Historia del municipio San Miguel del Padrón (La Habana)


Historia del municipio San Miguel del Padrón
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Escudo del municipio San Miguel del Padrón La Habana.png
Cronología
Etapa prehispánica
Etapa colonial
Rebelión de los Vegueros
Defensa de La Habana contra los ingleses
Guerra necesaria
República Neocolonial
Revolución del 30
Dictadura y lucha rebelde
Revolución en el poder

La Historia del municipio San Miguel del Padrón se remonta al siglo XVII, con las primeras noticias sobre la existencia de la aldea de San Miguel que datan de 1660, basadas en el testamento de Don Antonio de Heredia -dueño del ingenio San Miguel-. Se encontraba al sur de la Bahía de La Habana junto al entonces Camino Real de Cuba. Tomó el nombre del ingenio y de la capilla con la advocación al santo del mismo nombre, aunque no se ha podido determinar en qué momento se le empezó a denominar "del Padrón".

Surgió como aldea o barrio de tercera clase perteneciente a la jurisdicción y Tenencia de Gobierno de Guanabacoa que durante la República Neocolonial tuvo grandes transformaciones urbanas, económico-sociales.

El triunfo de la Revolución abrió una etapa de crecimiento y desarrollo para el territorio. Tras la división político–administrativa de 1976 recibe el término de municipio San Miguel del Padrón y quedó dividido en seis Consejos Populares: Rocafort, Luyanó Moderno, Diezmero, San Francisco de Paula, Dolores - Veracruz y Jacomino.

Las zonas urbanas con valores históricos están incluidas en los repartos Rocafort y La Fernanda cercanos a la Virgen del Camino pertenecientes al Consejo Popular Rocafort, San Francisco de Paula y Diezmero y sus principales vías urbanas son Calzada de Güines o Carretera Central, la Calzada de San Miguel, la Vía Blanca, la Autopista Nacional y la Calzada de Guanabacoa.

Etapa prehispánica

En la zona norte entre los ríos Luyanó y Martín Pérez y áreas aledañas existieron asentamientos aborígenes, evidenciado en el resultado de investigaciones realizadas por estudiosos del tema e historiadores:

  • Gerardo Castellanos que describe los alrededores de El Luyanó diciendo: “La zona resulta edénicamente adecuada para la vida primitiva, debido a su proximidad al puerto habanero y a la costa Norte, donde abunda la pesca ... la extensión y lozanía de sus bosques, la fertilidad de la tierra propicia a todos los cultivos, corrientes fluviales de pequeña fuerza, pero muy beneficiosas a la salud... los indios tenían donde escoger y usar a su gusto”.
  • Fernando Ortizasegura dijo que de San Miguel “... solo se tienen algunos esporádicos hallazgos de hachas petaloides
  • Manuel Pérez Beato dio como “localidades en que preferentemente se establecieron los indios … en la cercanía del río Luyanó”

Etapa colonial

Fundación de los poblados

El Luyanó

Las primeras noticias encontradas sobre El Luyanó se remontan a la segunda mitad del siglo XVI - llamado entonces Uyanó. En varios cabildos de la época (1551 y luego en 1577 y 1578), se señala que en este lugar se les concedió tierras a vecinos dispersos en La Habana.

El caserío de Luyanó estaba situado a poca distancia de la Bahía de La Habana, junto al paso principal del río del mismo nombre por donde cruzaban El Camino de Guanabacoa y el Camino General de la Isla. En el siglo XVII era pequeño y rodeado de estancias que conservaban aún una exuberante vegetación.

En 1735 el Camino Real de Güines resultó ser la tercera vía de comunicación más importante, así se completó su red vial.

En 1853El Luyanó estaba clasificado como una aldea. La extensión de la aldea llegaba por el lado Oeste del Camino Real de Güines al entronque con el Camino de San Miguel y estaba rodeada de estancias de labor, desde donde se podía ver, el espléndido paisaje del puerto, parte del caserío de la capital y de sus fortalezas exteriores

La loma de Los Ángeles y la construcción del Gran Puente de Alcoy sobre el río Luyanó fueron los elementos más importantes que caracterizaron la fisonomía de este lugar durante el período colonial.

El Luyanó perteneció al inicio al Término Jurisdiccional de Guanabacoa. En 1807, pasó a formar parte del Partido rural de San Miguel del Padrón y a partir de 1855 pasó a la jurisdicción del Quinto Distrito de La Habana. Desde entonces fue un barrio limítrofe entre La Habana y Guanabacoa.

En la segunda mitad del siglo XIX El Luyanó comenzó a tomar importancia, pues todo el comercio de los poblados de San Miguel del Padrón, Santa María del Rosario y otros se producían a través de éste, lo que hizo que se ganara desde época muy temprana la condición de encrucijada.

