Historia del municipio Plaza de la Revolución (provincia La Habana)

Historia del municipio
Plaza de la Revolución
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Escudo de plazadR.jpg
Cronología
Etapa prehispánica
Etapa colonial
Ocupación militar estadounidense
Etapa Neocolonial
Revolución en el poder

El municipio Plaza de la Revolución es el quinto municipio más diminuto entre los municipios capitalinos y de toda Cuba, con 11.82 km² que representan sólo el 1.6 de toda la superficie de la provincia de La Habana. Este municipio es protagonista de múltiples acontecimientos importantes para la vida de la nación, como las concentraciones políticas y las marchas obreras en la Plaza de la Revolución, los actos políticos y culturales en la Tribuna Antimperialista, las marchas del pueblo combatiente ante la Oficina de Intereses estadounidense, el lugar donde se proclamó el carácter socialista de la Revolución cubana, las luchas estudiantiles y revolucionarias en los alrededores de la escalinata universitaria, lugares donde cayeron insignes mártires de la revolución, etc. Cuenta con lugares emblemáticos de nuestra historia y tradiciones: la Universidad de La Habana, la Plaza de la Revolución, el Palacio de la Revolución, las oficinas del Comité Central y el Consejo de Estado, La Rampa, el Cementerio Cristóbal Colón, el Malecón, la Tribuna Antimperialista, y otros.

Etapa prehispánica

Vista parcial del Bosque de La Habana

El municipio posee unos 4 Km. de costa y cerca de otros 4 Km. al sur casi como triángulo rectángulo con ángulo recto en la desembocadura del río Almendares, cuya ladera oriental con sus irregularidades naturales ocupa.

El río, reconocido como Casiguagua por los aborígenes, inició su fama de legendaria salubridad en todo territorio donde transitase, y trajo consecuente prosperidad de todo tipo de vida milenaria, cuyo máximo exponente es el bosque de La Habana con su micantria que aumenta su verdor y famoso aún en el siglo XIX por sus aves canoras y otras especies vigentes.

Aborígenes cubanos (dibujo)

Los indoamericanos se asentaron en este territorio por las dos características ecológicas fundamentales para toda vida, costas y ríos. Dos hallazgos arqueológicos del Dr. Luis Montané a fines del siglo XIX indica que fueron de culturas arwacas (agroalfareras): un cráneo deformado, donde se unen Malecón y Paseo (costa), y un hacha petaloide en la desembocadura del río Almendares (río). Esta cultura llegó a fines del siglo XV e inicios del XVI con su yuca amarga, más adaptable al más cálido clima oriental de donde huían de la conquista y colonización española, con sus hachas petaloides y deformándose el cráneo para parecerse a las caguamas, que también venían del mar como su rica mitología, y de las que se consideraban descendientes.

Es hipótesis que el río al que llamaban Casiguaguas, Casiguagua o Casiguaya, se haya nombrado en honor de su compatriota que prefirió ahogarse allí con su descendencia, antes que caer bajo el dominio colonial español.

La leyenda del indio Taganana hacia 1760 en la loma homónima, (nombre con que se conoció la cueva que existe bajo los cimientos del Hotel Nacional), fue recreada hacia 1840 por Cirilo Villaverde, el consenso lo atribuye a sus ancestros canarios que en efecto, allí se radicaron hacia 1550. A aquellos indoamericanos marineros y pescadores, se remontan las artes navieras que tradicionalmente identifican estas costas y río, sobre todo en su desembocadura.

Etapa colonial

Cuando los colonizadores españoles detectaron el río de agua potable, durante el bojeo de 1511, dejaron en su desembocadura una atalaya para avistar los buques, y con ella una primera comunidad de aquella cultura occidental (sin incluir los previos indoamericanos) en el occidente cubano.

El río protagonizó para la incipiente Habana en la bahía, su abastecimiento de agua potable mediante chalupas hasta 1592. Los españoles le llamaron Chorrera por los chorros que le distinguían y servirle de regadíos para las mercedes otorgadas “hacia la Chorrera” para ganado menor: cabras, hatos, “conucos e aves”, puercos, frutales.

En el hoy extremo sur municipal, trascendió el naciente Puentes Grandes a ambos lados del río. En 1518 se reconoció la hacienda de Diego Velázquez y el paso del padre fray Bartolomé de las Casas.

Hubo una salina en la costa y el azúcar despuntaba al sur en Puentes Grandes, mucho después de la Real Ordenanza del Cabildo de La Habana del 10 de diciembre de 1565 que tras el terrible saqueo de la villa en la bahía por el pirata francés Jacques de Sores en (1555; había entrado por la Caleta de Juan Guillén; hoy perteneciente a Centro Habana), prohibía talar el bosque para no abrir paso a los piratas; de donde derivó el popular nombre Vedado a todo ese monte de la hoy Habana Vieja al río, y según algunos más allá, a Jaimanitas.

Vista parcial del Río Almendares

Beneficiándose de las aguas del río, sobre 1590 se crea el ingenio San Diego pionero de los trapiches azucareros, de la canaria Catalina.

En 1610 el obispo Enrique de Armendáriz curó de gota en el río, este cobró fama de salubridad e higiene y se impuso su actual nombre Almendares, mientras Chorrera quedaría para el torreón (y comunidad consecuente en torno a la soldadesca, así como las artes navieras y pesca, herencias indoamericanas) de 1638-1646, llamado oficialmente Santa Dorotea de la Luna, popularmente Torreón de la Chorrera, eco del Renacimiento italiano en Cuba con el resto del sistema militar defensivo a la boca de la bahía por toda la costa, luego centro represivo de torturas, hoy Patrimonio de la Humanidad y más antigua comunidad vigente al hoy Carmelo, conocida desde aquellos sus inicios, como el caserío de La Chorrera. Aquellos gérmenes capitalinos fueron consolidados durante siglos como distrito de segunda clase, que aún hacia 1860 incluía hasta las áreas costeras (hoy Carmelo y Vedado); hacia aquí se encaminaró la Calzada del Cerro al iniciar el siglo XIX por uno de sus lados.

Hasta el siglo XVII, llegó la prohibición del “paso de personas y animales al oeste del torreón de San Lázaro hasta el río Almendares y el llamado Pueblo Viejo”.

A fines del siglo XVII al otrora valle de Mordazo (en Puentes Grandes) lo llamaban valle de San Jerónimo (luego Gerónimo), por un icono de San Agustín aparecido en el río un día de San Jerónimo, y quedaría como santo patrono local.

Al paso de la Zanja Real se deben varios de los más antiguos centros históricos locales:

  • La Casa Borbón que dirigía España, Francia y Salas de una Compañía inglesa, adquiere una estancia que llamó Factor; derivando su propia comunidad y sus actuales calles Factor y Estancia.
  • El ingenio San Antonio Chiquito (primera mitad del siglo XVIII), en la ladera del Príncipe; se comunicaba con la ciudad en la bahía mediante el Camino de San Antonio, célebre aún a fines del siglo XIX, aunque por el Castillo del Príncipe se llamó Camino Militar y por la Quinta de los Molinos, Paseo de Tacón y finalmente Carlos III, su principal comunicación entonces con “el campo”;
Castillo del Príncipe (entrada principal)
Se conservan cañones de la batería militar de Santa Clara

Defendiendo La Habana del ataque inglés, se destacaron héroes como Luis de Aguiar en La Chorrera (lo que recogió en sus grabados el francés Dominique Serres que venía con los ingleses) y un ancestro del luego mártir abolicionista José Antonio Aponte.

Por la experiencia de la toma de La Habana por los ingleses, cuando destruyeron la Quinta de Recreo del Marqués de Jústiz de Santa Ana, se decide:

Aprovechando las aguas del río, en Los Puentes (Puentes Grandes) se habían levantado desde el siglo XVII tres molinos de tabaco de polvo rapé, únicos en Cuba con los de Matanzas y todos propiedad del Marqués Jústiz de Santa Ana. Dañados continuamente por las crecidas del río, pasaron a propiedad del Rey de España llamándose popularmente “molinos del Rey”, pero por la insuficiencia de sus mejoras, desde 1796 se trasladan a las faldas del Castillo del Príncipe donde aprovechaban las aguas de la zanja y se abarataba su producción, legando su nombre popular a la ulterior Quinta de los Molinos (1834).

arriba:Terminal (devenido Taller) de Ciénaga
debajo:Acceso de pasajeros

Por el abandono de la costa surge un cementerio popularmente improvisado que llamaron “El Pudridero” (entre las actuales calles G, H, 5ta. Y 7ma) a donde llevaban a quienes vetaban el derecho de “cristiana sepultura” en el Cementerio de Espada. El 13 de noviembre de 1832 se reportó oficialmente inaugurado como Cementerio de los Ingleses y luego de los Americanos. El propietario de la hacienda, D. Antonio de Frías, antepasado del Conde de Pozos Dulces, cedió en 1832 esos terrenos. Fue clausurado en 1847.

Durante dos meses de 1833, por la epidemia de cólera morbo, se improvisó Cementerio de La Requena; así nombrado por encontrarse en el entonces terreno de Catalina Requena, lejos de la hacinada ciudad en la bahía.

En 1837 se deseca la ciénaga dada por la Zanja Real, para el primer paradero del primer “camino de hierro” o ferrocarril cubano en calle Almendares y Calzada Real (Calzada del Cerro y Puentes Grandes).

El primer tren que se deslizó por las paralelas de hierro salió del Taller de Ciénaga, sede del ferrocarril colonial de Cuba, en un viaje de prueba, el 13 de noviembre de 1837. Arribó a Bejucal a las 10:18 a.m. Esa prueba la publicó el Diario de la Marina el 18 de ese mes.[1]

Papelera Cubana, construida en Puentes Grandes

En 1847 se establece la (industria) Papelera Cubana, (Puentes Grandes) en el ángulo que forma el río con el recodo de la carretera frente a la fábrica de fósforo (Real 29).

En 1852 se publica El Almendares (hasta 1853 y resurgimiento en 1881), una publicación semanal con textos de varios de los más eminentes intelectuales.

En 1858, Jacobo de la Pezuela reconoce en lo que será El Carmelo a Puentes Grandes; a Bongo y Gavilán, estancia de casitas al sur y a la derecha del caserío La Chorrera (hacia donde hoy está el barrio del Fanguito): el caserío de Gavilán (hoy en Las Canteras) no pasaba de 248 personas. Otra comunidad ancestral fue La Chorrera, entonces un pequeño pueblo o aldea marítima a la derecha de la desembocadura del río, con unas 30 viviendas, la mayoría de embarrado y guano y las restantes de tabla, entre ellas algunos barracones para colonos asiáticos; además de 3 viviendas de mampostería, al unirse con su población perteneciente a la jurisdicción de La Habana. Una tercera comunidad al ulterior Carmelo era el caserío de La Playa (por la que a la calle Calzada la llamaban “Camino de la Playa”) al norte de La Chorrera, y que sumaba unos 239 habitantes sin incluir el destacamento que guarnecía el Torreón.

Al este del Carmelo continuaba poco poblado “El Vedado”, como llamaban al caserío sobre la costa acantilada antes de la arena de La Playa, que no llegaba a 100 habitantes.

En el barrio del Príncipe se incluía a su antecesor el reparto San Antonio Chiquito (hoy más relacionado con la barriada de La Plaza al sur-occidente del Cementerio de Colón, al que antecedió con su célebre cementerio local de 1850). Sumaban 110 viviendas sin calles regulares, destacándose casas de excelente construcción.

El Carmelo y el Vedado: un hito

El 5 de agosto de 1858, el Ayuntamiento de la Habana valoraba la aprobación de los Repartos Carmelo y Medina (este último en El Vedado), de los que en 1885 se aprobará otro plano. El 26 de enero de 1859 José Domingo Trigo y Juan Espino plantean ya definitivamente la fundación del Carmelo (cuya estancia original se extendía entre las calles hoy 11 y 13, y de 2 a 8, que ya así se fijaban antaño), concebido como se aprobaría oficialmente el 5 de mayo de 1859 con 105 manzanas entre el río Almendares y la “calle del Prado” (hoy Avenida Paseo) y entre la “Línea” de la costa (calle Línea) y la actual calle 21.

La ermita de la Virgen del Carmen, de la que era devota Carmen Espino, señora de la estancia y hacienda homónima, se ha señalado en la actual calle 16 entre 13 y 15, donde hoy se levanta aun la primitiva Iglesia, aunque la publicación El Porvenir del Carmelo al revitalizarse a fines del siglo XX, la situaba en 18 casi esquina a Línea, donde en 1860 estaba la capilla provisional de las Canteras para sus primeros constructores y pobladores; la antigua cantera hacia el río era un farallón rocoso, y comienzan a construirse las primeras viviendas sobre todo para recreo o veraneo, y las más definitivas proporcionalmente a las condiciones.

La Virgen del Carmen queda como su santa patrona local, desde sus raíces en el brevemente previo caserío del Carmelo.

La erróneamente llamada Iglesia del Derrumbe

. El 15 de enero de 1860 se ofrece la primera misa por el párroco interino de Montserrate (de los catalanes en Cuba) Francisco de Paula Gispert donde ya se proyectaba la actual Iglesia de 16 entre 13 y 15, popular y erróneamente llamada “Iglesia del Derrumbe” por su aspecto ruinoso, pero que en realidad, nunca se acabó de construir. Carmen es nombre español de origen árabe, significa “jardín”, muy vinculada con los mares y no por azar la identifican al Carmelo, donde hacía su procesión de septiembre en embarcaciones a través de las olas costeras entre La Chorrera y la actual Paseo y Malecón entre el siglo XIX y primeras décadas del XX, la fiesta patronal local por excelencia, a la que se agregaría casi de inmediato, la Fiesta del Niño Jesús de Praga, de raíz checo-española.

El Carmelo lo urbanizó Luis Yboleón Bosquet desde Paseo hacia el río, e introdujo en Cuba el mejor ejemplo de sistema urbano de cuadrícula regular perfecta (100 metros por cada lado) que nos distanciada cada vez más de esa hispanidad colonial, afamando a estas comunidades por su modernidad racionalista científica francesa e inglesa y su higiene medio ambiental: en una ciudad que germinaba del mismo bosque, aportó la jardinería y el arbolado urbanos, y los parterres, y medía el ángulo de 45º de los vientos alisios sobre las nuevas barriadas mediante el tipo de árboles que las identificaría. Los carmelitas colaboraron con Finlay en sus experimentos contra el Aedes aegypti; y solo décadas después la orden de los carmelitas entra en Cuba, precedidos ahora por su Virgen y sus fieles en esta comunidad, hacia la que en 1927, abre sus brazos y contempla desde Infanta la Iglesia del Carmen.

Del 8 de enero de 1860 hasta 1861 salió el “periódico industrial, económico, de literatura y bellas artes” El Porvenir del Carmelo, semanal “(…) para promover los intereses del Carmelo y del Ferrocarril Urbano…”. Como Director y único redactor se reconoce a José de Frías; pero como corresponsales en Europa el Conde de Pozos Dulces y Domingo G. de Arozarena, además de colaboradores como Anselmo Suárez y Romero, Carlos Moisant, Felipe López de Briñas, Antonio Sellén, Juan Clemente Zenea, Fernando Pié y Faura, Rafael María de Mendive, José Güell y Renté, Antonio Enrique de Zafra, Carlos Estrada y Zenea, Enrique Piñeyro y Ricardo Zenoz.

Desde la década de 1860 se aprecian señales de "vida social" en el área, sobre todo hacia El Carmelo, básicamente la inmediatez del río y del bosque con todas sus bondades. Sus fundadores iniciaron y promovieron actividades en los salones de una instalación llamada “El Carmelo”: bailes y juegos de salón, carreras de caballos (en áreas abiertas), alquiler de botes, caza de diferentes aves, comidas y frescos baños de mar, y en un lugar cercano al tranvía, se celebraban misas dominicales, en la Iglesia de 16 entre 13 y 15, cuya primera piedra se coloca el domingo 4 de agosto de 1872 (con la ayuda económica de sus vecinos Frías Jacott) tras un plano del 29 de abril de 1871 por José de Ocampo con esta manzana para iglesia del Carmelo.

En 1883, tirados por caballos y mulos circulan los tranvías por la calle Línea desde la calle 18

Se cita el paradero del ferrocarril urbano como “la primera edificación de cierta importancia (…) en (…) El Carmelo (…) cuyos trabajos se realizaron antes de ser aprobado ese reparto por el ayuntamiento…” (1857-1859). En 1883 los caballos y mulos que tiraban de los tranvías por la calle Línea desde 18, fueron sustituidos por el primer vehículo de tracción no animal que tuvo La Habana: la máquina de vapor que Roig de Leuchsenring llamó “la cucarachita” (que ya patenta el nombre popular Línea por esta línea a seguir), y el 27 de enero de 1901 comienza el primer tranvía eléctrico cubano con la ruta Vedado-San Juan de Dios (actual Habana Vieja), primer ejemplo territorial de este tipo de “ferrocarril urbano” o “caminos de hierro”, por la primera central eléctrica beneficiada por el aledaño río Almendares, que luego sería la Manisería (fábrica de aceites vegetales) El Cocinero, hoy Fábrica de Arte Cubano, cerca del río.

