Enfermedades cerebro vasculares

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Enfermedad Cerebro vascular
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Enfermedades cerebro vasculares (ECV). Comprenden un conjunto de trastornos de la vasculatura cerebral que conllevan a una disminución del flujo sanguíneo en el cerebro con la consecuente afectación, de forma transitoria o permanente, de la función de una región generalizada del cerebro o de una zona más pequeña o focal, sin que exista otra causa aparente que el origen vascular.

Las ECV traen como consecuencia procesos isquémicos o hemorrágicos, causando o no la subsecuente aparición de sintomatología y/o secuelas neurológicas. La hipertensión arterial (HTA) es el principal factor de riesgo de la enfermedad cerebro vascular. La atención médica a los pacientes afectados súbitamente por una enfermedad cerebro vascular debe ser urgente y especializada, preferiblemente dentro de las primeras 6 horas del inicio de los síntomas.

Epidiología

En el año 1990, la enfermedad cerebro vascular fue la segunda causa de muerte a nivel mundial, cobrando las vidas de más de 4,3 millones de personas. Actualmente la cifra de muertes por ECV supera los 5 millones anuales, lo que equivale a 1 de cada 10 muertes. Las enfermedades cerebro vasculares ocupan el tercer lugar como causa de muerte en el mundo occidental, después de la cardiopatía isquémica y el cáncer, y la primera causa de invalidez en personas adultas mayores de 65 años. Cuando menos la mitad de todos los pacientes neurológicos, en términos generales, tienen algún tipo de enfermedad de esta índole.

De todas las causas de enfermedad cerebro vascular, la isquemia cerebral es la entidad mas incidente y prevalente entre todas las enfermedades cerebro vasculares.
La enfermedad cerebro vascular fue también la quinta causa principal de pérdida de productividad, medido por los años de vida ajustados por discapacidad. Ello incluye los años de pérdida de productividad por razón de muerte o distintos grados de discapacidad. En 1990, las enfermedades cerebro vasculares causaron 38,5 millones de años de vida ajustados por incapacidad en todo el mundo. Las mujeres son más propensas a padecer ECV, sobre todo cuando han perdido el factor protector estrogénico.

Las enfermedades vasculares cerebrales (o accidentes cerebro vasculares o enfermedad cerebro vascular) se definen "como cualquier enfermedad del encéfalo, focal o difusa, transitoria o permanente provocada por una alteración de la circulación cerebral. Esta alteración puede ser debida a un proceso patológico que afecte a los vasos del cerebro o un trastorno de la sangre circulante" . Según la OMS, la enfermedad vascular cerebral es "el desarrollo rápido de síntomas clínicos indicativos de un trastorno local o generalizado de la función cerebral, con síntomas que persisten 24 o más horas o que conducen a la muerte sin que exista un causa aparente otra que la vascular"

Clasificación

Según la naturaleza de la lesión, la enfermedad cerebral vascular aguda, se puede clasificar en isquémica o hemorrágica. En la isquémica hay una disminución del flujo sanguíneo que llega a alguna región del cerebro produciéndose necrosis tisular por daño neuronal irreversible (infarto cerebral). En la enfermedad cerebral vascular aguda hemorrágica, existe una extravasación de sangre por ruptura de algún vaso. Se define como un déficit neurológico focal de origen vascular con resolución completa en menos de 24 horas (a diferencia del ictus que, por convención dura más de 24 horas).

La duración de un ataque isquémico transitorio suele oscilar entre 5 y 15 minutos, aunque puede durar más si es ocasionado por un embolismo cardíaca
Según la causa que produce el ataque isquémico transitorio, se pueden clasificar en hemodinámicos y embólicos. Según el territorio afectado se distinguen:

  • AIT carotídeo (66-88% de los casos)
  • AIT basilar-vertebral

Los ataques isquémicos transitorios suelen ser el preludio de un ictus (entre el 30 y 50%), la mayoría de ellos, ocurriendo el primer año. Los infartos cerebrales son el resultado de la necrosis isquémica de una zona del parénquima cerebral.

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  • El infarto completo de la circulación anterior: constituye el 17% de los ictus isquémicos y suele ser debido a embolia. Se caracteriza por síntomas corticales (afasia o disfasia, discalculia, alteración visuoespacial), hemianopsia homónima y déficit sensitivo y motor de cara y extremidades. El pronóstico es malo
  • El infarto parcial de la circulación anterior: es el que cumple dos de las tres características del infarto completo (por ejemplo, solo disfunción cerebral superior). Es el más frecuente (35% de los casos)
  • I'nfarto lacunar: presentan un cuadro típico (déficit motor o sensitivo puro, hemiparesia-ataxia o disartria). Constituye el 25% de los casos, es debido a la lipohialinosis y su pronóstico es bueno)
  • Infarto de la circulación posterior: en un déficit neuronal focal que incluye parálisis ipsilateral de los nervios craneales con déficit motor y/o sensitivo contralateral o bilateral, alteración de los movimientos conjugados de los ojos o alteración aislada del campo visual. Constituyen el 25% de los infartos y suele deberse a trombosis cerebral.
  • Los infartos extensos cortico-subcorticales: se producen por oclusión de las grandes arterias (carótidas o vertebrales, cerebrales anterior, media o posterior y cerebelosas superior, antero-inferior o póstero-inferior). Siguen el patrón anatómico del territorio de distribución de cada arteria
  • Los infartos lacunares: son debidos a la oclusión de las arterias perforantes dirigidas hacia los ganglios basales, cápsula interna o tronco cerebral
  • Los infartos intracorticales: se producen por oclusión de pequeños vasos. Son infartos diminutos situados en la corteza cerebral, a la que dan un aspecto irregular (atrofia granular)
  • Los infartos laminares y por hipoperfusión: no siguen territorios arteriales sino que se producen en las áreas del cerebro

