El Cubano Libre (periódico)

El Cubano Libre
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Imagen del Periódico EL Cubano Libre.jpg
Primer periódico independiente que se publica en Cuba.
Director(ar):José Joaquín Palma
ImprentaCueva de Sao Corona
Cantidad de númerosMás de 100 ediciones
Fecha de Fundación17 o 18 de octubre de 1868
UbicaciónHolguín y Santiago de Cuba
Paíscapitanía general de Cuba,
colonia del Reino de España
Idiomaespañol

El Cubano Libre fue el primer periódico independiente ―con profunda raíz patriótica― publicado en Cuba, por iniciativa de Carlos Manuel de Céspedes.

Primera etapa, en la Guerra de los Diez Años (1868-1878)

Se publicó por primera vez en Bayamo por iniciativa de Carlos Manuel de Céspedes. En el subtítulo se identificaba como primer periódico independiente que se publica en Cuba. Estuvo en circulación desde el 17 de octubre de 1868 hasta el 12 de enero de 1869.

Seis meses después (julio de 1869) reinició su publicación en el territorio camagüeyano. Desde allí mantuvo su campaña de proselitismo revolucionario hasta su desaparición en 1871.

Contenido

Edición de noviembre de 1868 de El Cubano Libre.

El contenido de El Cubano Libre comprendía:

  • El editorial
  • La sección Gacetillas con la crónica de los sucesos actuales.
  • La reseña de las criminales acciones colonialistas.
  • Un permanente boletín de la guerra, que era una columna informativa de los decretos, bandos, orden del día, proclamas, manifiestos y otros documentos del Gobierno de la República de Cuba en Armas.
  • En determinados momentos publicó una Sección Poética; donde aparecieron por primera vez las estrofas originales del Himno Nacional Cubano con el título de La Bayamesa]].

Desde sus inicios se dispuso la lectura en alta voz de sus páginas para que todos los patriotas conociesen del curso de la guerra.

Surgimiento

En el año 1868 ―en el marco de la Guerra de los Diez Años (1868-1878)― surgieron en Cuba unos 20 periódicos que se imprimieron en la manigua. Esta prensa revolucionaria fue creada y realizada por los impulsores de la causa de la Isla, que era todavía colonia de España.

Entre aquellas publicaciones se encontraba El Cubano Libre, exponente principal de esa prensa por ser donde se anunció por primera vez el decreto de la abolición de la esclavitud.

La definición revolucionaria del nuevo órgano se evidencia con la aparición de las ansias de unir al negro y al blanco en una lucha cuyo fin no podía ser otro que la libertad de la Patria.

El nombre

La historia refiere que días antes del 10 de octubre de 1868, el principal promotor del alzamiento, Carlos Manuel de Céspedes, decide publicar un periódico que fuera el portavoz del programa revolucionario.

Después de varias discusiones, el poeta y periodista José Joaquín Palma lo bautiza con el nombre que pasaría a la historia, cuando dijo:

El poeta José Joaquín Palma, primer director del periódico.
¿No vamos a libertar al cubano? El periódico, pues, debe llamarse El Cubano Libre.

Condición de periódico oficial

En la noche del 17 de octubre de 1868 ve la luz el periódico en una antigua imprenta manual. Su primer director fue el propio José Joaquín Palma. En el número inicial se publica, bajo el título «Orden del día», un documento firmado por Céspedes como general en jefe del Ejército Libertador, en el cual ofrece al pueblo de Bayamo velar por su tranquilidad y respetar sus propiedades.

Durante dos meses y medio, El Cubano Libre publicó diariamente noticias sobre hechos de armas, artículos de fondo, disposiciones oficiales y una sección poética donde aparecen, entre otros trabajos, las dos estrofas iniciales de La Bayamesa (hoy himno nacional cubano).

En el número inicial se publica, bajo el título "Orden del día", un documento firmado por Céspedes como general en jefe del Ejército Libertador, en el cual ofrece al pueblo de Bayamo velar por su tranquilidad y respetar sus propiedades.

Durante dos meses y medio, El Cubano Libre publicó diariamente noticias sobre hechos de armas, artículos de fondo, disposiciones oficiales y una sección poética donde aparecen, entre otros trabajos, las dos estrofas iníciales de La Bayamesa (hoy Himno Nacional).

Primera imprenta de El Cubano Libre.