La calle Línea fue la pionera de lo que sería toda una red de “caminos de hierro” urbanos en La Habana: desde el Castillo de la Punta por San Lázaro, la costa, Línea y la actual Puntilla allende el río, el Puente de Ibáñez (o de Pote) desde 1883 cruzaba el río a la altura de la calle Línea y tras su demolición (se trasladaría hacia calle 11 a inicios del [[siglo XX], conocido entonces como Puente de Hierro) legaría su huella al Túnel de Línea y al de Calzada.

El Carmelo tuvo gran éxito, al año siguiente de parcelado, comenzó a extenderse al este hacia la bahía y el 11 de abril de 1860 los Frías Jacott, familia del eminente intelectual reformista habanero Francisco, Conde de Pozos Dulces (antes que se aportara el vocablo “ecología”, valoraba las relaciones entre flora y fauna), proponen al Ayuntamiento de La Habana parcelar el reparto Vedado, no aprobado entonces por no haber incluido terreno alguno para iglesia (el conde era masón), pero aprobado por el Cabildo el 18 de mayo de 1860.

Su raíz era su “quinta del Vedado” entre las (hoy calles 11 a 13 y C a D), al este de su precedente inmediato y contiguo El Carmelo, finca con 29 manzanas entre las actuales calles Paseo y G, y de la costa a calle 15, extendiendo aquí los aportes del Carmelo con el mismo urbanista, aunque al prolongar la calle Línea a partir de la calle D, el trazado previo, el terreno y la costa le imponen cuñas por inflexiones de las “vías férreas” o “caminos de hierro” contra su regularidad, igual que a Zapata al extremo sur; aporta otras identidades como la denominación por letras para las calles perpendiculares al mar, pues El Carmelo las había numerado pares desde Paseo al río, mientras las paralelas al mar numeradas nones, simplemente se extenderían al este; visión más científica, moderna y hospitalaria, por facilitar así la orientación a cualquier visitante.

Según los Censos de 1861 y 1865, El Carmelo era un moderno caserío entonces perteneciente al Partido de Puentes Grandes, con un escaso vecindario de “toda edad, sexo y color”, apenas a dos años de parcelada la Estancia del Carmelo como proyecto urbanístico, “situado en la orilla derecha del río hacia el sur y no lejos del caserío La Chorrera” y cerca sus primeras construcciones hacia el este fueron creciendo, y se levantaron en la zona “casas de segunda clase” prefabricadas para el campo o alrededores de las poblaciones con cubiertas de hierro corrugado y el interior de planchas o tablas fibrosas sin cimientos de piedras o ladrillos, que más tarde serían sustituidas por otras más duraderas, algunas de las cuales aún se conservan; y El Vedado recién parcelado, “un caserío de algunas viviendas sobre la costa acantilada antes de la arena de La Playa, a 2,000 varas al oeste de la batería de Santa Clara” (actual Hotel Nacional).

Se retardó su poblamiento por la crisis económica de los años 1850 y 1860, primero, y después por las campañas bélicas (1868-1878 y 1895-1898); pero existían casas de los años 1870, 1880 y 1890 elocuentes de aquel esplendor sobre todo en calle Línea (del Carmelo y del Vedado, el torreón de la Chorrera que inspiró al matancero Esteban Chartrand, y sus costas y casas motivaron otras obras de arte) y sus inmediatas paralelas, sistema urbanizado trazado y organizado antes de pavimentarse a inicios del siglo XX.

Las calles debían tener la amplitud necesaria al menos con 16 metros de ancho, y en las avenidas entre 36 y 56 metros, con aceras amplias plantadas de césped y preparadas para el arbolado, que delinearon parques y plazas para lograr la sensación de amplitud y belleza. Cada solar destinado a la fabricación, debía tener al menos 13,06 metros de frente y 50 metros de fondo, y en cada una de esas parcelas solo debía fabricarse una casa, la cual debía tener jardines al frente, costados y al fondo, o sea, “pulmones”, primer barrio habanero con las condiciones higiénicas y sanitarias entre las más modernas ciudades del mundo. Tenían los materiales de construcción entre sus propias y múltiples canteras, caleras y yeseras, y se planeó atravesada por los tranvías de antaño, aunque inicialmente sin el éxito inmigratorio deseado, por la crisis y las guerras, el proyecto de venta de lotes quebró. Si La Habana se había desarrollado urbanísticamente a través de las plazas, El Carmelo y El Vedado combinaban plazas y parques con las arterias.

En el territorio que hoy es el municipio Plaza de la Revolución, aquel inicial esplendor local referido en el sur entre Puentes Grandes (a la sazón aún distrito de 2da. Clase al que pertenecía este norte, lo que paulatinamente cesa, sin perder interés) y El Cerro, pasa ahora definitivamente a esta costa norte mediante estos repartos Carmelo y Vedado, que marcan hito para toda Cuba y otros países.

Nuevo hotel en 23 y K (Hotel Torre K)

En 1863 en El Vedado hacia el sur, Javier Bossi y la familia de D. Cayetano, Doña Carmen y Don Lázaro Medina (propietarios más al este del Hoyo de los Medina luego Canteras de Aulet donde hoy se proyecta un nuevo hotel en 23 y K hacia 25, y las Canteras y Hornos de Cal de los Medina donde luego la familia Arcos rentará apartamentos sin calle en F entre 19 y 21, y otros negocios en los alrededores), planean el reparto Medina entre D y G y de 19 a 23; esta última nace como la Avenida Medina (todas concebidas de este a oeste, hacia el río original, de ahí su numeración creciente de casas); en 23 y G resta su casona por el arquitecto Francisco Centurión. Fueron célebres sus Bailes (de salón) de Medina con su Sociedad Cultural de Medina en la casona de 21 y D, la sinagoga en 21 y G, el convento Siervas de María en 23 y F (que algunos fechan en 1892; al frente el parque hoy Martin Luther King y el Ministerio de Educación Superior), y se parcela definitivamente en 1883.

Parque Villalón, posteriormente renombrado Gonzalo de Quesada

En 1864 despunta el norte costero del Vedado con los baños “El progreso del Vedado” en la costa de la calle E (calle Baños por conducir a ellos), y pronto se extienden a calle D “Las Delicias” (para otros “La Playita”), de donde pulularán por toda la costa pocetas privadas y playitas hasta mediar el siglo XX, y se levantan en este nuevo barrio de “Baños del Vedado” entre G y Paseo y Línea hacia la costa, casas de veraneo como la de Villalón en Calzada y D, que daría nombre popular a su parque central al frente (1915), con precedentes como la casa donde murió el Generalísimo Máximo Gómez (1905), que databa de fines del siglo XIX y luego sería de la Legislación alemana en Cuba.

Del otro lado de G, también en 1864 Emilio Sabourín del Villar genera el primer terreno de pelota en Cuba (incluso con gradas) y el Club Habana; Sabourín y su sobrino Louis Vasseur serían desterrados por su intento de liberar a Julio Sanguily y esconder aquí armas para la independencia durante la guerra de 1895, mientras cerca en Calzada e I, Dolores Luz fue detenida por enviar armas de la Pirotecnia Militar (al sur, hoy Universidad de La Habana) al Ejército Libertador.

El apogeo en este territorio ha pasado del sur al norte; pero aún en el sur, hay que citar cerca del paradero ferroviario de Ciénaga, un plano del edificio de madera de Zoilo Aldecoa, por donde hoy restan las llamadas “Casitas de los Catalanes” como su centro histórico local, fechado el 28 de diciembre de 1865, aunque hipótesis más recientes consideran sus inicios poco antes. Entre los orígenes de Aldecoa se mencionan gallegos, canarios, africanos, chinos, ingleses y franceses, y muy fuerte raíz catalana. Era un barrio obrero aunque todavía no se llamaran así. De 1887 se fija en el municipio la tradición de producción de las p.p.a. p/locomotoras en La Ciénaga (inician a construirse los Talleres Ciénaga), y en 1890 comienzan hasta la actualidad, las tablillas de acero para conductora y tanques industriales.

De sus límites originales desbordados a 17 y Paseo, Medina se extiende por 23 al este, donde se cita el 8 de febrero de 1868 la apertura del hospital de Nuestra Señora de las Mercedes (popularmente, Reina Mercedes; un plano lo ubica el 7 de octubre de 1880) en 23 entre J y K fondo hacia 21, hasta 1954 cuando se trasladó al sur del propio Vedado hoy hospital Fajardo. Iniciativa del médico cubano Emilio Núñez Villavicencio, era un hospital con capital cubano y 300 camas que atendían a cubanos, en tan difícil época de confrontaciones con “la Madre Patria”; cerca en 21 e I, se reconcentrarían las víctimas de Valeriano Weyler (1896).

Puerta norte de entrada al Cementerio de Colón

De nuevo al centro norte, en 1867-1868 se realiza una esperanza desde 1854: un nuevo cementerio, el de San Antonio Chiquito aledaño al barrio homónimo, donde en 1870 es enterrada con apenas 5 años de edad, Dolores Eustaquia “Lolita” Martí, la hermana menor de José Martí; y sobre el cual y sobre tierras de (La) Julia –Borges, topónimo de otra comunidad particular con su calle en U de igual nombre como su centro histórico- o La Portuguesa, sobre los caminos irregulares de La Noria y La Campana, comienza al sur inmediato del Carmelo en 1871 la necrópolis “Cristóbal Colón”, y nace la hoy Avenida Zapata para conducir directamente de La Habana en la bahía a este cementerio, el más relevante de Cuba y tercero de su tipo en el mundo, Monumento Nacional desde 1968; así Zapata al extenderse al este, se impone como límite sureño del reparto Vedado.

En 1877 la Estancia de los herederos del Dr. Francisco Medina (al sureste de la propiedad del Conde), que en 1894 se extendía de calle 15 a 29 y del río al litoral; otros repartos colindantes eran La Azotea, (el del Sr.) Bosnio, (el del Sr.) Rodríguez y (el del Dr. Gregorio y Sra.) Vega; incluye a Cavelon Medina y al Sr. Sañudo al este, heredándose; topónimos que se diluían.

Durante la primera gesta independentista (1868-1878), en el Castillo del Príncipe fueron torturados o presos Fermín Valdés Domínguez, Rafael María de Mendive, los hermanos Gaspar y Diego Agüero; Domingo de Goicuría, Luis de Ayestarán y Moliner (primer habanero en unirse a la manigua, con 24 años de edad fue agarrotado en 1870; su nombre se le dará a una calle cercana), los estudiantes de Medicina sobrevivientes al fusilamiento del 27 de noviembre de 1871 condenados a trabajos forzados en la Quinta de Recreo aledaña y en la Alameda de Carlos III…. Y a los Frías Jacott (ausentes por la guerra y no afines al gobierno colonial) en 1873 se les embarga sus inmuebles: 300 solares en El Vedado y otros 1139 en El Carmelo, además de fábricas, hornos, pozos…

El poblamiento intensivo de los recientes repartos Carmelo y Vedado ocurrió al finalizar la guerra en febrero de 1878, cuando algunos oficiales del Ejército mambí recientemente disuelto, comenzaron a levantar aquí sus residencias familiares, a partir de las condiciones compra-venta de ideales que proponía la metrópoli española, con una arquitectura históricamente identificativa desde sus primeras casas, casi todas por la calle Línea por ser la más antigua y casi única vía previa de comunicación con La Habana (con ecos en sus paralelas inmediatas Calzada y 11); entre ellas, la del farmacéutico González Turquita en Línea y B, con mucha influencia neoclásica del Cerro (portal corrido, columnas, elementos jerarquizados) y luego el mismo dueño realiza otra muy similar hacia Calzada y B, repitiendo los elementos del cierre: reja que limita el jardín y el portal, elementos ya generalizados en El Cerro a los que El Carmelo y El Vedado aportaban el jardín como novedad, todo lo cual se reitera en toda la República como digno elemento distintivo, como se aprecia en Calzada y G.

Mientras tanto, los carros mortuorios entre la necrópolis de Colón y La Habana en la bahía se detenían en Zapata y A para que sus animales de tiro abrevaran, donde un sagaz comerciante español y descendientes, instaló su bodega para vender a los viajeros (pasaje regular) y a las comunidades cercanas, pan con guayaba a muy módico precio, guayaba procesada en trenes ingleses marca “Timber”, que se le comenzó a llamar “timba”; y al barrio marginado consecuente al sur aledaño, Pan con Timba o La Timba, que pronto recondiciona las haciendas previas de San Nicolás, su oriente inmediato. El cementerio heredó el sistema urbano del Carmelo, que aún no llegaba aquí por lo que su trazado no es paralelo al del Carmelo, e impondrá una inflexión local a la calle 23, al llegar aquí.

Un plano de 1881, al oeste inmediato, reconoce el reparto (Herederos de) (Josefina) Rebollo de calle 11 a 21 y de 16 a 24, con la ulterior iglesia de calle 16 entre sus pocas edificaciones. Como otros, eran propietarios de canteras en explotación, bateyes e instalaciones periféricas de la ciudad.

Otro reparto patrimonial, reparto Trocha se originó desde 1886 con el salón (hotel) teatro (del catalán Buenaenura) Trotcha en Calzada entre Paseo y 2 cerca de las playas costeras, el primero en Cuba con la concepción moderna de hotel y confort, con agua corriente y electricidad en sus habitaciones, con su Sociedad Cultural “Círculo del Vedado”, sus jardines y animales, su famoso restaurante, su mural de Miguel Arias (1889), con las orquestas más afamadas, zarzuelas, bailes, actividades literarias, proyectó por primera vez películas al aire libre, “el hotel de los novios” que tantas personalidades cubanas y de otros países (Sarah Bernard, y muchos más) acogió hasta su declive por la crisis económica hacia 1930, pero generó valiosos edificios en calle 2, y trajo a esta comunidad (de Línea a la costa y de Paseo allende el río hasta La Puntilla, y al Vedado en general) las aguas del Canal de Albear, entre otros servicios, generando un reparto propio.

Entrada del cementerio a principios del siglo XX

La necrópolis Colón fijaba lo que será el límite centro oriental del ulterior Nuevo Vedado, y al condenar a su fondo a los marginados, propicia en 1887 sobre las fincas Los Zapotes y Las Torres (gestionándose desde 1866) el Cementerio Bautista, que acogió a tanto cubano independentista que había tenido que emigrar a Estados Unidos, donde rompieron con el catolicismo papal de la corona española y ahora regresaban y aquí aportaban entre otros valores, una escuela nocturna y otra para los niños pobres de la comunidad.

Vista de una Sala del Museo Antropológico

Soñada desde 1885, en 1888 los catalanes (con fuerza ya en El Trotcha, entre otros ejemplos), colocan la primera piedra para hostales y el Hotel Oriente de Montserrate en la Loma de Tadino o de los Jesuitas, hoy Plaza de la Revolución. También en 1888, pero en el sur puentegrandino cada vez más obrero con sus remanentes campestres, comienza la Cervecería “La Tropical”, propiedades de grandes magnates del azúcar como Cosme Blanco Herrera, residente en El Vedado (Línea y D), que propiciaba el negocio de la fábrica de cervezas. En 1889, la Pirotecnia Militar acogió al Museo Antropológico, primera concepción museográfica en Cuba, que al heredarlo la Universidad de La Habana al ser trasladada aquí en 1902, lo conserva hasta hoy como Museo Montané.

Al norte, completan el centro histórico del Vedado, la parroquia del Vedado (calle 11 a Línea con su parque entre C y D) y su fiesta patronal o parroquial del Corpus Christi desde 1892 y tradicional aún durante la Revolución dentro del templo; y la Sociedad Anónima de Instrucción y Recreo del Vedado que inicia el 26 de julio de 1890 y que desde el 1 de junio de 1904 sería la Asociación de Propietarios, Industriales y Vecinos del Vedado hasta su declive hacia 1909, en Línea entre A y B hoy teatro Mella. Esta Sociedad tenía su publicación mensual, su Academia de Música dirigida por Ignacio Cervantes, las primeras comparsas (“de señoritas” y “Las Naciones”) de estas comunidades. Lo enmarca también la calle E hacia los baños al norte desde 1864, y al iniciar el siglo XX los primeros cines locales: Vedado, Trianón y Olimpic; el ajedrecista José Raúl Capablanca nació en el Castillo del Príncipe (1888), entre los grandes nombres del Vedado Tennis Club.

También Zapata, de la necrópolis de Colón para los carros mortuorios al este, se extenderá ahora al suroeste para el micro-urbanismo del Cementerio Chino (1893, gestionado desde 1872, marginados entonces; como los bautistas, inhuman), único lugar que en Cuba conserva el culto budista a cielo abierto, entre otras identidades chinas, hoy Monumento Nacional. Mucho del material para estas construcciones se obtenía en las canteras y hornos de cal de calle 23 entre 28 y 30 por los hortelanos, areneros y canteros que desde el siglo XIX, poblaban el caserío Pijirigua hacia el río.

