Clavelito (Miguel Alfonso Pozo)

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Miguel Alfonso Pozo
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NombreMiguel Alfonso Pozo
Nacimiento29 de septiembre de 1908
poblado de Ranchuelo,
provincia de Las Villas
(actual provincia de Villa Clara),
República de Cuba Bandera de Cuba
Fallecimiento21 de julio de 1975 (66 años)
ciudad de La Habana,
República de Cuba Bandera de Cuba
ResidenciaLa Habana
Nacionalidadcubana
Otros nombresClavelito
Ciudadaníacubana
Ocupacióntrovador, poeta y cantor cubano
Partido políticoPartido Auténtico

Miguel Alfonso Pozo, conocido popularmente como Clavelito (Ranchuelo, 29 de septiembre de 1908 - La Habana, 21 de julio de 1975), fue un trovador, poeta y cantor cubano, que destaca en la primera mitad del siglo XX al dedicarse principalmente al repentismo, las décimas campesinas, logrando celebridad por el programa Pon tu pensamiento en mí, transmitido por Unión Radio Televisión.

Síntesis biográfica

Durante la etapa juvenil se desempeña como vendedor callejero, pregonando los productos que vende. No tiene antecedentes en el arte.

Los inicios en el arte es mediante el duo Moriano y Clavelito, radiado por la emisora CMHI de Santa Clara. Años más tarde Amado Trinidad Velazco, director de la emisora RHC Cadena Azul, le da la oportunidad de redactar las famosas décimas de Pepe Cortes, el bandolero romántico.

La estancia en Cadena Azul es breve, el 27 de abril de 1939 es contratado por el entonces director del Circuito CMQ, Miguel Gabriel y a dúo con La Calandria pasa al gran circuito radial, donde actúa por espacio de trece años.

Entre los programas relizados en esa etapa se citan, Controversias Colgate, Rincón criollo, Controversias Toddy, Por los campos de Cuba y El horóscopo de Clavelito.

En una ocasión, Goar Mestre ―propietario de CMQ en ese momento― se enteró de que en las cartas que recibía Clavelito le enviaban dinero, por lo que le anuló el contrato.

Al fundar Gaspar Pumarejo la Unión Radio Televisión en mayo de 1951, Clavelito pasa a laborar en esa onda radial, donde inicia el programa Controversias de la pelota, entre Habana y Almendares, junto a Coralia Fernández.

Pon tú pensamiento en mí

Al pasar en 1951 Unión Radio Televisión a manos de Ángel Cambó, este le dio las facultades a Clavelito para aparte de actuar producir el tipo de programa que él quisiera, así surge el programa del vaso de agua de Clavelito, uno de los más escuchado de la radio cubana en esa época. Nombrado Pon tu pensamiento en mí, la audiencia era amplía, tanto en la ciudad como en el campo, pero era entre los crédulos campesinos donde tenía más cantidad de adeptos.

A los oyentes les pedía que colocaran un vaso de agua sobre el receptor radial, porque Clavelito creía que el receptor emitía ondas hertzianas (cuando en realidad el receptor de radio solo detecta las ondas de radio que nos rodean por completo desde principios del siglo XX, en cualquier lugar del planeta). Él afirmaba que las ondas magnetizaban de fuerza el agua, que al beberla solucionaban todos los problemas.

Con creyentes y no creyentes, muchos oyentes escribían cartas, pidiendo salud para un enfermo en la familia, para obtener trabajo, para conseguir pareja, para ganarse la lotería o para quitarse de arriba un bilongo.

Una vez ejecutado el ritual de colocar la mano sobre la radio, Clavelito cantaba:

Pon tu pensamiento en mí, verás que en este momento mi «fuerza de pensamiento» ejercerá el bien sobre ti.

Seguidamente seguía con unas décimas que exponían el reclamo del oyente y la solución deseada.

Suspensión

El programa era todo un éxito hasta que Unión Radio decidió crear paréntesis a lo largo de toda la programación para, más allá del espacio de Clavelito, dar respuesta a los que habían pedido consejo al cantante, lo que obligaba a los interesados a mantenerse atados a esa emisora durante todo el día.

Ante esta situación la Comisión de Ética Radial, la Asociación de Anunciantes de Cuba y el Bloque Cubano de Prensa arremeten contra el programa y logran que sea suspendido el 5 de agosto de 1952, volviendo el poeta a los versos bucólicos, pero ya nada fue igual.

Continúa laborando en Unión Radio Televisión, donde tiene participación en los programas: El horóscopo del alma, Aquí está Clavelito, El buzón de Clavelito y Fiesta en el campo.

Nicolás Guillén le responde

El hoy Poeta Nacional y en aquel entonces ya conocido Nicolás Guillén, usando la misma medicina ―la poética y la satírica― compuso unas décimas en las que un personaje llamado Juan Descalzo desarmaba las supercherías de Clavelito:

Mi querido Clavelito:
Me perdonarás seguro
que te ponga en un apuro
mas tu opinión necesito.
Si tu poder es bendito
(como asegura la gente),
dime, mi amigo, urgente,
¿dónde pudiera yo encontrar
el modo de trabajar
sin llegar a delincuente.

Guillén ofrecía la carta de triunfo de Clavelito ―el agua magnetizada― para burlarse del timador y de paso de sus crédulos seguidores.

El agua magnetizada
que usé según tu consejo
debo confesarte, viejo,
que no me sirvió de nada.
En la cocina apagada
Ni un mal caldo hierve ahora
y yo igual que mi señora
te juramos que hace un mes
¡Ay!, no sabemos lo que es
tomar comida a su hora.

Para rematar, el poeta concluía con un reclamo del personaje de las coplas, que había decidido ya cuál era al camino de entonces:

Yo soy tu hermano y tu amigo,
y por serlo en la realidad,
es que ―con toda lealtad―
te digo lo que te digo.
Con paso seguro sigo
el camino de Martí.
Incorpórate, que aquí
Cuba luchando te vea...
Por una vez aunque sea
¡pon tu pensamiento en ti!

Otras labores

Aparte de la labor en la radio, una vez asentado en la capital cubana, estudió Naturopatía y Medicina natural. También se desempeñó como fabricante de perfumes en la conocida Perfumera Mapclave, así como en una quincalla que tuvo situada en la calle San Francisco 156, en La Habana. Escribió cinco libros: tres de «psiquiatría espiritual» y dos de versos, luego editó una Enciclopedia de la felicidad y entre las obras de caridad figuraba la de adquirir aparatos para discapacitados.

La labor autoral también se le conocen varias canciones, entre las que se citan, La Guayabera, El caballo y la montura, El rinconcito y Chupando caña.

La popularidad fue tal que llegó a pstularse para la Cámara de Representantes por el Partido Aunténtico, no pasando de esa primera fase.

Fallecimiento

Falleció en La Habana el 21 de julio de 1975, a la edad de 66 años.

Fuentes