Ante el anuncio de un próximo ataque a la ciudad de Bayamo por fuerzas españolas al mando del General Balmaceda, los patriotas prefieren incendiar y abandonar la ciudad antes que entregarla. Céspedes dispone salvar la imprenta de El Cubano Libre, la cual fue llevada a una cueva ―posiblemente el nombre Cueva de Sao Corona se deba a este hecho― donde permaneció hasta 1871. Unos meses más tarde, y en coincidencia con la promulgación de la Constitución de Guáimaro, el 10 de abril de 1869, recibe la condición de «periódico oficial de la República de Cuba».

Segunda etapa: la Guerra de 1895

Al estallar la guerra de 1895, el mayor general Antonio Maceo ―quien estaba muy consciente de su importancia como instrumento ideológico en la lucha nacional liberadora― hizo reaparecer El Cubano Libre el 3 de agosto de 1895.

Fue el propio José Martí, héroe nacional cubano y fiel colaborador de la publicación, quien designó a Mariano Corona Ferrer al frente del diario, por su capacidad política. Durante esta etapa fueron sus redactores José María Heredia, Federico Pérez Carbo, José Miró Argenter y el doctor Joaquín Castillo Duany. Se publicaron cerca de 100 ediciones, incluyendo los suplementos.

En la Cueva de Sao Corona (jurisdicción de Holguín), y luego en Cuabitas (al norte de Santiago de Cuba), se publicó indistintamente hasta el fin de la guerra.

En una ocasión, Maceo caracterizó a El Cubano Libre como una pieza de artillería. En otra ocasión como un cuerpo de ejército compuesto por 12 columnas, equivalente para él a un refuerzo de 500 hombres, que se batía diariamente por la causa de Cuba.

Bien, muy bien; siga usted así. El Cubano Libre es un cuerpo de ejército compuesto de doce columnas, que se bate, se bate bien, diariamente, por la causa de Cuba; y los españoles darían algo por darle una carga. Mucho ojo... y aprieten.
Antonio Maceo[1]

Al finalizar la guerra (1898), Corona continuó la publicación de El Cubano Libre, que se convierte en punta de lanza contra los errores y desmanes del gobierno interventor.

En 1914, a la muerte de su director, el periódico apaga su voz otra vez.

Tercera etapa: la Revolución cubana

Reedición de El Cubano Libre en 1957.

Cuatro décadas después de la desaparición de El Cubano Libre, en 1957, en medio de la lucha que libraban los combatientes del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra, las páginas de El Cubano Libre renacen a iniciativa del heroico comandante Ernesto Che Guevara, en el sitio conocido como El Hombrito, en la Sierra Maestra.

En su primera edición (octubre de 1957) decía:

Con la imperecedera lucha de nuestros mambises conquistó Cuba su independencia, con la sangre entusiasta de su pueblo, se apresta ahora a dejar este estado caótico y ser una nación libre, independiente y soberana.

Fiel a estas ideas levantó su voz acusadora y rebelde frente al enemigo y otra vez les sirvió a los rebeldes en la Sierra Maestra para encender la llama revolucionaria en el pensamiento de los cubanos que anhelaban una Patria verdaderamente libre.

El periódico volvía a poner a la luz los combates del Ejército Rebelde, los crímenes de la tiranía batistiana y artículos que revelaban la situación del país y la proyección del movimiento revolucionario.

En el subtítulo declaraba:

El Cubano Libre. De nuevo en la manigua redentora.
Órgano del Ejército Revolucionario 26 de Julio.
Sierra Maestra
Nueva Era

Así renacía un guerrillero imprescindible de las luchas por la independencia de Cuba.

En el artículo titulado «Un hombre glorioso», se explicaba el por qué del título escogido y se proclama al Ejército Rebelde como heredero de la tradición combativa de los mambises:

Cuando nuestra Patria estaba en los albores de su existencia como nación independiente, surgió de la manigua la voz magnífica del periódico mambí. Su título era una profesión de fe en el futuro: El Cubano Libre. ¿Y qué mejor lema para este momento angustiado de nuestra historia?. Por eso cuadra una vez más el nombre elegido y desde la manigua redentora se oye la voz que llama a vencer o morir: El Cubano Libre.
Ernesto Che Guevara[1]

De este modo, El Cubano Libre continuaba su trayectoria de combate por la definitiva independencia del pueblo cubano.

Fuentes