Al sudeste, el 25 de enero de 1896 el gobierno colonial generó otro centro histórico local (tras disputarle en vano a los catalanes su cercana ermita en 1895-1896, en la hoy Plaza de la Revolución) al comenzar la edificación del hospital Alfonso XIII (durante la Intervención Norteamericana Hospital Militar # 1, y desde 1914, Calixto García) para atender hasta 2,000 bajas españolas anti-independentistas y por la fiebre amarilla.

Se heredaron nombres de calles que llegan al territorio, como Jovellar por el Capitán General y la Pirotecnia Militar previa a la Universidad, desde 1903 calle 27 de noviembre por los estudiantes de Medicina fusilados en 1871; Mazón (propietario local); Ronda, por la de los centinelas de la Pirotecnia Militar; y desde la actual Centro Habana, Pocito (por un pozo pequeño), San Miguel (por el propietario de la estancia y el santo, luego Cervantes por el yerno del propietario); Jesús Peregrino (por su retablo que tenía el rebelde Aponte, antes De Interián por el propietario); Salud, por la ermita del Señor de la Salud, luego Parroquia de Guadalupe, hoy de la Caridad del Cobre en calle Manrique; San José, por el Intendente Don José Valiente, hoy calle San Martín en honor al prócer argentino; San Rafael, nombre arbitrario por acuerdo; Neptuno, por la Fuente de Neptuno; y Calzada de San Lázaro por conducir al antiguo Lazareto. La calle Vapor al atravesar Infanta transcultura con El Vedado y se redenomina 27. En La Plaza, 19 de mayo y Aranguren son nombres de nuestra gesta independentista.

Etapa Neocolonial

Apenas se reconocía la independencia de España, regresaban los emigrados, entre los cuales los de menos fortuna venían de Cayo Hueso en Estados Unidos; legaron ese nombre al barrio hoy centro-habanero inmediato que apenas allende la calle Infanta, llegan al actual pasaje H.Upman (nombre del empresario tabaquero alemán, tabaco al que se dedicaban muchos de los que retornaban no solo de Cayo Hueso, luego sede del Taller de Transformación Integral del Barrio en el consejo Príncipe), el 1 de enero de 1898 como su fecha (a verificar) como centro histórico (tras la Quinta de los Molinos) de ese barrio que pronto sería el de la Universidad (desde cuya altura, el Alma Mater les abre los brazos desde 1927), donde son obvias las influencias urbanísticas, arquitectónicas y otras, de su vecino oriental; influencias que medio siglo después, transculturarán con el rascacielos cubano de la Rampa central. En la costa, quedan “castillitos cottage” de la intervención norteamericana de 1899-1902.

La naciente República en el siglo XX, con tantas migraciones, encuentra un campamento gitano hacia la loma de Tadino o Loma de los Jesuitas, cerca de la ermita de Monserrate, donde hoy se encuentra el obelisco a Martí de la Plaza. Poco antes de urbanizarse, se competían carreras de caballos y se estrenaban los primeros automóviles por la hoy Avenida Ayestarán (homenaje al referido Luis de Ayestarán, agarrotado en el cercano Castillo del Príncipe en 1870), barrio que se llamaría oficialmente Alturas de Ayestarán, mientras al barrio al norte sus comunitarios lo comenzaron a llamar La Pera por ver con forma de esa fruta a su parque central, desde 1991 oficialmente Plaza Principado de Asturias.

La primera huelga fue la “…de los aprendices”, de los Talleres (Ferroviarios) de La Ciénaga; que duró de cuatro a cinco meses entre 1900 y 1901.

Los manantiales del Puente de Calabazar mucho más al sur (1903, hoy municipio Boyeros), son de los tantos ejemplos que afectan desde antes y cada vez más, la salud del río en, desde y hacia todas sus comunidades aledañas; de entonces ya data la primera propuesta para un parque metropolitano de La Habana para proteger la cuenca, pero sin más durante toda la República.

El 23 de mayo de 1902 nace en Mordazo de Puentes Grandes (entonces parte del Cerro, hoy municipio Plaza de la Revolución) el escultor mulato Teodoro Ramos Blanco, entre otros valores nativos o que aquí han residido, aunque mucho menos que en sus vecinos norteños El Vedado y sobre todo El Carmelo, y menos también que en el resto del municipio, por ser una comunidad más intrincada, básicamente de tránsito y más rural o sub-urbana, con el bosque inmediato. El pintor pionero de las vanguardias Víctor Manuel García, en sus paisajes incluyó Puentes Grandes. De entre siglos quedó como célebre tradición las tertulias en la casa de (en Puentes Grandes hoy del municipio Playa), del Coronel mambí camagüeyano Esteban Borrero Echeverría (1849-1906), médico municipal de Puentes Grandes, y sus hijas.

La población flotante en la Quinta de los Molinos, se acerca a La Rampa actual en mayo de 1902 al trasladarse a esta nueva ubicación la Universidad de La Habana (donde antes estuvo la Pirotecnia Militar de la que hereda el Museo Antropológico hoy Montané), ahora con estudiantes, profesores, profesionales, etc., que identifica con sus casas estudiantiles todo el barrio entre San Lázaro, Infanta, la Quinta de los Molinos y la Universidad, como “el barrio de la universidad”.

En 1902 otro plano reconoce al reparto Rebollo, El Carmelo, Vedado, Medina, La Azotea, San Antonio y otros, como los planos de 1920 y 1958; los de 1915 y 1929 para turistas y otros extracomunitarios, van relegando sus nombres. Carmelo, Vedado, Medina y Rebollo son los más identificados como barrios. Era un sueño desde 1902, construir un memorial al Héroe Nacional.

Maternidad América Arias (o de Línea)

En 1905 se celebra la primera competencia nacional de atletismo en el colonial Club Habana.

De 1930 data el hospital de Maternidad América Arias (primera mujer en postularse a la presidencia en Cuba, 1912) o de Línea, ejemplo del art decó cubano con obras de Teodoro Ramos Blanco.

En junio de 1905 murió el Generalísimo Máximo Gómez en su casa de D entre Calzada y 5ta.

Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular.

En La Habana desde septiembre de 1905, los pedagogos franceses ubicarían el colegio de idiomas y comercio San Juan Bautista de La Salle del Vedado en Línea #60 esquina D hasta 1910, y luego en calle 13 entre B y C donde floreció con el padre Leon, en las ciencias, los deportes y mucho más, hoy Politécnico José Ramón Rodríguez López. En esta tradición escolar e institucional destacan el Instituto Cubano Americano (hoy Casa de las Américas) y luego la Abraham Lincoln (importante escuela de idiomas de nivel medio en Cuba), el Colegio Baldor en G entre 15 y 17, el Trelles en 23 y B, el del Apostolado en Paseo y 21, el teresiano luego primaria Arenado y secundaria Guiteras en 17 y 12, la Alianza Francesa, la hoy Fructuoso Rodríguez… la Comunidad Hebrea de Cuba (sinagoga asquenazi, 1953) en 13 e I, y la sefardí en 17 y E desde 1957; clínicas como Asclepio y Antonetti (hoy Cardiología) en 17 y A, o la privada mutualista Cardona en 19 y 8 (hoy Clodomira Acosta); la funeraria Rivero (Calzada y K), etc.

En 1905 aún había muy pocas casas construidas y ninguna calle hecha en Aldecoa, y a su extremo sur (frente a donde en 1945 se construirá la Fuente Luminosa) sería el área (marginada) de los chinos, cuyo cementerio de chinos en La Ciénaga ya no existe.

En las calles hoy Almendares y Reforma estaba el Convento El Reformatorio de Aldecoa para mujeres que encerraban por algún delito o a señoritas adineradas que quedaban embarazadas, en cuyos pisos y paredes al triunfo de la Revolución se halló fetos enterrados, hoy unidad militar que pertenece a las FAR Grito de Baire. Entre 1909 y 1912 la calle Gravina (principal en Aldecoa, sur antecedente de la hoy Ave. 26) se prolonga por Aldecoa hasta la Calzada de Puentes Grandes.

En el norte, aún iniciando el siglo XX, pervivía el esplendor del Carmelo superior al del Vedado, aunque luego quedara invisible ante la avalancha inmigratoria de extracomunitarios sin conocimiento local, y el topónimo Vedado, mucho más famoso por más tradicional y generalizado (desde 1565, todo el monte extramuros al río más). Aun en Línea entre 16 y 18 un edificio conserva el nombre Carmelo; la cafetería El Paradero al lado de los tranvías en Línea y 18 antes del cine Carmelo (en 18 entre 11 y casi esquina a Línea, al lado de una cafetería homónima) desde 1925, cuyo dueño aportará al vecino Vedado las (célebres) cafeterías El Carmelo de 23 al lado también del cine Riviera, y El Carmelo de Calzada frente al Teatro Auditorium, ambas con múltiples aportes a la culinaria cubana; también el cine El Renacimiento en 15 y 14 (precedido desde los años 1930 por el Hollywood al aire libre en 15 entre 14 y 16 en el parque al frente), luego cine Ambar con matinées dominicales para la grey infantil; en Línea y 18 ya estaba la fonda El Niágara (vigente), la Sociedad del Carmelo con su Academia de bailes (sobre todo del folklore español) y una barra española.

Se reconocía el origen del reparto Vedado, y al Conde: el edificio de 11 y C conserva el nombre Pozos Dulces donde estaba su quinta raigal; igual lo ostenta en El Carmelo un edificio en Línea y 4, al sur en La Pera una logia masónica y una calle, en Aldecoa una granja, y su estatua (1916-1917, por el italiano Domenico Boni) nombra al parque de Línea y K, no por azar donde detectamos su frontera con La Rampa, da la bienvenida al Vedado a quien llegue del este.

El 1 de junio de 1904, la Sociedad Anónima de Instrucción y Recreo del Vedado (de 1890), pasa a ser la Asociación de Propietarios, Industriales y Vecinos del Vedado, pero aun aporta a Cuba el Día del Árbol desde el 10 de octubre de 1904 (revitalizado aquí desde 1999 dado este proceso investigativo), y múltiples otros valores hasta su declive hacia 1909, luego arrendada hasta demolerse en Línea entre A y B, luego cine Rody, desde 1961 teatro Mella.

Proliferaron los primeros cines locales: los extintos cine Vedado en Paseo entre Calzada y Línea, y el cine Baños en C y la costa; y los hoy más dedicados al teatro, el Trianón (Línea entre Paseo y A) y el Olimpic (Línea y B, en el siglo XXI, teatro “Raquel Revuelta”), que ratifican de Paseo a E y de Línea a 15 este centro histórico del Vedado (luego a G y 17), pavimentado con adoquines belgas que aún conservan sus calles A, B, C… sobre todo de 13 a Línea y luego en 17 y E para la mansión de la Condesa de Revilla Camargo (1927).

En 1904 se coloca el portón que el mulato José Vilalta y Saavedra había esculpido en Roma, y que ahora abre a calle 12 el cementerio de Colón, heredero del mismo sistema urbano del Carmelo, que se va extendiendo hasta aquí y no se había concebido paralelo; de ahí la inflexión local a la calle 23 entre 12 y 20, sobre todo cuando tras el viejo puente de barcas, y luego otros dos con vistas a los tranvías entre 1908 y 1910, en 1909 se logra el primer puente de hormigón armado en Cuba (oficialmente puente Asbert por el entonces Gobernador de La Habana, General Ernesto Asbert; los anteriores eran de acero), tercero de su clase en el mundo entonces, para comunicar 23 allende el río al ya prometedor Miramar, que todo el pueblo llama afectuosamente “puente de 23”, tan funcional al unir ágilmente ambos lados del río incluso para tranvías, un arco principal con 58 metros de luz y con acceso al bosque; abierto al público en 1911.

De tal suerte, 12 queda privilegiada por la necrópolis de Colón, potencia de leyendas y valores de toda clase, al punto de contar con tranvía eléctrico a pesar de su brevedad (menos de 1.5 Km) pues en calle 23 (por donde se venía del oeste allende el río, del cabaret La Verbena y tras 1939, Tropicana) y en 17 desde el este (El Vedado y más), encaminaba al cementerio al sur, y al norte a otro hito nacional e internacional, no solo en los diversos deportes que introdujo e impulsó en Cuba: el Vedado Yatch Tennis Club (VTC).

A esta entrada de la necrópolis de Colón en calle 12 de Zapata a 23 y sus inmediaciones, pronto emigrarían los hispanos y sus descendientes (y luego los chinos) estableciendo florerías, marmolerías y otros negocios fúnebres, para devenir con el tiempo una comunidad comercial: 12 y 23, nombre original dado por sus comunitarios pues antaño aquí, 12 era más importante que 23; con el ulterior apogeo de 23 y los extracomunitarios con negocios aquí, le empiezan a llamar 23 y 12, nombre que promueven en marquesinas a la vía pública, segunda fuerza de población flotante en todo el municipio, tras La Rampa. Una sociedad obrera llamada Crecherie quiso comprar parcelas para construir viviendas a sus asociados en 1908, negadas luego accedidas: es el pasaje homónimo de calle 21 a 23 entre 10 y 8. Había familias de ascendencia haitiana y anglocaribeñas y se cuidaban niños; labor del francés creche.

El 2 de noviembre de 1910 en terreno cedido por Mercedes “Mita” Muñoz madre de los Loynaz, devota de la Virgen del Carmen, se erige canónicamente la Comunidad de Padres Carmelitas Descalzos en calle Línea esquina a 16 que antes tenía el número 146, con la categoría de Vicariato y para descanso de los padres residentes en el convento de San Felipe Neri, cuya festividad introducen también en el territorio; además de que el río y la costa reciben tradicionalmente ofrendas de los devotos de Oshún (Virgen de la Caridad del Cobre, santa patrona de Cuba oficialmente desde 1916) y de Yemayá (Virgen de Regla) sobre todo en la desembocadura, donde convergen “las dos aguas”, cultos para los que también se adecua lo que resta del bosque, fuente de leyendas y escenario de acciones ambientalistas, deportivas, artísticas, otras recreativas, religiosas, romances y sexo sin espacio, escoger arbolitos para la Navidad, aunque también delictivas, todo ello extensivo a cualquier parque, esquina, etcétera; el bosque incluso ha sido citado en los ya prohibidos duelos, y refugio de cimarrones los siglos precedentes.

En el sureño Puentes Grandes (hoy del Cerro) en 1911 se funda la Cervecería “La Polar”, había fábricas de hielo, de chocolate, tejares y hornos de cal, ya como importante barriada industrial. El que se considera primer barrio obrero de América Latina, Pogolotti, data de entonces en el Puentes Grandes que hoy pertenece al municipio Marianao. De 1912 datan los Jardines de La Tropical, en Rizo y Baire, donde la Cervecería homónima estimulaba su vida social.

Avenida de los Presidentes ( arriba:mirando al mar)

El Vedado Yatch Tennis Club empezó a construirse en 12 y Calzada, el 11 de enero de 1912 con antecedentes al sur (hoy barriada de La Plaza, 1889-1890) por el cónsul alemán, y en 1902 en la hoy Habana Vieja pero practicándose en distintos puntos de estas costas desde 13 y H, Paseo y 3ra., y aquí aporta su revista VTC, sus comparsas y espectáculos, su ética vedadista, sus féminas entusiastas desde el Lyceum del Vedado que fundaron en 1928 en Calzada entre A y B (donde en 1925 se había fundado el Partido Comunista de Cuba y luego se instalaría el Conservatorio Hubert de Blanck y el teatro homónimo) y desde 1942 en Calzada y 8 hoy Casa de Cultura Municipal con su revista Lyceum y su biblioteca riquísima en arte donada por los Henríquez Ureña, entre otros valores; VTC de Calzada y 12 a 16 y 3ra robando terrenos al mar, comparte el barrio de La Chorrera al otro extremo.

Cabaret Montmartre (23 y P) en los años 50 del siglo XX

De 1912 es el parque Eloy Alfaro (Infanta y O) y de 1921 es la casa de N y 25, al estilo innovador de las coetáneas “casas de la pradera” del estadounidense Frank Lloyd Wright. A la vaquería Los Hornos sucedió un cinódromo cuyo dueño se suicidó, y frente al reconocido terreno de pelota en El Hoyo donde hubo campeonatos de menor categoría, fue sustituido hasta los años 60 por el patrimonial cabaret Montmartre en P entre 23 y 25.

Hacia 1913 se conciben la Avenida de los Alcaldes y la de los Presidentes (Paseo y G) para conducir a la gran plaza proyectada al sur en homenaje a Martí, y sobre todo se definen hacia 1930 con el urbanista francés Forestier y sus áreas verdes, y monumentos como los del italiano Giovanni Nicolini: el del primer alcalde (Alejandro Rodríguez Velazco, 1919, en Paseo de Línea a Calzada) y la rotonda del presidente José Miguel Gómez (1936, G y 29); ya entre milenios, G se dedicaría a los presidentes progresistas latinoamericanos.