Hemorragias intracerebrales<

Las más importantes son:

  • Hemorragias intracerebrales: son las ocasionadas por la rotura de un vaso intraparenquimatoso que produce un hematoma en el espesor de tejido cerebral. Se deben sobre todo a la hipertensión y se localizan en los ganglios basales, cerebelo y tronco encefálico.
  • Hemorragias subaracnoideas: es la salida de sangre al espacio subaracnoideo, bien por rotura de ua vena, arteria o lecho capilar. En la mayor parte de los casos, se deben a la rotura de un aneurisma en las arterias de la base del cerebro o del polígono de Willis.
  • Hemorragias subdurales: son las que ocasionan un hematoma subdural. Se suelen producir sobre todo como consecuencia de un traumatismo (por ejemplo en el caso del síndrome del niño zarandeado)
  • Hemorragias epidurales: se producen por rotura de una arteria meníngea, generalmente como consecuencia de un trauma. No son muy frecuentes
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Diagnóstico

Se debe sospechar la presencia de un accidente cerebro vascular ante la pérdida brusca de una función cognitiva, mecánica o sensorial. También en casos de traumas craneoencefálicos, sobre todo si ha habido pérdida de conciencia. Los síntomas que pueden presentarse en caso de un accidente cerebro vascular son:

  • Cognitivos: pérdida o disminución de la capacidad expresiva del lenguaje (afasia, dislexia, dislalia, etc), amnesia de comienzo brusco, desorientación espaciotemporal, etc.
  • Musculares: pérdida de fuerza en las extremidades o parálisis (hemiparesia, monoparesia, etc), alteraciones del equilibrio o de la marcha, incapacidad para realizar trabajos manuales.
  • Sensitivos:pérdida de sensibilidad en las extremidades, sensaciones espontáneas anormales (parestesias), pérdida del olfato, vista, gusto, etc.
  • Alteraciones del comportamiento de la persona, generalmente acompañados de pérdida de los conceptos morales (lenguaje soez, comportamiento desinhibido, etc).

Según la presentación clínica, se pueden distinguir los distintos tipos de accidente cerebro vascular:

  • ictus establecido: el problema vascular, inicialmente agudo, dura ya más de tres semanas
  • ictus en progresión: cuadro clínico, de comienzo agudo, que ha ido evolucionando durante más de 24 h
  • isquemia cerebral transitoria: alteración aguda de menos de 24 horas y que es de origen isquémico
  • defecto neurológico isquémico reversible:trastorno neurológico agudo cuyos síntomas no persisten más de 3 semanas

El diagnóstico preciso se lleva a cabo mediante estudios de neuroimagen, sobre todo de resonancia magnética que es capaz de diferenciar los tipos de lesión, e incluso en casos de hemorragias, el tiempo transcurrido desde que se produjeron. La ecografía Doppler de los troncos supraaórticos es importante para diagnosticar estenosis arteriales en casos de accidente cerebro vascular isquémico. La punción lumbar permite determinar la presencia de una hemorragia subaracnoidea.

Tratamiento de los accidentes cerebro vasculares<

En los servicios de urgencia existen protocolos bien definidos para el manejo de los pacientes en los que se sospecha un accidente cerebro vascular. Algunas de las medidas generales de estos protocolos van dirigidas al:

  • Mantenimiento hemodinámico y respiratorio.
  • Mantenimiento de la presión arterial: si es muy elevada, se administra nitroprusiato i.v. Cuando la presión arterial se encuentra entre 230/180 - 120/105, se utilizan antagonistas del calcio, en particular nimodipina o un inhibidor de la ECA.
  • Evitar situaciones como hiperglucemia, convulsiones, fiebre o infecciones que pueden agravar o aumentar el área de necrosis.

Las medidas específicas dependen del tipo de accidente cerebro vascular:

  • Hemorragias:en el caso de una hemorragia intraparenquimatosa (dentro del encéfalo) deben controlarse las presiones intracraneal y arterial. Para cortar la hemorragia, se administra vitamina K y/o plasma fresco si hay algún problema de la coagulación.

En el caso de las hemorragias subaracnoideas, hay que evitar el resangrado, manteniendo el paciente en reposo absoluto, con un control adecuado de la presión arterial. Los vasoespasmos se previenen mediante la administración de nimodipino i.v. El tratamiento definitivo es el clampaje quirúrgico del aneurisma o desgarro causante de la hemorragia.

  • Accidente cerebrovascular isquémico: cuando la estenosis se encuentra en la carótida, está indicada una endarterectomía carotídea siempre y cuando el grado de estenosis sea superior al 70%. Cuando la estenosis en menor, se recurre a una anticoagulación y a la administración de antiagregantes plaquetarios (aspirina o ticlopidina)

En el infarto cerebral debido a una embolia se recurre a la anticoagulación con heparina o warfarina que se prolongará durante 3 a 6 meses o hasta que se detecte la causa de la formación de los trombos.

Fuente

https://blog.hospitalsanangelinn.mx/enfermedades-cerebrovasculares-tipos-sintomas