San Miguel

Las referencias sobre San Miguel en el siglo XVII son muy imprecisas, por tales motivos se hace difícil hablar sobre el desarrollo y la evolución del poblado en este período. Las primeras noticias registradas datan de la segunda mitad del siglo XVIII.

... hasta la primera mitad del siglo XVIII el templo fue una dominante edificación del ingenio. Algunas de estas iglesias azucareras fueron tan importantes que se mantuvieron en alto después de desaparecidos los ingenios y aún son capillas de los pueblos surgidos a su alrededor tales fueron los casos de San Miguel del Padrón

El caserío de San Miguel se encontraba al sur de la Bahía de La Habana junto al entonces Camino General de la Isla. Tomó el nombre del ingenio San Miguel y de la capilla con la advocación al santo del mismo nombre, aunque no se ha podido determinar en qué momento se le empezó a denominar "del Padrón". En un inicio contó con una pequeña plaza natural junto a la iglesia, un trazado irregular y un corto número de construcciones -7 en total- de madera y guano y recibía las aguas potables directamente del manantial llamado Fuente del Potosí.

En 1660, San Miguel del Padrón surgió como aldea o barrio de tercera clase perteneciente a la jurisdicción y Tenencia de Gobierno de Guanabacoa.

San Miguel ya tenía desde 1757 dos compañías con sus capitanes y sus respectivos oficiales -tenientes, cabos de rondas y guardias rurales-.

En 1776 se creó la Capitanía Pedánea y un cuartel para la sección de Caballería, que aunque pequeño tuvo la solidez necesaria para albergar a las tropas y milicias del poblado. La creación del Cuartel de Caballería, en el camino General de la Isla frente a la plazoleta de la Iglesia Parroquial, le dio al Partido cierta importancia civil y militar.

En 1856 San Miguel se convirtió en un Partido Judicial, los límites se rectificaron y se fijaron por el norte: en el Camino de Guanabacoa; por el oeste corría paralelo al Camino de Güines, por el este paralelo a las márgenes del río Martín Pérez y por el sur se amplió para incluir los poblados de San Francisco de Paula y Cambute pertenecientes al Partido Judicial de Santa María del Rosario.

San Francisco de Paula

La Ermita de San Francisco de Paula fue la primera edificación levantada en el poblado y al mismo tiempo la que le dio origen y nombre. A partir del 2 de abril de 1797, en que el santuario inició sus servicios comenzaron a asentarse algunos vecinos que fueron formando el futuro poblado.

San Francisco de Paula se encuentra situado a ambos lados del Camino Real de Güines a unos 8 kilómetros al sur de la Bahía de La Habana. La formación de este caserío se realiza durante la primera mitad del siglo XIX, pero su conformación y florecimiento se producen en la segunda mitad del propio siglo, cuando comienzan a proliferar en los alrededores casas quintas y de recreo que reforzaron aún más el notable esplendor.

Esta situación estuvo dada porque sobre el Camino Real a Güines, se construyó entre El Luyanó y San Francisco de Paula la carretera del Sudeste que constituyó la vía mejor trazada y terminada del país en esa época.

El poblado nació como dependencia del Partido Judicial de Santa María del Rosario, debido a que la ermita dependía de aquella parroquia. En 1856 San Francisco pasó a ser una dependencia del Partido Judicial de San Miguel del Padrón, se suprime la Capitanía Pedánea y tomó el rango de Cuartel de Caballería que fue situado en el Camino Real de Güines, frente al nacimiento de la Calle Sol. El cementerio fue construido entre 1873 y 1875 por orden del presbítero Martín Rubio.

Otras edificaciones de notable importancia desde el punto de vista histórico y arquitectónico lo fueron la casa del fundador de San Francisco de Paula, Don Agustín Francisco José de Arocha y la casa del jefe del Cuartel de Caballería.

Jacomino

Fue la cuarta población importante del territorio, surgió a mediados del siglo XIX junto al Camino de San Miguel, como un caserío del barrio de San Miguel del Padrón y del Partido Judicial del mismo nombre que a su vez se subordinaba a la jurisdicción de Guanabacoa.

Jacomino en un principio fue un pequeño caserío cuyas construcciones se alinearon a los bordes de estos caminos. Su formación se debió al auge de la explotación de las canteras de piedras de San Miguel por emigrantes canarios. Un factor que contribuyó a su desarrollo fue la creación del tejar de Otero lo que trajo consigo un notable crecimiento del poblado

Martín Pérez

La existencia del territorio conocido con el nombre de Martín Pérez se remonta al siglo XVI. Tomó su nombre del riachuelo y éste a su vez del Capitán español Martín Pérez y Arostegui, dueño de una estancia de tierra que abarcó todo el sitio.