La planificación del 18 de febrero de 1914 (luego la de 1918) de calle 15 a 29 y de Infanta y Malecón al río, hace que la calle 17 en el sur cercano desplace a Línea y llega al apogeo con su propio tranvía; es la época en que inspira las novelas de Miguel de Carrión Las Honradas y Las Impuras, desde 1915 el cine Mascota en calle 2 entre 17 y 19, y el cine Gris (había una orquesta homónima, recuérdese el cine silente ambientado por músicos) en 17 y E (calle Baños, donde se cambiaba de tranvía para ir a los baños costeros), apogeo de 17 entre B y J, aunque con ecos por toda la calle 17 (incluso al Carmelo, donde predominan edificios de no más de tres pisos para clases medias y humildes), con hitos como la mansión de la Condesa de Revilla Camargo (1927, desde 1961 Museo de Artes Decorativas; al frente aún vivían descendientes del célebre ajedrecista José Raúl Capablanca).

Un plano del 25 de enero de 1915 ubica al reparto Rebollo de calle 4 a 32 y de 17 a 29 (centro-sur del Carmelo) y aprueba el proyecto de la finca La Campana como reparto Rebollo, que luego se fue parcelando y comenzó el negocio de ventas de solares, pagando los terrenos a plazo por 15 pesos el metro que cobraba Junco del Pandar en hoy calle 30 entre 15 y 17, y el Sr. Martí en calle 32, donde los únicos propietarios negros eran Francisco Pedroso de Jovellanos y su familia.

Mientras tanto hacia la costa, en 1915 el que deviene parque centro histórico local del barrio de los Baños del Vedado, hereda popularmente el apellido de la notable familia vecina Villalón en Calzada y D a 5ta y C, llamado también parque de Neptuno por esta escultura en su fuente, aunque oficialmente, parque Gonzalo de Quesada, albacea de Martí. Y en nuestra costa oriental, se proyecta la rotonda del Maine (1915-1925) que en 1949 se extiende en su homenaje a Henry Reeves “El inglesito”, el intrépido mambí estadounidense muerto en campaña.

En el sur, con la efervescencia social entre 1917 y 1920, entre los terrenos de (los Talleres Ferroviarios de) La Ciénaga y Puentes Grandes, se instalaron diversas industrias y talleres, con luchas proletarias en dichos centros, calles y casas. En 1917, como parte de la urbanización local que el propio vecindario se estimuló a acometer al ser arreglada la Calzada Real de Puentes Grandes (la Calzada del Cerro al este, y al oeste la Ave. 51 de Marianao), podría hablarse de un “urbanismo vernáculo” bien peculiar que distingue a Puentes Grandes según cada una de sus comunidades urbanizadas, pero sin mayor integración al resto del contexto capitalino, del que la separan vastas extensiones de su otrora Bosque y que aun evidencia sus raíces rurales en muchos sentidos.

También en 1917 se levanta en su actual ubicación la Iglesia (Diocesana) de San Jerónimo de Puentes Grandes, y desde 1918 ininterrumpidamente hasta 1960, todo Puentes Grandes y desde muchos puntos de La Habana y otros, acudían a celebrar su fiesta patronal de San Jerónimo de Puentes Grandes el 30 de septiembre, durante todo el fin de semana inmediato, con sus romerías, café carretero para los viajantes, encuentros entre los equipos locales de fútbol (incluso fútbol femenino, comunidad pionera en este deporte en Cuba con los terrenos de fútbol con que contaba más al sur en La Gomera), muy diversos juegos como las competencias de batea y el palo encebado (ambos en el río), todo tras el toque de la diana. En su Club (deportivo) Cosmopolita de Puentes Grandes en la Calzada Real de Puentes Grandes, hoy Zona 20 de los CDR hasta 1952, no se permitía la entrada a los pobladores “de color” pues su presidente era racista. Ese año el nuevo presidente Jesús Minsal Cotarelo, a fin de acabar con el racismo, permite la entrada a toda la población (incluidos los llamados “de color”) mientras él baila toda la noche con una mulata.

Al unirse en 1917 la Calzada del Cerro con la Calzada Real de Puentes Grandes, queda esta última dividiendo su vecina Aldecoa al noroeste y al sudeste. En 1918 los catalanes fundan la fábrica de toallas Algodonera Cubana, con esplendor en los años 1940 y 1950 ya reconocida como (Toallas) Telva (o Fábrica de Toallas Telva, hoy Fábrica de Calzado) con todas sus tradiciones de identidad local, en Calzada Real de Puentes Grandes (donde tiene su entrada principal) entre Ave.26 (donde tiene otro acceso) y Diego Velázquez; y otro acceso restringido por Santa Rosa.

De nuevo al norte, en 1918 en Calzada entre A y B, se funda la Sociedad Pro-Arte Musical, que entre otros muchos aportes, en 1928 levanta y desarrolla el teatro Auditorium, hoy Amadeo Roldán, donde entre tantísimos valores, en 1931 sembró lo que es hoy el Ballet Nacional de Cuba, con los hermanos Fernando y Alberto Alonso, nacidos en Calzada y E. El Censo de 1919 reconoce Medina y El Vedado cada uno con 14,000 habitantes, incluso en la división político–administrativa hasta 1963. Como Puentes Grandes, eran de los “43 barrios de La Habana” que por intereses electorales ignoraron tanta otros ya entonces existentes. Desde 1919 en su estancia original del Carmelo, data la mansión de Julio Lobo y la de Ernesto Sarrá, desde 1976 Ministerio de Cultura.

El hotel Oriente de Montserrate, pasó en 1922 a la Sociedad Anónima Ensanche del Vedado y luego, a la Beneficencia Catalana; ya en 1921 habían inaugurado la Ermita de Montserrate donde comerían la escudilla típica catalana de sus romerías, cabalgatas y festejos de todo tipo que tipificaban el área, y a donde venían catalanes, simpatizantes y curiosos de los más diversos lugares; ermita que pintó aquí Esteban Domenech, antes que fuera trasladada a Río Cristal (Boyeros, donde se conserva) para en 1953 empezar a construir aquí la Plaza Cívica “José Martí”, hoy Plaza de la Revolución “José Martí”.

Mientras tanto, el reparto San Antonio Chiquito al este de la necrópolis de Colón, se mantenía exclusivo de españoles y sus descendientes, con una escuela pública en Zapata entre 2 y 4 (ya estaba en 1915; en 1920 se trasladó a 39 entre 6 y 8 llamada popularmente “Las Tres Palmas” por estos árboles), donde desayunaban gratis manioca (chocolate con leche y galleticas de sal); en 1920 aún estaba la vaquería del español Jesús en calles 2 y 35, y la de los señores Conejo, Paredes y Hernández, en 6 hacia el Cementerio de Colón.

Desde los años 20 el barrio de “Las Canteras” (de Rebollo hacia el río) era de trabajadores para las construcciones en Rebollo con sus romerías, que rellenaron las furnias para el puente de 23, donde al iniciar el siglo anidaban las iguanas, los hurones y las ratas. Los gatos jíbaros salían de noche y todavía al amanecer y poco antes de llegar la noche, atravesaban por el cielo bandadas de palomas rabiches y por el norte aparecían en invierno bandos de patos de La Florida.

De 1925 data el Conservatorio Internacional de Música (arquitectura estilo Tudor) en F entre 27 y 29 por la relevante española María Jones de Castro (desde 1971 Escuela Elemental de Música “Manuel Saumell”, y de 1925-1926 la iglesia y convento de Santa Catalina de Siena de 23 y Paseo a 25 y A; y de 1927 en Paseo entre 17 y 19 la mansión de Catalina Lasa y Juan Pedro Baró, llena de valores diversos y emblemática historia de amor, hasta la necrópolis de Colón; de las villas renacentistas italianas como Villa Lita (Paseo y 13, hoy Museo Servando Cabrera Moreno), precursora al art-decó en Cuba.

Hotel de Nación visto desde el Malecón, posteriormente denominado Hotel Nacional
Hotel Nacional. Imagen diurna y frontal

Extendiéndose al este (de lo que da fe Las Delicias de Medina, nombre de la hoy pizzería Vita Nuova en L y 21) El Vedado ya apuntaba al edificio en altura como demuestra el hotel Presidente (1927, Calzada y G), y ya en L se elevan definiendo la ulterior Rampa, el edificio López Serrano (1932, temprano ejemplo del art-decó cubano y primer “rascacielos cubano”, donde vivirían grandes personalidades de todas las manifestaciones culturales, como Antonio Guiteras, Eduardo Chibás antes en 17 y H, y el padre de la danza moderna cubana, Ramiro Guerra) y el obelisco a los chinos que lucharon por la independencia de Cuba (1931-1946); más a la costa el Hotel de Nación u Hotel Nacional de Cuba (1930, antes negocio de estiércol para jardineros; Monumento Nacional desde 1998) y atípico desde 1924 el edificio Alaska (23 y M, desmoronado en 2003, hoy parqueo) y al frente poco después, la funeraria Caballero de las más importantes en Cuba, del arquitecto español Joaquín Rallo, hoy Dibujos Animados de la televisión.

Por esa misma extensión de la calle 23 casi al Malecón, los inmuebles de Habana Autos, Ministerio de Agricultura y cabaret Hollywood en la azotea, hoy Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y luego el impar cabaret Montmartre hasta iniciar los años 60, luego restaurante Moscú incendiado en 1989; eran los antecedentes inmediatos a La Rampa, cuyos “rascacielos” se devuelven más puntuales en los años 50 por las avenidas rápidas de comunicación a los barrios cercanos: el Capri en I, el Hermanas Giralt en E, por Línea el Retiro Radial y el Ireluc en F, por Malecón en A, y aun en 1967 el de F, más reciente Galerías Paseo; son menos en El (más alejado) Carmelo: en 12 luego para becados, en Paseo el hotel Habana Riviera (1957) y el Cohíba (años 1990); y a fines del siglo XX los edificios de micro-brigadas, que suelen romper la identidad local de menos altura, como en 17 y 24 del Icrt, y en 15 y 26 de la Pesca.

Dos iglesias de 1927 también buscan altura (identidad de la arquitectura religiosa) en la periferia de la futura Rampa: al sureste en Infanta entre Concordia y Neptuno, la de Nuestra Señora del Carmen abre sus brazos al lejano Carmelo, allende La Rampa y El Vedado, con esa escultura tan difícil a esa altura, del italiano Guido da Michel; y al norte, en 19 entre J e I, la de San Juan de Letrán “iglesia de la Universidad” (de los dominicos que fundaron la Universidad de La Habana, ahora en estas áreas; diagonal al parque de H a I y de 19 a 21 que desde 1937 se dedica al eminente escritor francés Víctor Hugo, y casi a la par y después, a otros emblemas de progreso y cultura de otros países), desde donde atendían sus otras instalaciones en El Vedado y entre ellas, el fraile dominico español, Padre Reginaldo Pastor Sánchez Pastor y Herrera (1889, en Cuba desde 1907-25 de enero de 1952), se esforzó en vano por concluir la construcción de la original del Carmelo (llamada popular y erróneamente “Iglesia del Derrumbe”) que ya no era de los carmelitas quienes tenían en El Carmelo el convento en 13 y 24 y la iglesia de Línea y 16, sino de los dominicos, hoy con la parroquia del Rosario.

Al padre Reginaldo se le dedica un busto en el parque centro histórico local (que tanto defendió de intereses comercialistas, frente a esta iglesia del Carmelo en 15 y 16), tras fallecer en la de San Juan de Letrán; pero del padre Reginaldo y hasta la Revolución se mantuvo la fiesta popular más concurrida y relevante del Carmelo: la tradicional “Procesión del Santo Entierro” los Viernes Santos, desde los más diversos y remotos rincones de toda la ciudad, con el descendimiento de Jesús de la cruz y su colocación en una urna que hacía las veces de féretro (de ahí el nombre de Santo Entierro) y en la procesión desfilaban en una carroza figuras que representaban la Pasión de Jesús, de 16 y 15 por 17 hasta E (calle Baños) y G, a regresar por Línea con una banda de música, famosa por la belleza de sus imágenes de tamaño natural y su orden y recogimiento. Esta “Iglesia del Derrumbe” entre otros valores patrimoniales, aun atesora el recinto, un altar neoclásico de 1859, vidrieras alemanas con motivos dominicos de gran belleza y calidad, y las imágenes de San Blas y Santa Lucía que atraían en sus respectivas fechas, a todos sus devotos de toda la ciudad y de otras regiones del país, con sus rogativas respectivas por la garganta y la vista.

También en 1927 pero al sur, se fundó la Sociedad Cultural Deportiva Obrera en los Talleres Ferroviarios de La Ciénaga, que penetró en la conciencia de la clase obrera con muchos obreros y comunistas de esta, reconocida ya popularmente como La Ciénaga; sociedad disuelta por la represión machadista. Y en la inmediata Aldecoa, ese mismo año 1927 se construyen las Casitas de los Catalanes, entre las calles Santa Rosa, Santa María y Diego Velázquez. En una de ellas una tarja reza: “Rosa Llanseda, propiedad de la Sociedad de Beneficencia de Naturales de Cataluña. 1927.”; se dice que estas calles Santa Rosa, Santa María, Santa Teresa, descienden del fundador Zoilo; casitas modificadas, solo una conserva su estructura original y está en muy malas condiciones; otra que hace esquina a Santa Rosa fue demolida por sus inquilinos y en su lugar construyeron una vivienda moderna. La Sociedad Cultural de Aldecoa hacía sus bailables en su sede inmediata al luego Jardín Zoológico de La Habana (coexistieron) y las Noches de San Juan cada 23 al 24 de junio con la quema del muñecón en Aldecoa hacia sus afueras; gustaban mucho de ir al cercano Bosque (de Puentes Grandes) por los árboles frutales y sobre todo, “para comer mangos”.

De 1928 en San Miguel y Ronda es la mansión de Orestes Ferrara (desde 1961 Museo Napoleónico con su Jardín de la Malmaison, al aprovechar las colecciones de Julio Lobo y tantos valores de todo tipo que atesora); cerca, están la Escuela Anexa (a la Universidad) Felipe Poey (Zapata entre Basarrate y Mazón) y el parque local Carlitos Aguirre (1946, muerto en accidente en corrida de toros en España, nieto del mambí Serafín Sánchez) en Mazón entre San José y Valle, donde estuvo el Rincón de Varona 1933-1934 y se reunían los inquietos jóvenes.

En la lucha contra el Machadato (1925-1933), al margen de la crisis económica nacional e internacional que laceró al menos temporalmente no pocas instituciones, como el Hotel Presidente y el VTC, el hotel Trotcha deviene casa de inquilinato; se citan atentados como al Capitán Calvo frente al Hotel Nacional; son detenidos o asesinados, entre otros, Félix Ernesto Alpízar, Pío Alvarez, Carlos Fuentes Blandino, el profesor Gonzalo Freyre de Andrade junto a sus hermanos Leopoldo y Guillermo en su residencia de B # 153 e/Línea y 7ma.; José A. Valdés Daussá; Miguel Ángel Hernández; Manuel García González; el mártir de las libertades públicas Mariano González Gutiérrez (1911-1933); se destacaron entre otros muchos, Rafael Montoro y César Escalante Dellunde, la Universidad…

Desde el Hotel Nacional Benjamin Summer Welles, embajador de Estados Unidos, mediaba entre los machadistas y la oposición burguesa. Entre otras, se asaltó Villa Miramar, residencia del Ministro Carlos Manuel de Céspedes y Quesada hoy Restaurante 1830, y el elegante prostíbulo de lujo (propiedad de un rico catalán bajo el celo de un mayordomo célebre muy amanerado) de famosas orgías con toda comida y bebida, con que hipócritamente contaba en 39 entre Paseo y 2 el seudo-elitismo del Reparto San Antonio Chiquito, ocupado ahora por la Sociedad Cultural y Deportiva del (vecino reparto) Príncipe (hasta 1990), con el que se mantenía una relación tradicional: aquí se afamaron sus bailes de salón Los Comandos y La Cremita, sus comidas y bebidas; el cine “de barrio” de San Antonio en calle 2 hacia 35 también se llamó Príncipe (atribuido a la familia Hart Dávalos) y en él se ensañó el humor popular con sus coplas por chinches y malas condiciones. Tenían su capilla a Santa Rosa de Lima y no pocas personalidades aquí nacieron, vivieron o visitaron: el músico Ernesto Lecuona, el célebre rumbero Chano Pozo (que sin embargo se confirma desde el hoy Centro Habana vecino), el sabio Albert Einstein. La La Timba, acunaba zonas y focos insalubres hasta la actualidad con rica y vasta cultura popular: solares como La Mierdita o el 44 por sus 44 entradas y salidas; bordeado por el edificio del Pentágono (Zapata y C) y al frente la 9na. Estación de policía para vigilar al barrio.

San Antonio comenzó a relegar su exclusivismo, al comenzar a aceptar viviendo en el mismo barrio a sus amantes mestizas y luego negras; después los chinos con sus lavanderías, tintorerías y sus fiambres como las frituras de pan dulce, en casas obviamente más humildes, en el extremo oriental del reparto en la que luego sería la calle Paseo, del otro lado de la cual llegaban de La Timba y su vecina sur-oriental La Pelusa, otro barrio marginado entre la ermita de los catalanes hoy Plaza de la Revolución, y el Castillo del Príncipe, donde habitaba todo color de piel, que al venir aquí seguían llamándose Timba, lo que ha errado la superposición de este sobre el topónimo San Antonio, desdibujándose Timba de su raíz local: afectaciones al patrimonio de ambas comunidades.

Con estas migraciones, de 1939 a iniciar los años 40, en La Pera (frente a la Quinta de los Molinos) fue célebre la comparsa Los Mosqueteros del Rey con sus personajes y ambientes de la conocida historia francesa, en La Pelusa la comparsa Los Embajadores (burla a los sectores acaudalados), y los que de La Timba se extendían a San Antonio ensayaban en calle 2 entre 35 y 37, la comparsa Los Payasos, con ambiente de los circos ambulantes que les permitió trascender y el luego municipio Plaza de la Revolución escogería como su comparsa tradicional, para ganar varios premios en el Carnaval de La Habana, así como su versión infantil Los Payasitos, dado el papel de los niños en ella, que mucho ayudó a la tradición y al avanzar el nuevo milenio, perdería atención. Otra comparsa pero en la costa norte, sería Los Cocineros del Vedado. Al desalojar el barrio marginado La Pelusa para construir la Plaza (lo que propició una de los primeras y más famosas defensas de los humildes, por el entonces joven abogado Fidel Castro) hubo más migración a San Antonio, de donde más españoles y descendientes que preferían la antigua exclusividad o simplemente, por los atractivos negocios, enriquecieron la cercana 12 y 23, y luego los chinos, de quienes aún queda el restaurante Pekín.

De 1937 data el Instituto de Segunda Enseñanza del Vedado (hoy Pre-Universitario del Vedado) en 25 entre C y D, donde a inicios de siglo estuvo la escuela pública # 51 para los niños pobres del Vedado, con profesores como el intelectual Salvador García Agüero y donde estudió el poeta Marcelino Arozarena (ambos mulatos) que vivía en el solar La Finquita en 23 de E a D; el parque Medina al frente, se llama Mariana Grajales desde que recibió (1931-1933) esta estatua hecha en Roma (1928, a partir de ensayos sobre El Beso) por el mulato Teodoro Ramos Blanco, que así se afamó.

En junio de 1937 y por decreto presidencial fue creada la Comisión Central Pro-monumento a José Martí, que convoca a su primer concurso internacional pero queda desierto el primer lugar; lo que se repite entre 1939 y 1940.

Desde el hospital “Calixto García” se origina la más importante cadena hospitalaria del país en el reparto Príncipe allende G por Zapata al oeste y en torno al Castillo del Príncipe y Zapata, desde 1930 con el Hospital Municipal Infantil (luego Pedro Borrás Astorga), el Instituto Curie (hoy Oncológico, 1947), el Centro Médico Quirúrgico (hoy Neurológico, 1948), cerrando el sur del Vedado.

Proliferaba 12 y 23 su consecuente vida comercial y de servicios, incluido el cine Astor en 1941 (desde 1953, cine 23 y 12), y compitiéndole, el edificio (de oficinas) Atlantic (calle 23 # 1155 entre 10 y 12, 1955), tuvo su cine homónimo (hoy cine Chaplin) de 500 asientos; y el restaurante Pekín donde de los bajos de la oficina de los Sañudo se había fomentado un fuerte negocio de alquiler de carros para bodas, bautizos y entierros. Otro hito de esta comunidad fue el hotel de Juan Fonellar luego edificio (de apartamentos) Sarrá (1925).

12 y 23 un punto tradicional de población flotante y comunicación popularmente llamado “esquina caliente”, se debate si por su célebre chocolate con churro (también en sus inmediaciones se señala una de las raíces hacia 1951 al sándwich “medianoche” con cerveza Cabeza de Lobo en 23 y 18), los ulteriores debates públicos televisados sobre pelota, o los encuentros para amores y sexos prohibidos, sobre todo a las oscuridades cercanas de la calle Zapata y otras en los tantos establecimientos de la comunidad que se expandía desde esta esquina. Al oeste, la fábrica de tabacos Partagás buscará casas inmediatas a sus trabajadores, y el Jalisco Park hará el recreo infantil más relevante y tradicional, al que el cantautor Carlos Valera dedicaría una canción.

A la misma orilla del río (calle 32 entre 19 y 21) ya en 1935 se comienza a poblar lo que el 16 de diciembre de 1956 un aguacero esperando San Lázaro les hizo reconocer el fango en que vivían y desde entonces su nombre: El Fanguito, comunidad antes marginada hoy insalubre cuya escalera de madera en calle 17 es sustituida por la actual de piedra en 1952 (véase: Rensoli, 2002).

De 1936 data en calle 27 entre 28 y 30 la tintorería La Comercial que surgida en Infanta, había pasado al Vedado y ahora aquí, y que desde 1945 se llamaría La Cubana, con sus tradiciones laborales y de luchas sindicales; en 1938 había estudios de cine cerca del Cementerio Chino, donde presumiblemente Ramón Peón filmó “Una aventura peligrosa”, en la que debutó al cine la naciente estrella Rosita Fornés; aporte local ya entonces al patrimonio cinematográfico cubano. De antaño, en calle 26 entre 29 y 27, perviven hoy los humildes pasajes Kohly, que heredan el apellido ya tradicional local, del propietario de estos terrenos desde el siglo XIX que del sur había extendido aquí, donde indicó construir estas casitas.

Entre 1939 y mediados de 1958, El Carmelo tuvo su más importante centro gastronómico en Calzada frente al Torreón de la Chorrera: Las Culebrinas; y de 1946 data la Catedral Episcopal en 13 y 6, antecedida por el consulado británico en Paseo y 15 en una mansión de 1918, entonces residencia de Pablo González de Mendoza y Pedroso.

Dos hitos de 1939 se pueden considerar antecedentes inmediatos al Nuevo Vedado, al que anuncian: al fondo marginado de la necrópolis de Colón, La Dionisia (hoy el mayor barrio insalubre en este municipio; nombre por la compañía dedicada a estas parcelaciones para los humildes) sobre la antigua finca y vaquerías de Los Paredes, con su calle Protestantes, como llamaban a todo cristiano no católico papal, por construirse sobre parte del Cementerio Bautista, heredando un imaginario de poltergeist y ouijas, ultratumba, espiritismo, cultos sincréticos y toda la religiosidad y parasicología de muchas otras fuentes a todo Nuevo Vedado. Inició con bodegas de hispanos y sus descendientes e inmigrarían anglo-caribeños y otros, con su iglesia de Santo Domingo de Guzmán al lado del hoy Círculo infantil, semilla de marginación de la que cual paradoja, en tan paradigmático contexto de confluencias nacionales e internacionales contra el nazismo florecerá el ¿exclusivo? distintivo Nuevo Vedado metropolitano, legítimamente orgulloso, pero nunca soberbio, al que servirían y por donde se expandirían puestos, fondas, ferreterías, quincallas y otros comercios no solo para las elites, pero siempre para los locales, con productos y servicios de alta calidad, mientras el humor del imaginario comunitario sentenciaba que en La Dionisia se discutía en la calle, y en Nuevo Vedado por teléfono. El otro hito de 1939 (30 de octubre) mientras la moda mundial era remodelar las capitales, sobre todo americanas (este más aún tras el ciclón de 1944), fue el Parque (Jardín) Zoológico Tropical de La Habana con su parque infantil “La Edad de Oro”, hoy Jardín Zoológico de La Habana, entre la calle Gravina (hoy Ave. 26), Santa Teresa, Aldecoa y calle 47; primer zoológico cubano de altos valores ambientalistas y patrimoniales que se sistematiza, y tercero mejor del mundo entonces, que limitó el norte del precedente barrio Aldecoa, y abriría al casi inmediato ulterior Nuevo Vedado al norte como su centro histórico (1947) con sus antecedentes de cultura zoológica institucional cubana, entre ellos el local en calle Gravina y Santa Teresa: “Parque de los Chivos” a donde los llevaban a pastar, único lugar de esparcimiento local entonces conversando las tardes de sábados y domingos en aquella Aldecoa, que acotada ahora por el Zoológico, perdió su banda oriental para extenderse al oeste.

De lo anterior restó la famosa y tradicional panadería-dulcería limitando al Zoológico, no por azar llamada Bambi, nombre que se infiere por el cercano grupo escultórico de venados en bronce de Rita Longa sobre promontorio de piedra que ella hizo en el mismo parque (1948), colocada a la entrada e identifica al Zoológico hacia la céntrica Ave. 26. Entonces el venado macho se puso mirando hacia la entrada, pero al ampliarse la calle Gravina hoy Ave. 26, hubo que cambiarlos y ponerlos como están hoy. Aún en los años 70, al menos de todo el oeste municipal incluso costero y también de otras localidades distantes, en Bambi se hacían largas colas para comprar golosinas que llevarle a los estudiantes en las escuelas al campo. Entre otros múltiples valores sobre todo por su flora y fauna, ese Zoológico logró reproducir en cautiverio especies en peligro de extinción, la educación ambiental tradicional más científica y áreas de recreo y gastronomía, el arte de Rita Longa, Gilma Madera y otros. Se le han contado hasta unas 1,200 especies animales y sus obras culminaron en 1961 en función del Zoológico Nacional logrado décadas después en Boyeros con los animales libres cada uno en su medio relativo.

El 15 de agosto de 1940, es asesinado por elementos gansteriles en Mazón entre San Miguel y Neptuno, Ramiro Valdés Daussá, joven profesor comunista de la Universidad donde dirigía la lucha contra el bonche y el fraude.

Se fija en 1943 el inicio en este municipio de la tradición de producción de café: la Torrefactora de Café Pilón (1942) es coloso fabril protagonista, en calle Santa Rosa donde tiene su entrada principal # 54 entre Diego Velázquez y Aldecoa, con accesos por calles Diego Velázquez y Santa María, construcción industrial con uso de almacén.

Al viabilizar la comunicación desde el sur por el aeropuerto nacional e internacional que así nos contactó al mundo (1930, a 18 kilómetros) en Boyeros, se extiende hasta aquí la Avenida Rancho Boyeros, y de 1945 datan el Archivo Nacional por Luis Dalmau y su vecina la Fuente Luminosa (en el humor popular Bidette –Bidel- de Paulina, gruesa dama de antaño) generando una rotonda de comunicación a los diversos puntos de la ciudad. Rancho Boyeros continúa a la futura Plaza como Avenida Boyeros y como Avenida Independencia a Carlos III y G, mientras Ayestarán corta camino de Boyeros a Carlos III e Infanta, donde en 1944 Manuel Tapia Ruano construye en estilo monumental moderno la Escuela de (y Clínica) Veterinaria, la más relevante y casi única hasta la actualidad.

Del Nuevo Vedado y la Rampa a la Plaza: nuevos hitos

En 1947 en este municipio se definen dos barriadas de suma importancia, ambas hijas del Vedado y víctimas de prejuicios aunque distintivos entre sí, cada una con sus antecedentes, ya referidos: al suroeste allende la necrópolis de Colón, Nuevo Vedado o El Nuevo Vedado (indistintamente de ambas formas) eminentemente residencial sin tantas instituciones, rodeando a la Avenida 26 su única vía rápida de comunicación (algunos focos de silencio, más bien silenciada hasta discriminada con escaso transporte interno, de donde emigran sobre todo los jóvenes, pero por lo que es la única barriada del municipio donde predominan las condiciones ambientales favorables), de la que se subvalora su cultura doméstica que le identifica y los peligrosos y dañinos reduccionismos de “lo cubano” se mal interpreta como elitista, poco y mal atendida y promovida, “nuevo” pero tradicional y en verdad, ambicionado; y al este inmediato, La Rampa, rebosante de instituciones de las más diversas maneras de recreación (aunque no solo) que mantiene la principal población flotante del país (máxima diversidad nacional con toda su riqueza), sobre todo aquella de intereses recreativos, tradicional emblema de la moda actual para toda Cuba en constante choque contra los prejuicios de intolerantes que en sus contradicciones excluyentes también le inundan, y la mal interpretan como frivolidad, tan poco como sobre y mal atendida. No por pertenecer a otro municipio (Playa), podemos descartar quizás su primogénita del Vedado: Miramar al oeste, allende el río Almendares.

Enfrentando los prejuicios, este proceso investigativo logró que se reconociera oficialmente el topónimo Nuevo Vedado aunque no fue sino hasta 1996, y aun hoy se mantiene dividido el sur del norte en dos consejos populares hacia las calles Norte, 35 y 37, y los mitos todavía confunden sus fronteras más allá de la calle Loma al este-sudeste por la barriada de La Plaza.

Mediante la Avenida Rancho Boyeros, los viajeros de y a los aeropuertos ya se habían acercado en 1945 a la Fuente Luminosa; pero para llegar a repartos como Miramar al noroeste, que ya comenzaba a florecer con los más adinerados, en 1947 se amplía la calle Gravina que atravesaba Aldecoa y el Zoológico, para convertirla en Ave. 26. En Ave. 26 y Kohly estaban las oficinas y almacenes de la pasta dental Gravi (no la fábrica, que está donde hoy se halla la pasta dental Perla), hoy edificio de la Empresa de Arquitectura, a lo que debía su nombre la calle Gravina y al parque hoy Acapulco le llamaban “el parque de la Gravi”. Esculturas en el Zoológico se citan con direcciones de Aldecoa, como la escultura ambiental del hongo (un niño juega con un pelícano sobre un gran hongo, 1939-1945) en Ave.26 entre 47 y Santa Teresa, bien conservada.

También en 1947 se construye en Aldecoa cerca al Nuevo Vedado, la calle Ullóa. Existían algunas casas y bodegas como Los Tres Hermanos y La Agricultura, en Gravina y Calzada Real; después fueron parcelados los terrenos y comenzaron las ventas. El reparto Aldecoa comenzaba en Calzada Real hasta la calle Empíreo y desde Mazarredo hasta la calle Aldecoa, límites que se ampliarían entre el Nuevo Vedado al norte, Boyeros al sur, Cerro al este y Puentes Grandes al oeste. La gran mayoría de sus calles fueron construidas por la Sociedad de Propietarios de Aldecoa, de intensa vida.

Nació 26 como una nueva y resplandeciente avenida que hereda del Carmelo su cuadrícula regular perfecta (irregular al sur por sus precedentes Zoológico, Bosque, río); aporta topónimos (Herradura, Norte, Edison…), el sistema de nombrar calles (la calle Gravina es ahora la Avenida 26, y otras); y de numerar las edificaciones, y con más éxito su jardinería, sobre todo privada. Dado el antecedente del puente de 23, la esquina de 23 y 26 deviene hasta hoy foco comercial gastronómico, transferencia de rutas y población flotante, majestuosa entrada al Nuevo Vedado. Alejándose de los desfavorecidos, varios de los pudientes sobre todo del Vedado deciden construir novedosas mansiones en las inmediaciones de esta Avenida 26 entre el aeropuerto y el floreciente Miramar.

En 1953 Radiocentro, desde 1968 Cine Yara

Cuando aún un automóvil entre tanto terreno yermo era todo un espectáculo (indispensable para vivir en el Reparto Kohly y el Bosque del Nuevo Vedado, los más apartados al extremo sur, donde la Sociedad Cultural de Aldecoa aún se extendía), despega Nuevo Vedado. Tras las fastuosas residencias en la Avenida Kohly y su mansión familiar (hoy escuela Josué País, Ave. 41 y 36), inmigran reconocidos artistas y otros profesionales, no tantos como en barriadas cercanas mucho más pobladas, pero sí muchos más que en otros municipios y provincias. En torno a la Avenida Kohly hacia 1950 se urbanizaba al sur-suroeste el Reparto Kohly hacia la Avenida del Zoológico.

A la par, por la costa El Vedado se extendía al este a la ya inminente Rampa que le hereda su sistema urbanístico y de numerar casas, reconfigurado de este a oeste; y en 1947 se levanta en 23 (hoy # 258) y L, el edificio Radiocentro S.A. (pionero ejemplar a la arquitectura racionalista polifuncional cubana que luego distinguirá a La Rampa que así inaugura, con el más importante conjunto nacional de dicha arquitectura funcionalista), con el cine Warner (desde 1953 Radiocentro, desde 1968 Cine Yara, siempre incorporando lo más novedoso del mundo y marcando desde ya la moda mundial); conserva al lado en L un edificio previo, como profeta de su valor de armonizar tradición y actualidad, contra todo dogma simplista.

Acoge desde sus gérmenes a la naciente televisión cubana desde y con otros focos ramperos (Mazón y San Miguel, P y 23, el Focsa también para emisoras radiales). Lógicamente, atrae artistas y sus seguidores, y a todo inconforme con las convenciones e interesado por la actualidad. En el área más elevada, por la avenida 23 (que entonces sustituye definitivamente en el protagonismo local a la calle 17), el terreno empieza a descender hacia el mar, rampita que da nombre popular a la barriada, que ha atesorado desde entonces la vida nocturna y la vida bohuemia más patrimoniales para la cultura cubana, con auténticos hitos de valor e interés internacional, además de su intensa vida diurna, no menos bohemia.