Lo excelente de sus tierras propicias para el cultivo, hizo que algunos influyentes y ricos pobladores de La Habana comenzaran a establecer estancias y quintas de recreo. No fue hasta 1855 que el Gobierno General de la Isla, dio autorización para el establecimiento del caserío. Su desarrollo como poblado corresponde a las primeras décadas del siglo XX. Su economía fue fundamentalmente agrícola. Martín Pérez surgió como un caserío del Partido de San Miguel perteneciente a la jurisdicción de Guanabacoa. La existencia del puente sobre el río Martín Pérez se remonta al siglo XVI cuando era un pequeño puente de madera que formaba parte de la única vía de comunicación con la Villa de Guanabacoa, no fue hasta 1859 en que este quedó definitivamente construido con piedras de las canteras cercanas a la Ermita del Potosí.

Cambute

Todo parece indicar que sus orígenes se remontan a la primera mitad del siglo XIX. Este se ubica junto al Camino General de la Isla o como también se le llamó camino de Santa María del Rosario a unos 3,5 kilómetros al sur del poblado de San Miguel del Padrón.

La economía era eminentemente agrícola, dedicada a los cultivos menores. En 1878 contaba con más de 40 estancias y tres sitios de labor.

Es de presumir que su rápido florecimiento se debió en gran medida al establecimiento de un apeadero de tren muy sencillo de madera, lo que facilitó las comunicaciones, el acceso de un mayor número de visitantes y la proliferación en sus alrededores de casas de descanso debido a los bellísimos paisajes del poblado y sus entornos. Cambute surgió perteneciente al Término de Santa María del Rosario, en 1856 pasó a formar parte del Partido de San Miguel.

Características económicas

El poblado de San Miguel del Padrón surgió al calor de la producción azucarera.El tabaco junto a la producción azucarera representaron los principales renglones de la economía de San Miguel, durante la segunda mitad del siglo XVII y el primer cuarto del siglo XVIII, dándole paso al desarrollo de la ganadería y al cultivo de frutos menores. San Miguel se convirtió en el principal abastecedor de alimentos de todo tipo en los mercados de La Habana y la villa de Guanabacoa.

Entre los siglos XVII y XIX se explotaron minas de cobre, piedra calcárea, granito, carbón de piedra, hierro, de mineral de asfalto entre San Miguel del Padrón y San Francisco de Paula. La explotación de estas minas no incidió de manera determinante en la economía del territorio durante la etapa colonial.

Un renglón económico importante que se desarrolló en el siglo XIX, fue la explotación de las canteras de piedra de San Miguel por una notable población de canarios asentados en el territorio.

Las piedras de estas canteras fueron utilizadas para embaldosar los patios, portales y zaguanes de las casonas de La Habana colonial. Se utilizaron además para pavimentar los caminos que corrían en varias direcciones desde El Luyanó hasta la esquina de Toyo; la Ermita del Potosí, la loma del Indio en Guanabacoa y el poblado de San Francisco de Paula. Con múltiples usos, esta piedra de color gris, se empleó para embaldosar los pisos de la Casa del Fundador del poblado de San Francisco de Paula y el atrio de la ermita; para la construcción de la pila bautismal de la iglesia parroquial de San Miguel del Padrón y los bancos de la cárcel de la villa de Guanabacoa. El uso de esta piedra fue tan preciado, que se utilizó en la construcción de parte de los muros y cimientos del Puente de Alcoy sobre el río Luyanó.

En el censo de Industria y Comercio de la villa de Guanabacoa y sus jurisdicciones de 1867“el partido de San Miguel contaba con un billar, 6 tiendas mixtas, 1 ferretería, 1 tajo de carne, 1 herrería, 1 zapatería y 2 tabaquerías estas últimas en el poblado de San Francisco de Paula”.

Vías de comunicación

Desde los primeros momentos de ocupación de la isla por los españoles se abrió el Camino General de laIsla que conducía al viajero desde la zona más occidental del país hasta Baracoa. En 1660 surgió el caserío de San Miguel, desde entonces al tramo comprendido entre El Luyanó y San Miguel se denominó con el nombre de este último.

De 1525 data el Camino de Guanabacoa. En 1735 el Camino de Güines o los Güines resultó ser la tercera vía de comunicación más importante del territorio, Nacía en el caserío Luyanó justo en la intersección con los caminos de San Miguel y Guanabacoa.

Estos caminos fueron importantes para el desarrollo de las comunicaciones y del comercio, ya que los productos del agro obtenidos en esta zona y otros poblados cercanos como Santa María del Rosario y El Calvario se transportaban por éstos hacia los mercados de Guanabacoa y La Habana.