Apunta desde entonces a las dos identidades ramperas esenciales: la máxima población flotante en Cuba, y el llamado "rascacielos cubano" (era la cuarta elevación habanera), sobre todo en esta Rampa costera por L y por 23 hacia Malecón, que impactó a la Rampa central de L y 23 a San Lázaro e Infanta, hasta el barrio de la Universidad. Sus artistas afamarían las instalaciones inmediatas con su vida bohemia: el café exterior La Arcada, la cafetería del edificio Alaska al lado, el club Las Vegas en Infanta # 104 con un cafetín al lado, sobre todo desde 1956 al ubicarse al frente el colosal y ya tradicional decano de la radio cubana, Radio Progreso.

Todo ello permitió un proyecto de avenidas de recreación según New York con el "turismo de masas" que con sus casinos de juego y "la trata de blancas" (que no solo eran blancas, explotando el erotismo y sensualidad naturales locales) sostenía aquí la Mafia estadounidense, avalado también por una cadena hotelera protagonista en Cuba, desde el Hotel Nacional con sus cabarets, personalidades de todo el orbe, eventos internacionales de todo tipo, aportes en la culinaria, las artes y en todas las manifestaciones de la cultura y mucho más identidad rampera y patrimonio de todos y cada uno de ellos, exitosos y célebres: el hotel Victoria (antes Vedado), el Colina (frente a la Colina Universitaria), el Vedado, St. John´s, el Flamingo, el Capri (1957) y el Habana Hilton, luego Habana Libre (1958, en 23 y L, máxima altura local al frente del pionero Radiocentro), antaño el edificio más alto de América Latina: aún se divisa desde cualquier parte de la ciudad; en su esquina (cafetería L y 23) estuvo la sala Tespis y el Teatro Universitario. Lo demás eran furnias aun en 1947.

Sede del MINCEX

Donde estaba el cabaret Montmartre, en 1946 hubo el primer ensayo para la televisión cubana, y en 1953 comienza el Canal 2, hoy sede del ballet de la televisión y de sus canales Educativo y Educativo 2, edificio del Ambar Motors con el banco Atlántico, hoy del Ministerio del Comercio Exterior, área de diversas acciones revolucionarias contra Batista; en Mazón y San Miguel nace la televisión cubana (1950), que en el Focsa tendrá estudios. Entre otros antecedentes locales, hacia 1945 en 23 entre O y P el club Toyo tenía la única bolera reconocida entonces por la Asociación Nacional del Deporte, y en sus afueras, una cafetería tenía mesas, vitrola y bares al aire libre. De 1947 es el Colegio de Arquitectos en Humboldt e Infanta, hoy sede de la Unión de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba, comunidad que también ha acogido al Club de Ajedrez y al gimnasio América, entre tantos ministerios e instituciones.

Plaza Cívica “José Martí”, después Plaza de la Revolución “José Martí”, desde 16 de julio de 1961
Estatua La Velocidad con su fuente.
Primer edificio: el Tribunal de Cuentas; al triunfo de la Revolución Ministerio de Industria y finalmente la sede del Ministerio del Interior
Terminal Nacional conocida como Terminal de Ómnibus de La Habana
Sede del Ministerio de Comunicaciones (vista desde la Plaza)

Proliferaban las casas de huéspedes y residencias estudiantiles; la Universidad tendrá el Centro Deportivo Universitario (CEDER) y sus Juegos Caribes e Inter-años con su patrimonio de personalidades sobre todo deportivas, las Marchas de las Antorchas desde 1953 mientras se fragua en el 6to. piso del edificio de 25 y O (hoy Museo Casa de Abel Santamaría que aportó sus eventos nacionales “De 25 y O al Moncada”), el asalto al Moncada para el 26 de julio, y se devela el busto a Mella en su obelisco frente a su escalinata para colocar sus cenizas. De 1947 es el cine Astral (Infanta y San José, hoy de la Unión de Jóvenes Comunistas y espectáculos televisuales), que al igual que el cine Infanta y el Florencia hoy Pionero, retroalimentan allende Infanta La Rampa y Cayo Hueso; Avifauna y la filial capitalina de la Asociación Ornitológica de Cuba, la Federación de Filatelistas, pizzerías como El Italiano y El Viki, luego restaurante vegetariano hoy paladar (Infanta y San Lázaro, donde había radicado un circo), el parque 27 de noviembre o de los Mártires Universitarios; la fonda china Hou-Youen. El Centro Comercial La Rampa (23 y P) incluía numerosas entidades, hoy Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba; en su galería en 1953 nació el Grupo de los Once, pioneros del arte abstracto cubano (tachistas e informalistas); gran hito de las artes visuales cubanas que logra actualizarnos al unísono con el arte universal.

Conectarnos con los aeropuertos mediante la Ave. Boyeros, no se limitó a la Ave. 26 y El Nuevo Vedado; su ramal como Ave. Independencia comunicaba con la Terminal Nacional de Ómnibus que conduce a y desde el resto de Cuba, construida por Moenck y Quintana en 1949 en el barrio La Pera, y donde en 1960 Florencio Gelabert instalará su alegórica estatua de La Velocidad con su fuente, foco de población flotante; cercano y afín, el hotel Bruzón en la calle homónima tiene El Pampero, Rincón del Tango; entre otros. En el argot cinematográfico ese barrio será conocido como “barrio de La Corea”, pues durante la guerra de Corea por Estados Unidos (1950-1953) se almacenan filmes en Almendares y Bruzón, Centro Fílmico que en 1951 ya estaba entre Desagüe, 19 de mayo y Almendares.

En 1953 se comienza a construir la Plaza Cívica José Martí, proyecto del francés Jean Labatut; Enrique Luis Varela y Raúl Otero, con la escultura por Juan José Sicre, pionero de las vanguardias en Cuba, ante propuestas como una biblioteca nacional con su nombre, un monumento donde se le pudiera rendir homenaje, o ambos; su primer edificio (Tribunal de Cuentas) concluyó en 1962, Premio Anual Medalla de Oro del Colegio Nacional de Arquitectos (1954 de Aquiles Capablanca y José Fornés), con nueve pisos estilo ultramoderno que en la Revolución será Ministerio de Industrias dirigido por Ernesto “Che” Guevara, hoy Ministerio del Interior con un pequeño museo en la que fue oficina del Che; conserva en sus bajos una muy interesante escultura de Domingo Ravenet; y el Ministerio de Comunicaciones (1954 de Ernesto Gómez Sampera frente a la Terminal Nacional de Ómnibus a toda Cuba.

En 1954 el ajefismo cubano reconoce con tarja a Fernando Suárez Núñez en 17 y 8 (parque Menocal), mientras el hospital colonial Nuestra Señora de las Mercedes de 23 entre J y K, se trasladó al hoy hospital Fajardo, monobloque moderno de ocho pisos de Víctor Morales, donde se fundía Medina con el reparto Príncipe, y completa aquí la principal cadena hospitalaria de Cuba, frontera sur del Vedado. Al frente allende la Avenida Zapata, La Timba, a menudo matizada por los esquemas y el pintoresquismo casi habitual para estos barrios marginados, aún carecía de alcantarillado ni acueducto que ya eran tradición en sus alrededores; en algunas esquinas había sifas de agua para casos de incendio, donde se cargaba el agua en recipientes para su consumo, y un bebedero para los mulos y caballos en la Quinta La Integridad antes colonial casa de salud en Carlos III y la hoy Ave. Carlos Manuel de Céspedes, nombre dado por la estatua republicana de este patriota a los pies del Castillo del Príncipe donde comienza esta breve calle que separaría La Timba de La Pelusa. Abundaban vaquerías, jardinería y carbonerías, y los coloniales molinos de sal seguían triturando la sal que luego vendían, por la Zanja Real hacia la Quinta de los Molinos.

Su fiesta más representativa ha sido la Quema del Muñecón (o de San Juan, del 23 al 24 de junio) como fiesta de competencia lúdica entre dos bandos a ambos lados de lo que sería luego la calle Paseo, sobre todo al extenderse a San Antonio; por Casilda, española de difícil carácter con una florería que se abastecía de los antiguos jardines locales, se llamó su zona en torno a la ceiba de 29 y B que acogió estas fiestas).

A la par en el ya floreciente Nuevo Vedado, varias construcciones harán a los expertos considerar al Nuevo Vedado “todo un museo (al aire libre) de arquitectura moderna”, década constructiva, cosmopolita, en que se urbanizó Las Torres, entonces llamada oficial y casi exclusivamente Nuevo Vedado de 26 al Cementerio de Colón, calles 35-41 esta última sin urbanizar, límite con la entonces La Rosa; y el parque La Bandera (calle 30-Ave. Loma-Ave. Kohly-43-sur boscoso, con el puente de la Avenida del Zoológico al río). Estaba urbanizado el Reparto Kohly (calle 36-28 con Avenida Kohly como calle 34, y 39-47); Alturas del Vedado (26-36 y Avenida Kohly-47); el barrio del Cementerio Chino al río (calle Herradura o en U con su micro-urbanismo) con el parque y calles 33-37, y 30, Norte, Avenida Loma y Avenida (del) Parque; desde 1914 todo su norte liminal al Carmelo, 23-29 y 26 y 30 (28 no salía a 23 aun); el Zoológico y su barrio norte oriental; sin urbanizar, La Dionisia se extendía al este por el sur marginado del Cementerio de Colón hasta 6 (hoy barriada de La Plaza) al sur de Las Torres y nordeste del Zoológico (Loma y 26 a 45, 41 y Aldecoa), y el fondo del Zoológico, que pertenecían a La Rosa, o Conill (Rojo, 1951).

Todo ello se enriquecía por diversas instituciones hasta hoy, como la iglesia de Santa Catalina (Panorama # 672), la del Perpetuo Socorro (dominicos, herencia vedadense) y la capilla de Conill y 41 (iglesia inconclusa), aunque muchos locales prefieren la Iglesia de Jesús Obrero, en el norteño y marginado barrio El Fanguito del Carmelo. En su periferia anuncia al este el entonces Ensanche del Vedado y reparto Hidalgo (terrenos de Hidalgo Gato que surcaba Gravina luego 26 al buscar conectar la Calzada del Cerro o de Puentes Grandes con 23), la escuela La Salle (Bellavista # 715, donde ya trasgredía hacia el reparto Hidalgo en La futura Plaza), proyectada para estudios primarios hasta la Universidad, hoy José Luis Arrruñada, la más patrimonial escuela del Nuevo Vedado, área hacia La Plaza a donde acuden al Nuevo Vedado por su sala de video, el policlínico 19 de abril, un popular mercado y el Rincón de los Milagros, con intensa vida social desde los años 50 dada la construcción de la Plaza. El judo cubano nació en 23 y 24 (1951), pronto entre los deportes favoritos al vecino Nuevo Vedado (heredero del vedadismo) con su Sección Judo Club Ferreteros en 24 y 42, y la Sección de Judo del Hogar Industrial Nacional del Ciego auspiciado por la Asociación de Propietarios y Vecinos del Nuevo Vedado.

En La Rampa, otros hitos locales de antaño serían el Edificio del Seguro Médico (1954, 23 y N, Premio de Arquitectura, hoy Ministerio de Salud Pública, Agencia de Prensa Latina y tienda Indochina), y su muy popular e histórica sala de teatro Arlequín (1957-fines de los años 60); el lujoso cine La Rampa (1955, 23 entre O y P), con su rampita interna que disminuía riesgos en catástrofes y reproducía la rampa que al exterior, daba nombre popular a la calle y de aquí a la barriada a ambos lados de 23; una puerta del cine conducía a la cafetería Wakamba (1956, primera en Cuba con autoservicio anexo), y en su centro nocturno en el sótano, el pintor Manuel Couceiro Prado dirigió la Galería Arte y Cinema La Rampa para el Movimiento 26 de Julio hasta su clausura en la represión del 5 de septiembre de 1957, a cuyos artistas se dedicó como Galería Habana al triunfar la Revolución.

Edificio FOCSA
Edificio del ICRT, antiguo edificio Radiocentro

La competencia generó igual que los hoteles, otros centros de aportes a la cultura culinaria, sensual, arte cubanos y vida cultural nocturna: el Maraka´s, el Karabalí; La Zorra y El Cuervo, el Club 21 (y N), el Club 23 (entre N y O), La Red (19 y L), el Karachi en J y 17, el Tikoa en Ave. 23, el Amanecer (calle 15), etcétera. De 1956 son el edificio del Retiro Odontológico (L entre 23 y 21), ya desde 1954 era teatro arena (raíz de su hoy sala teatral Talía), luego Facultad Obrero-Campesina y Facultad de Economía de la Universidad (luego de Geografía), Medalla de Oro del Colegio de Arquitectura; y el edificio de la compañía Fomento de Obras de Construcción Sociedad Anónima (Focsa, entre M y N y de 17 a 19) seguía al Radiocentro congregando focos comunitarios y entidades de todo tipo: club Scheherezada (1957), restaurantes El Emperador y La Torre (como La Tour francesa con su mirador y su bar), hoy emisoras provinciales de radio y la Empresa de Música Benny Moré… como tantos otros inmuebles ramperos, enriquecidos por personalidades que los han habitado y visitado, una de las siete maravillas de la ingeniería cubana con forma en Y, otro ejemplo de edificio ciudad.

Abundan los edificios administrativos estatales y privados, y los residenciales para otros sectores sociales: el Maco Maco (M e/19 y 21), el Altamira (O e/19 y 21), Los Andes hoy El Caribeño (21 # 63), el Someillán; desde los años 40, en 21 y M el Restaurante (hebreo, también alquilaba fiestas y por encargo) Colony, desde 1953 La Roca; el Monseigneur (O y 21) con su langosta thermidor con mayonesa y las peñas de Ignacio Villa “Bola de Nieve”... casas estudiantiles (en 19 y L “la bombonera”, de universitarias) y las tertulias de José Antonio Echeverría en la cafetería Las Delicias de Medina (hoy pizzería Vita Nuova, L y 21) que muere en 1957 (13 de marzo) tras tomar Radio Reloj; más reciente, el Hotelito Universitario.

En 1956 la estadounidense Anna Vaughn Hyatt-Huntington dona al pueblo de Cuba su escultura ecuestre Los portadores de la antorcha, bronce que distingue al parque de 20 de mayo y Ayestarán (autora también del Martí en el Parque Central de New York que posee una réplica en La Habana Vieja)

En la costa, antecedidos por el colonial Puente de Ibáñez (o de Pote) y el “puente de hierro” hoy en calle 11, la misma Compañía francesa que había aportado el túnel de La Habana (una de las siete maravillas de la ingeniería cubana) construye el Túnel de Línea (1957), paralelo al de Calzada (1955) mientras el Malecón llegaba aquí.

En la lucha contra Batista (1952-1958), la Universidad fue un hervidero; en la ya tradicional Revista Bohemia (hoy en Ave. Boyeros y San Pedro, con la revista Verde Olivo y aledaña, la Facultad de Periodismo de la Universidad, a la que se une la de

José R. Rodríguez: Patriota insigne de Plaza

Comunicación Social en 2014), se desarrolla una cédula del M-26-7; en Desagüe # 655 entre Almendares y Ayestarán, es la primera edición de La historia me absolverá, autodefensa de Fidel Castro por asaltar el cuartel Moncada; de 1955 es el Buró de Represión de Actividades Comunistas (B.R.A.C., disuelto en 1959 por Camilo Cienfuegos) vinculado al Buró de Investigaciones con cuartel sede en el (hoy) parque “del Framboyán” e/30 y 32 y de 23 a 25; reuniéndose en una casa del Vedado y en un apartamento en 19 de mayo y Aranguren, surge el Directorio Revolucionario, brazo armado de la Federación de Estudiantes Universitarios, del que un comando en el cabaret Montmartre ajusticia a Antonio Blanco Rico, Jefe del Servicio de Inteligencia Militar de la tiranía, y atentan contra Orlando Piedra, Jefe del Buró de Investigaciones del régimen; al conocer del desembarco del Granma sin saber de los expedicionarios, en un mimeógrafo en una casa de calle 6 entre 19 y 21, editan el periódico Al Combate, cuyo primer número anunció en primera plana: “Fidel está vivo”; incendiaron un lote de carros perseguidoras de la policía en la agencia Ambar Motors en Infanta y 23, y en 19 # 604 e/ B y C gestaron asaltar el Palacio Presidencial y Radio Reloj en La Rampa el 13 de marzo de 1957; secuestran al corredor automovilístico argentino Fangio, quíntuple campeón mundial, al fondo del Cementerio Chino; los Talleres Ciénaga impidieron que el tren blindado evitara el paso rebelde a Occidente.

Abundan las tarjas por todo el municipio a los mártires del Batistato de, en o vinculados a estas comunidades:Jorge Agostini Villasana; el dominicano Manuel “Pipi” Hernández; los “mártires de la Embajada de Haití”; Daniel Martín Labrandero, José Antonio Echeverría, Abelardo Rodríguez Mederos, Oswaldo Díaz; José Manuel Hernández; Adolfo Delgado Rodríguez, Mártires de Humboldt 7, José Ramírez Casamayor; Saúl Delgado, Huberto de Blanck; José Ramón Rodríguez López (“Patriota Insigne del municipio”); Félix Ernesto Laguardia Tamayo, Raúl Marcuello, Armando Gamboa, José Furnes; Carlos Hernández “Chiqui”; Raúl Plasencia, Rogelio Paredes; Gerardo Abreu Fontán; Pedro Rua Pestana; “Cheché” Alfonso; Sergio González “el Curita”; Marcelo Salado; José Seruti Rodríguez “Condesigua”, “Ramón Lorenzo Delgado “El Curro”; Gustavo Pozo; Aurelio Vilellaa, Luis Morales, Juanito Fernández, Ciro Hidalgo; Enrique Hart Dávalos, Julio Alberto Morales, Carlos García Gil; Oscar Lucero Moya “mártir del silencio”; Julio César González, Jesús de la Cruz, Gregorio Arlee Mañalich, Fulgencio Oroz; Pedro Martínez Brito, José Rodríguez Vedo; las hermanas Lourdes y Cristina Giralt; Pedro Sotto Alba; Reinaldo Gutiérrez, Vicente Ponce Carrasco, Roberto de la Rosa; Rafael Guerra; Clodomira Acosta, Lidia Doce; Mártires de Goicuría; José Luis Arruñada Martin; el 28 de noviembre de 1958 son detenidos Pepito Mendoza y William Darias.

En 1957 el fotorreportero Salas fotografió en pleno día un “objeto volador no identificado” (ovni) sobrevolando la construcción de la Plaza, y más al sur en la Ciudad Deportiva, un supuesto platillo volador aterrizó del que, ante el público atónito, salieron Rosita Fornés y otros artistas célebres antaño, al ritmo del chachachá “Los marcianos llegaron ya”, de donde fueron conducidos ante la policía no tan comprensiva de la publicidad, y menos en tan convulsos momentos.

La corrupción hizo que el conjunto urbano que era la Plaza no fuera tan consecuente con el premio decidido en su homogeneidad, y algunos le señalan que “brinca” de pronto ante quienes se acercan. Entre 1957 y 1960 Govantes y Cabarrocas levantan (obstruyendo la perspectiva de la Plaza) el Ayuntamiento de La Habana, alta y estrecha estructura recubierta con basamento de mármol negro, en la Revolución edificio Sierra Maestra sede del Instituto Nacional de Reforma Agraria (Inra) hoy Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar), que incluye la Sala Universal de las Far con su propia historia y valores artísticos y patrimoniales; y el Ministerio de Obras Públicas, hoy Ministerio de la Construcción, de estilo mucho menos moderno aunque también muy funcional; y de Lorenzo Gómez Fantoli la Renta de la Lotería en Paseo entre Territorial y Ayestarán, luego Instituto Nacional de Ahorro y Viviendas (Inav), después Junta Central de Planificación (Juceplan) y más tarde, Ministerio de Planificación y Economía, también muy moderno y funcional.

En 1957 Govantes y Cabarrocas incorporan la Biblioteca Nacional José Martí, con dos grandes y bellos cuerpos laterales, dos elevadas plantas y una torre almacén con una atractiva sencillez de 65 metros de altura. Fundada en 1901 en el Castillo de la Real Fuerza (en la hoy Habana Vieja) se inaugura aquí el 21 de febrero de 1958; y José Pérez Benitoa construye el Palacio de Justicia hoy Palacio de la Revolución.

En cuanto al obelisco, satírica y popularmente reconocido como “la raspadura” por su forma vista desde la base como tal popular dulce cubano, y de forma pentagonal por la estrella solitaria de cinco puntas en la bandera cubana, logra la cima más alta de la ciudad, y en su base, cerámicas venecianas de Enrique Varela que se importaron entonces a Cuba con este fin. En 1958 se coloca al pie del obelisco la estatua de Martí del proyecto Sicre-Maza, terminada a principios de la Revolución, formada por 52 bloques de mármol de la Isla de la Juventud, 18 metros de alto incluida la base, la cabeza pesa 18 toneladas.

Al conjunto urbano se añade en 1958 el Teatro Nacional, de la firma Arroyo y Menéndez, de líneas muy modernas y gran funcionalidad, de las primeras instituciones culturales que el nuevo Gobierno Revolucionario activa desde 1959, sede de Danza Moderna, mirador y café cantante. Al "parque de la Gravi" se le comenzará a llamar "del Acapulco" por este cine, el último construido en La Habana (1958) que deviene corazón cultural y general del Nuevo Vedado en 26 entre 35 y 37: entonces el mejor y más hermoso cine de todo el continente, de las escasas instituciones artísticas locales, así llamado (se dice) para conectar por 26 al aeropuerto y la célebre playa mexicana.

Revolución en el poder

El triunfo revolucionario de 1959 desató migraciones externas e internas indiscriminadas que propiciaron por ejemplo, una nueva zona insalubre bordeando el noreste de la necrópolis de Colón desde Zapata: el Callejón de Colón, y zonas de edificios “Pastorita” (por Pastorita Núñez al frente del plan) para cobijar familias, de tres o cuatro pisos con apartamentos sencillos pero dignos, como se aprecia en La Portuguesa o La Julia, al sureste de dicha necrópolis; así como muchas incomprensiones y prejuicios diversos desde todas las partes que afectaron mucho, por ejemplo, la vida religiosa en el país, pero al San Jerónimo de Puentes Grandes, si algún cura se negó a sacarla, los revolucionarios locales al margen de su credo pero amantes de su fiesta, sacaban la procesión “a punta de pistola”, festejando la Revolución, aunque finalmente sobrevivió al interior del templo, no así la fiesta popular, que no se rescató sino hasta 1991.

Hereda la Revolución la casa de Loma # 684 entre Colón y Lombillo, habitada entre 1959 y 1977 por Juan Marinello (desde 1990 Biblioteca Memorial homónima con acciones internacionales y comunitarias para su promoción); y la racionalista de calle 47 entre Conill y Tulipán, donde de 1962 a 1967 vivió el Comandante Che Guevara y desde 1983 contiene su archivo personal, hoy Centro de Estudios Che Guevara, como centro científico-comunitario con acciones para su promoción.

Con la Revolución desaparecen los casinos y su dinero de La Rampa para la Mafia, y por las presiones contra el nuevo gobierno revolucionario, figuras internacionales en nuestros cabarets, que por ello implantan el slogan de “100% cubano”; se amplió el cosmopolitismo a las culturas eurorientales por el entonces campo socialista en Cuba: surgirán el restaurante Praga al lado de la Casa de la Cultura Checoslovaca (que desde los años 90 al perderse el campo socialista, es Centro de Prensa Internacional), y al frente, el Sofía y el Volga, mientras se erigen esculturas como la de mármol de mujer aborigen, en 25 y L; El Gato Tuerto (1960), en O entre 17 y 19 frente a lo que sería La Piragua (“de Guillermo Trujillo”, según el estribillo de una canción en auge del Carnaval capitalino que aquí hallará sede con su tribuna) conservando el esplendor rampero iniciado la década anterior, con todo lo que ha aportado a la vida artística y bohemia de Cuba y del mundo, y tantos artistas y personalidades al paso de los mosaicos policromos en ambas aceras de 23 entre J y Malecón por más de 20 de los más reconocidos artistas cubanos en los años 60. De 1961 es la Escuela Elemental de Ballet, luego llamada Provincial “Alejo Carpentier”, en L y 19.

El edificio N (entre 23 y 21) existía hacía casi diez años fundamentalmente para oficinas, cuando en 1963, con vistas al Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos, el arquitecto Juan Campos erige un gran pabellón de exposiciones, y donde quedaba el diente de perro del montículo rocoso (raíz aun evidente en su feliz integración), levanta el Pabellón Cuba que parecen haberse edificados juntos, inaugurado con gran espectáculo en la calle y la comparsa Los Guaracheros de Regla, y entre otras tantas exposiciones, en 1968 el Salón de Mayo (con tantos artistas y otras personalidades de todo el orbe que acogió), el Salón Nacional de Carteles en 1969, las Ferias Arte en La Rampa y desde 2007, la Jornada contra la Homofobia en Cuba. En 1966 la heladería Coppelia (nombre por la fuerte incidencia raigal del ballet desde y hacia su impacto en sus inmediaciones comunitarias) donde hasta 1954 había estado el colonial hospital Reina Mercedes, extiende al Vedado la población flotante rampera en complicidad con el Instituto Cubano de Radio y Televisión fundado en 1965 donde ya la televisión acunaba historia hacia toda Cuba, impulsando luego las televisoras locales, y hacia el exterior, y que incorporará la funeraria Caballero (que ya en los años 60 se puso en función de la intensa vida cultural local) para su producción de animados. Atracción nacional de citas y encuentros, a las cercas de Coppelia las llamarían popularmente “tendederas” y con su parada de ómnibus, logran aquí la esquina más céntrica capitalina.

Se concluye el Teatro Nacional

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Las tres primeras instituciones culturales de la Revolución están en este municipio: el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos, 24 de marzo de 1959); la Casa de las Américas y el Teatro Nacional. La impronta del neorrealismo italiano con que nació el Icaic en el edificio Atlantic, cuya óptica homónima reubicó en diagonal en 23 # 1206 entre 12 y 14 (al lado del cine 23 y 12, donde hasta entonces había una fonda de fiambres china), propició que El Chalet deviniera desde 1961 la hoy pizzería Cinecittà (como los estudios fílmicos desde 1937 en Roma); el cine Atlantic luego Cinemateca de programación especializada (rentaban películas) hoy Charles Chaplin y luego su sala Charlot y más reciente la sala 3D, y en su esquina a 10 otra galería (Servando Cabrera Moreno), expande al Icaic por sus inmediaciones (y más allá, por ejemplo al establecer su laboratorio a color más al sur hacia calle Tulipán, reparto Hidalgo) y sobre todo desde 1978 con los Festivales Internacionales del Nuevo Cine Latinoamericano y mucho más (dirige los cines y su política en toda Cuba y cine cubano al exterior), todos y cada uno de sus cines en sus respectivas comunidades, atraen tradicionalmente a toda Cuba y de otros países con filmes y ciclos de cine (a veces por única vez, lo que explica las colas y congestionamientos), presentaciones especiales, premiaciones y homenajes con trascendentes personalidades internacionales, aun cuando no tuviera promoción, hasta tener que repetir funciones de madrugada.

Obra escultórica proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana

De 1960-1980 son el vivero municipal (37 y Río, Nuevo Vedado), económico, medicinal y ecológico; y el parque Recreativo Almendares bajo el puente de 23. En 1961 con la invasión a Playa Girón, se ha dicho que el cura de la iglesia de La Dionisia la cerró y se fue, y el local sería albergue de ciegos y lisiados hasta 1990 cuando pasó al parque de 41 y 24 (hoy de niños con dificultades mentales) y aquí quedó para decoración y tapicerías, arreglando muebles del Estado. Su policlínico será el “19 de abril” (fecha de victoria de Girón) hacia la barriada de La Plaza.

El 16 de abril de 1961, en su discurso en 12 y 23 (frente a la necrópolis de Colón) al despedir el duelo por las primeras víctimas de la invasión a Girón (tras exponer sus cuerpos en la Universidad), Fidel Castro proclamó el carácter socialista de la Revolución; quedaba instituido el Día del Miliciano. Ese mismo año nombran Chullima (caballo alado de la miología coreana, por las relaciones con la República Democrática de Corea), a los astilleros en la desembocadura del río.

En la rica historia de la Biblioteca Nacional destacan las Palabras a los intelectuales con que Fidel Castro define la política cultural de la Revolución el 30 de junio de 1961, y entre sus proyectos comunitarios el más reciente club circulante Minerva, y ha sido sede en Semanas de la Cultura para homenajear a la Sociedad Cultural “Nuestro Tiempo”, el concurso “Reflejando al Maestro” y otras acciones comunitarias.

Conciertos por la Paz en 2008 y 2009

El 16 de julio de 1961 José “Pepín” Naranjo propone aprobar el Decreto por el cual la Plaza Cívica José Martí se re-denominaría Plaza de la Revolución José Martí por Resolución; ya se puede referir este topónimo, cuando ya despegaba y hasta hoy, centro de la vida política del país como Organismo de Dirección Central, sede del Comité Central del PCC en el Palacio de la Revolución, y de las principales manifestaciones sobre todo políticas como en 1960 y 1962, la I y II Declaración de La Habana, también artísticas como los Conciertos por la Paz en el siglo XXI, e incluso religiosas con las Misas Gigantes de los Papas Juan Pablo en 1998 y Benedicto XVI en 2012 (cuando la Virgen de la Caridad del Cobre recorrió Cuba y varias comunidades de este municipio), que le bastarán para ganarse su condición de Monumento Nacional.

El Teatro Nacional de Guiñol, fundado en 1963

Tal complejo urbano y máxima representatividad internacional, impuso rápidamente su sello distintivo en su barriada inmediata frente a las mucho más tradicionales precedentes, sobre todo al sur suroeste (reparto Hidalgo) por su interés estratégico, político y militar, con altos edificios de micro-brigadas con sus parques y otros servicios para militares y afines (y otros) de todo el país con sus familias, proceso que en el aledaño Nuevo Vedado y otros, fue más puntual en sus zonas menos urbanizadas (para otro paisaje urbano como el sur del reparto Kholy y La Dionisia), a veces con colaboración de España, Canadá y otros países; a las casonas abandonadas fueron los que tenían más responsabilidad, lo que modificará la movilidad social contra tal homogeneidad, además de las necesidades de las nuevas generaciones que crecen y requieren su propio hogar; la Dirección nacional de la policía, Ministerios como el de Transporte y el de Agricultura, más reciente el hotel Bella Habana en Independencia y Conill (topónimo heredado de una importante familia vedadista con terrenos en el previo Nuevo Vedado). Muchos extra-comunitarios reconocen más al Nuevo Vedado, y en su vecino norteño San Antonio reconocen más a La Timba por populismo y prejuicios anti-religiosos, contra tanto patrimonio local. De 1961 es el teatro Guiñol en el Focsa, y el teatro Mella (antes cine Rody), luego con su galería Tina Modotti; y de 1966 en 17 y M data el restaurante ambientado inglés El Conejito, “taberna de montaña”, con el trago “Enroque” y recetas a base de conejos.

En 1967 se fijaba Nuevo Vedado de Avenida 26 al río y de 37 a Norte y Sur; el sur era Kohly de 27 a Norte y Sur, y de 28 al río; Alturas del Vedado incluía la Avenida Kohly curvada hasta 26; La Rosa era de 26 a 47 y de Santa Ana a 41; Alturas de Ayestarán era de Tulipán a Santa Ana y de 47 a Sur; Zoológico de Avenida del Zoológico hacia 38 y río. En paralelo, la Avenida Antonio Soto iba por el Bosque y su rotonda a Puentes Grandes al sur, y al norte por Avenida del Zoológico a 38 y Avenida del Río o del Bosque; la calle 42 iba al Zoológico por la Avenida del Bosque, 40 y 38. Entre la Avenida Antonio Soto y 38, de sur a norte, las callecitas eran Sur, Marte y Nueva; otra callecita llamada Julio bordeaba el río al sur allende la Avenida del Zoológico como Avenida del Río hacia Puentes Grandes. Tal (y más) era su diversidad y consecuente riqueza comunitaria, todo lo cual no era sino una parte del seccional Vedado. Allende el puente de 23 (ya hoy municipio Playa), al sur era el Parque y Alturas del Río, y más al sur el reparto Kohly (de Playa).

Por el café que sembraban en la periferia capitalina (1970) nace Radio Cordón de La Habana, que desde 1973-1974 será Radio Metropolitana en el edificio homónimo de Avenida 26 y 41 hasta el 8 de diciembre de 1993, cuando por las carencias del “Período Especial”, se trasladó al rampero edificio Focsa para acercarla a las otras emisoras habaneras y atenderlas mejor. Iniciando los años 70 el cine Ámbar (en 15 y 14) fue abandonado y luego rescatado hasta hoy como Comisión de Desarrollo de la Escultura Monumental y Ambiental (Codema), fundada por Rita Longa.

De los 73 mártires de Barbados (octubre de 1976) de la tripulación, esgrimistas, etcétera, muchos residían, laboraban o tenían otros vínculos con el municipio. El discurso de Fidel Castro en la Plaza de la Revolución, de donde el pueblo custodió el cortejo fúnebre a la necrópolis Colón, y sobre todo el crimen en sí, ha sido de los que más han conmocionado a Cuba y a todo el orbe.

Con la nueva división político–administrativa y consecuentemente, el nacimiento de las nuevas provincias y municipios, incluido este en 1976, cada uno subordinado a los Órganos del Poder Popular, se estructura también todo el sistema institucional que en cada sector, le seria subordinado a cada localidad (básicamente municipio, provincia y nación), como por ejemplo, la Dirección Municipal de Cultura. De inmediato se seleccionó la tercera semana de marzo para la Semana de Cultura de este municipio, en homenaje a la Sociedad Cultural “Nuestro Tiempo” fundada con marcado carácter progresista el 21 de marzo de 1951, pero que ya en 1953 se había asentado en estas comunidades, hasta disolverse en 1960.

Festival Jazz Plaza data de 1979

El 21 de junio de 1977 la Casa de Cultura (Calzada y 8) inicia las instituciones culturales de subordinación municipal, que entre otros tantos aportes, en 1979 inició el Festival (hoy Internacional) Jazz´Plaza (14 de febrero) y el Grupo de Teatro Olga Alonso, escuela para tantos actores trascendentes; del 10 al 13 de mayo de 1979, celebrando el natalicio del músico Adolfo Guzmán, se funda la Escuela Elemental de Música Adolfo Guzmán para educandos desfasados, única de este tipo en el occidente cubano (la otra radica en Santiago de Cuba). El 19 de julio de 1977 se funda el Centro de Estudios Martianos en la Biblioteca Nacional, desde 1982 en Calzada y 4, donde había vivido el hijo de Martí. El 18 de julio de 1978 se crea el Centro de Investigaciones y Desarrollo de la Música Cubana (G entre 23 y 21); y el 16 de noviembre de 1979 se proclama la Habana Vieja como Monumento Nacional incluido su sistema militar, lo que incluyó en este municipio, al Torreón de la Chorrera y al Castillo del Príncipe.

La tradicional Sociedad Cultural y Deportiva del (vecino reparto) Príncipe desde 1978 se llamó Sociedad XI Festival por tal Festival de la Juventud y los Estudiantes ese año en Cuba, pero en su local (el antiguo prostíbulo en 39 entre Paseo y 2) el 4 de abril de 1980 se crea la Casa de Cultura Comunal “Roberto Branly”; la Sociedad llegó a 1990 con su venta de bebida y saladitos acompañando sus maratónicos torneos de dominó como identidad barrial, y la “Branly” enfrentaba los prejuicios en su histórico Patio de María (Gattorno), primera peña de rock cubano, pionera en la lucha contra el sida desde la cultura y con su proyecto Tatuarte, que trascendió a otros contextos cubanos y de otros países. El rock también fue desplazado, y tras un mal tiempo, albergó a los damnificados, pasando con la plaza Los Payasos a 35 y 6 (La Portuguesa).

Marcha del Pueblo Combatiente frente a la Embajada de Perú

Los sucesos de la Embajada de Perú (en el vecino municipio Playa) y la consecuente emigración masiva mediante El Mariel (hoy provincia Artemisa), propició el primer desfile de las Milicias de Tropas Territoriales (Mtt) con las primeras Milicias Estudiantiles Universitarias, y que la marcha de los trabajadores por el 1 de mayo de 1980 deviniera la primera Marcha del Pueblo Combatiente de la Plaza a la Embajada de Estados Unidos, además de como el resto de Cuba, escenario de los polémicos “actos de repudio” en clima tenso y febril, no así durante los “balseros” (1994) aunque sí ha habido confrontaciones puntuales por ejemplo, con las Damas de Blanco de fines del siglo XX al siglo XXI.

Monumento, único en el mundo, a los esposos Rosemberg

Desde el 13 de noviembre de 1982 hasta fines de siglo, y desde 13 y 8, el Museo Histórico Municipal sistematizó estos estudios y logró la difícil cultura de museo en El Carmelo y para todo el municipio y visitantes. Del 25 de julio de 1983 es el Monumento del escultor Delarra a los esposos estadounidenses Julius y Ethel Rosenberg (víctimas de la Guerra Fría en 1953), único en el mundo, en Zapata entre Paseo y A.

En Territorial y General Suárez, el 4 de febrero de 1986 se funda e instala aquí el Combinado Poligráfico Granma, con los principales órganos de prensa escrita nacionales (Granma, Juventud Rebelde, DDT) y provinciales (Tribuna de La Habana, Trabajadores), y la empresa de periódicos Granma (fábrica y redacción) con más de 400 trabajadores, aun con los legendarios linotipos que se irán sustituyendo por las nuevas tecnologías.

La galería 23 y 12 fue inaugurada por el entonces Ministro de Cultura Dr. Armando Hart Dávalos el 17 de abril de 1981 diagonal al Icaic, para exponer los afiches de cine durante los Festivales Internacionales de cine y otras necesidades cinematográficas, aunque no exclusivamente. Durante años se identificó por el concurso y Salón Plaza, luego del Fondo Cubano de Bienes Culturales comerciando artes visuales, como hacía la galería Habana en Línea y F.

En 1988 se hace efectivo el Parque Metropolitano de La Habana para proteger la cuenca (sueño de 1912 y aprobado en 1963), con dificultades en 1991 por el llamado “Periodo Especial”. El 24 de enero de 1997, se declara el sitio natural Bosque de La Habana y río Almendares (contra su contaminación, como el foco insalubre de 1989 en calle 37), el único reconocido en el área, que se extiende a otros municipios y provincia. Es cuando se traslada el Centro (hoy Instituto) Cubano de Investigaciones de la Cultura “Juan Marinello” a un edificio en La Pera; en 1989 en M y 23, fondo del hotel Habana Libre, comienzan las tres primeras salas de video en Cuba, mientras el cine Acapulco en Nuevo Vedado asume la Sala de Video municipal por asociados, y el cine Yara comienza como Centro Cultural Cinematográfico Yara con sus tres salas de video y su galería del humor “Juan David”.

En 1986 el Ministerio de Cultura comenzó a inducir los Estudios Culturales para que la promoción cultural en Cuba se enrumbara según las ciencias, de donde aportó el Sistema de programas y proyectos culturales y los Simposios Territoriales de Estudios Culturales en lo que este municipio fue feliz ejemplo al país y a los restantes sectores, que comenzó en 1989, distinguido por su concepto inclusivo y sistémico de cultura; se ganó considerarse desde entonces y contra todo pronóstico, como la Actividad central de la Semana de Cultura, cuyo jueves se dedicaría a las ciencias; y por su carácter itinerante de sus 23 eventos entre 1989 y 2015, que halló sede en más de un centenar de todo tipo de instituciones y en sus casas, solares, edificios, parques y calles de decenas de comunidades muy distintas (en cada evento se solía sesionar en varias comunidades aledañas) de todas las barriadas que ya se habían detectado en el municipio, atendidos siempre por cada comunidad que se incorporaba activa con sus propios trabajos, mostrando la riqueza de tanta diversidad.

Comenzó bienal, y reclamándose anual, desde 1998 el orientado Fórum de Ciencia y Técnica Municipal de la Cultura se sistematizó como adecuada alternativa, desde 2007 un mismo evento. Se distinguían sobre todo, porque cada uno era la aplicación práctica de investigaciones previas, desde la comunidad seleccionada hasta el enorme abanico de valores raigales o de identidad en todas y cada una de ellas, con el más inclusivo concepto de cultura y en la lucha por mejorar, por lo que fue reconocido pionero ambientalista, contra la homofobia, y al incluir como cultura al deporte, culinaria, militar, etcétera.

En 1991 (por primera vez con practicantes de disímiles religiones), el coro metodista Shalom originó los Encuentros de Coros y su almuerzo fue el último homenaje a Nitza Villapol con comidas anglocaribeñas, filipinas y greco-rusas de diversas iglesias en el municipio; 1993, el primero fuera de una institución del sistema administrativo de Cultura y el único que no ha sido en marzo por la “tormenta del siglo”, sino el 5 de mayo para revitalizar a un tiempo su día, su centro histórico (contra todo prejuicio reabrió la “iglesia del Derrumbe” de 16 y 15 en desuso salvo para filmar algunas películas) y el topónimo Carmelo contra Chullima (como habían llamado al consejo hasta el Nuevo Vedado), e inspiró revitalizar su publicación colonial El porvenir del Carmelo y su verbena con los bienales Encuentros de Historia e Identidad de mi barrio; el de 1999 logró reunir por única vez todo Puentes Grandes, dividido por la división político–administrativa entre cuatro municipios, homenaje al río y al Bosque; el del 2001 devolvió el “Elena Ruth” como receta originaria de los Baños del Vedado; el del 2002 permitiría mejorar la división político–administrativa del consejo Rampa a ambos lados de 23 hasta San Lázaro; los de 2006 y 2007, demostró las diferencias entre La Timba y San Antonio Chiquito, salvando los valores de cada uno, este último con la única celebración en Cuba de los 50 años de la Vexilología (estudio de banderas) en el mundo; el del 2008 (único homenaje a la calle 23 y al pre del Vedado), el de 2010 (primera celebración de los 150 años del reparto Vedado), el del 2011 primera celebración del topónimo Plaza de la Revolución.

Palomas promueve la equidad de género y la inclusión social

De los Juegos Panamericanos y del Caribe de 1991 a partir de la Sala de Historia del Deporte Municipal (1989 en el Parque Martí, extendido luego a la Sala del Ajedrez en 21 y 4) donde estaba la recreativa Feria de la Juventud, data la Bolera y Museo Nacional del Deporte. Al parque La Pera desde 1991 le llaman oficialmente Plaza Principado de Asturias, hoy popularmente “parque de la wifi” con una escultura al tema; “barrio La Corea” que ratifica los audiovisuales allí con el proyecto audiovisual de activismo social Palomas, de Lizette Vila.

El Simposio Territorial de Estudios Culturales (Stec) de 1991 revitalizó la Fiesta Patronal San Jerónimo de Puentes Grandes, a partir del debate propiciado por Caridad Moré Cuesta y que luego continuarían Carlos Manuel Ramírez Olivares, Idania Garrido y otros, evitando solamente lo que dañaba a la otredad ecológica, como el torturador puerco encebado, o la cucaña, por la contaminación del río; con mejores y peores momentos, pero felizmente se ha mantenido y enriquecido con los aportes de sus comunitarios en los Stec, como Herminia Emelina Fernández Calderón.

Del Stec de 1994, María Nélida Arruebarrena y Migdalia Hernández (de la Casa de Cultura Municipal) rescataron la Quema de San Juan (festividad original del Medioevo europeo, 23 al 24 de junio) en Casilda, y en 1999, dadas las voces en Stec previos de sus comunitarias como Esperanza García y sobre todo voz y liderazgo natural de Eva María García Salazar, la rescató como Noche de San Juan en Aldecoa, donde también era identidad tradicional y urgía, pues la nueva división política administrativa amenazaba Aldecoa en el concejo Nuevo Vedado-Puentes Grandes, sin ser uno ni otro, aunque ya aportaba la escuela República del Perú y era un reparto mucho más industrializado. Ambos queman el muñeco confeccionado por sus comunitarios (símbolo de irse lo malo) bailándole en ruedo alrededor, pero con sus distinciones.

Escultura-homenaje a John Lennon

En abril de 2000 se inaugura la Tribuna Antimperialista José Martí frente a la otrora Embajada de Estados Unidos en Cuba (desde 1952) y en 2006, el Monte de las Banderas; en 2000 se creó la Comisión Nacional Conmemorativa para el Sesquicentenario (150) del Natalicio de Martí el 28 de enero de 2003, ya con el Memorial en la base del obelisco en la Plaza. Desde el 8 de diciembre de 2000 el parque Menocal pasa a ser John Lennon con esta escultura de José Villa Soberón, y el inmediato antes club Atelier, “El submarino amarillo”. También en el 2000, desde el Centro de Prevención contra las its (infecciones de transmisión sexual) y vih/sida (27 entre A y B, comienza con el proyecto Hombre-Sexo-Hombre (concebido por las urgencias impuestas contra el sida) el primer ciclo de cine de educación sexual contra la homofobia, que pronto se extiende triunfal por todo el país; en 21 y 8 se establece el Centro Nacional de Educación Sexual, en 19 y 18 un taller de creación por personas con discapacidades; ya una tradición importante es la escuela de educación especial “Cheché Alfonso”.

El Museo Municipal de 13 y 8, en 2001 se había fusionado con el Museo Máximo Gómez (fundado en 1986) en la Quinta de los Molinos.

De 2002 es el Jardín Vienés Johann Strauss en Línea de G a F, se logra un programa al Vedado en el espacio de televisión Catálogo Cubano, comienzan la revista 23 y C de la Escuela de Artes Plásticas en esa esquina, y la Vigilia Poética por Isis Leyva y Mariluz Samper Zamora en el parque “Víctor Hugo” (21 y H), esperando el Día Mundial de la Poesía, a lo que en 2008 sumarán la Ópera de la Calle de Ulises Aquino; en el 2003, entre los reivindicados como agentes del Gobierno cubano se reconoce a Manuel David Orrio del Rosario en el Consejo Príncipe; la primavera del 2003 amenazaba abortar con el clima bélico mundial, pero el 12 de abril del 2003 la Uneac llama a crear un Frente Antifascista Mundial; se anuncia un cuarto Canal de Televisión y el Parque del Acapulco en El Nuevo Vedado queda rebautizado como El Parque de la Paz, también llamado de los Mártires de África, luego con monumento al líder vietnamita Ho Chi-Minh.

En 2008 en el Pabellón Cuba a las calles con sólida repercusión por el Centro Nacional de Educación Sexual liderado por Mariela Castro Espín, se festeja por primera vez en Cuba el Día Mundial contra la homofobia, que se mantendrá cada 17 de mayo abriendo paso el Estado a sus llamados “clubes gay” desde el club “Las Vegas”; numerosas opciones a la creatividad abre la nueva política para los cuentapropistas incluso sindicalizados con profundo impacto en cada comunidad, el antiguo club Atelier devino El submarino amarillo, Zapata ilumina sus noches de Paseo a 26 por colaboración vietnamita, y desde la primavera de México mediante Venezuela, se aportan los “Dinosaurios en el Parque” Almendares.

Desde el VI Congreso del PCC (2011) los Lineamientos de la Política Económica y Social revolucionan toda Cuba al liberarse la venta de casas y automóviles y viajar al extranjero sin la “tarjeta blanca” (permiso del gobierno cubano) y aún en la carestía y apuntando a no perder patrimonio, en 2012 se declara La Rampa (de 25 a 21 y de J a Malecón), Monumento Nacional; surgen en 2013, la Fábrica de Arte Cubano con X Alfonso en El Cocinero, el espacio teatral El Ciervo Encantado (11 y 20), Baby Lores en El Jardín (Línea y C) y el Coro Nacional en 15 y 6 en 2015, año que en julio, se reabre la legación diplomática de Estados Unidos en Cuba (cuyo Presidente Barak Obama, su esposa Michelle e hijas visitan Cuba y en concreto, este municipio), intercambian prisioneros (en Cuba se reciben “los Cinco Héroes”) y se restablecen relaciones, para una relativa distensión que tanto necesitaba un mundo tan tenso. Comunidades metropolitanas y cosmopolitas por tradición, actualmente con la compra-venta de casas se han atomizado más aún en focos comunitarios y negocios cuentapropistas, entre otras tantas instituciones que multiplicarían este breve bosquejo que introduce el complejo entramado de comunidades de alto valor patrimonial con que nos enriquecen.

El 25 de noviembre de 2016 fallece Fidel Castro Ruz; el pueblo acude a la Plaza de la Revolución a despedir su cuerpo, y también a las resanes calles por donde iba la caravana fúnebre para enterrarlo en Santiago de Cuba, seguido por una semana de duelo. A fines de ese mismo año 2016 bajo el nuevo presidente de Estados Unidos Donald Trump, totalmente contrario a la política de Obama en su acercamiento a Cuba, comenzó a acusar al gobierno de Cuba de ataques sónicos que estaban sufriendo en sus casas o habitaciones de hotel unas dos docenas de personas relacionadas con su Embajada en la Rampa costera (incluidos algunos diplomáticos canadienses), lo que lo llevó en septiembre de 2017, a retirar de aquí todo su personal no esencial (la mitad) y sus familias, dificultando mucho más los trámites en que tanto se había avanzado. Las universidades de Berkeley (California) y de Lincoln (británica) concluyeron que solo era zumbido de grillos antillanos, de la especie Anurogryllus celerinictus.

En 2017 con la bailarina Alicia Alonso por su padre veterinario, en 15 y 12 (Dirección provincial de Sanidad Animal) abren las salas que con la museóloga Dayamí Cabrera conducirán el 14 de diciembre de 2019 al Museo Nacional de Veterinaria, tercero en el mundo de su tipo. En 2018, del 13 de agosto al 15 de noviembre, como en toda Cuba (mientras la Uneac organizaba su IX Congreso para 29-30 de junio de 2019), en todas estas calles y entidades se debatió la nueva Constitución que se proclamaría el 19 de abril de 2019, proceso que continúa y aun para noviembre de 2020, se anuncia la tradicionalmente tan reclamada Ley de Protección a todos los animales. A la sazón desde el 22 de marzo de 2020 Cuba lucha denodadamente contra el covid-19 desde el 4 de abril, El Carmelo fue la primera comunidad cubana en cuarentena durante casi dos semanas.

Referencias

Fuentes

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