Entre 1845 y 1848 se rectificó y pavimentó el antiguo Camino Real de Güines en el tramo comprendido entre El Luyanó y el Cotorro. Por sus magníficas condiciones, esta carretera llamada a partir de entonces del Sudeste fue preferida por los viajeros que circulaban hacia el interior del país y viceversa, lo que trajo como consecuencia el retraso en el desarrollo del poblado de San Miguel. En 1837 la Real Junta de Fomento realizó la construcción del Ferrocarril Habana-Güines atravesaba todo el territorio sanmiguelense por el lado oeste.

Este fue sin dudas un hecho importante que marcó pauta en el sistema de comunicaciones de la localidad al ser instalada en San Francisco de Paula una pequeña estación de trenes.

El Camino o Calle Real surgió a mediados del siglo XIX, “nació junto al Camino de Güines atravesaba el camino de San Miguel, en cuya intersección se formó el poblado de Jacomino y seguía su curso hasta entroncar con los caminos de Guanabacoa y Regla”.

Entre el 1854 y el 1855, se estableció una línea de berlinas de tracción animal que saliendo de La Habana llegaba a San José de Las Lajas deteniéndose en San Francisco de Paula.

Diego Otero, dueño del Tejar del mismo nombre situado en el Camino a Güines poseía tres guaguas que eran tiradas por mulos nombradas La Esperanza, que salían del Tejar hasta Toyo, extendiéndose posteriormente hasta Tejas.

Del reparto Los Ángeles, salía una guagua de mulos hasta San José de Las Lajas, con un costo de 25 centavos el pasaje, haciendo escala en San Francisco de Paula.

En el Camino a Güines frente a la loma de Los Ángeles, existía una bodega que tenía un tanque de agua en el portal para abrevar los mulos de las guaguas. En los puntos de salida y llegada las bestias se cambiaban por otras frescas.

Dentro de los caseríos establecidos, la red vial se limitaba a pequeñas calles sin pavimentar, que se hacían intransitables en épocas de lluvias. En esas condiciones el quitrín con sus enormes ruedas ofrecía una mayor seguridad, convirtiéndose en un carruaje insustituible; para 1861 el Partido de San Miguel contaba con cuatro que pertenecían a las familias más acomodadas.

A finales del siglo XIX llegaron los carruajes públicos que comunicaban los diferentes poblados del territorio y a estos con el exterior.

Durante el siglo XIX se desconoce la existencia de correos y telégrafos en el antiguo territorio de San Miguel del Padrón. La aparición de carruajes públicos a finales del siglo XIX entre las diferentes poblaciones de la localidad y fuera de ésta fue otro aspecto que caracterizó las comunicaciones en San Miguel.

Rebelión de los Vegueros

A fines del siglo XVII, constituyó uno de los renglones económicos más importantes de la localidad.

En 1715, llegó la noticia a La Habana que el tabaco iba a ser monopolizado. La arbitraria medida afectaba a todas las personas que de una forma u otra dependían del comercio del tabaco. El 27 de junio de 1717 se estableció en Cuba el estanco del tabaco.

La rebeldía no se hizo esperar y fue más intensa en los campos. El 21 de agosto de 1717 varios grupos procedentes de Guanabacoa, San Miguel del Padrón, Santiago de las Vegas, Bejucal y otros lugares cercanos, se concentraron en el poblado de Jesús del Monte, provistos muchos de ellos de machetes y armas de fuego, bloquearon una de las vías de comunicación más importante que servía para abastecer de ganado y otros artículos a la ciudad.

En junio de 1818 se restableció el estanco del tabaco, y se repuso en sus cargos a los funcionarios detestados por el pueblo.

Entre el 14 y 27 de junio de 1720 nuevos actos de rebeldía fueron protagonizados por los vegueros. La situación se volvió tan crítica que en febrero de 1723 acordaron secretamente arrancar las siembras de tabaco para perjudicar a los explotadores que se beneficiaban con el comercio del mismo. Empezaron por las cosechas de San Miguel del Padrón, que era el caserío de donde había partido la iniciativa.

El día convenido más de 300 vegueros se dieron a la tarea de arrancar las siembras en San Miguel del Padrón, Guanabacoa y Jesús del Monte, pero los de Santiago de las Vegas, San Felipe y Bejucal no cumplieron lo acordado y vendieron las cosechas a bajo precio. Los vegueros indignados ante esa situación decidieron ir a Santiago de las Vegas y acabar con el tabaco en veinte leguas a la redonda.

Avisado el gobernador, dispuso que el Capitán Ignacio Francisco deBerritía fuera a contener a los rebeldes que marchaban de forma desorganizada hacia Santiago de las Vegas. A la voz de alto, los sublevados respondieron con una descarga de fuego.

Entre los vegueros cundió el pánico y la confusión lo que provocó que se internaran precipitadamente en los montes, cuando varios fueron heridos y otros once resultaron prisioneros. Estos fueron trasladados al caserío de Jesús del Monte, en espera de la sentencia de muerte dictada por el Gobernador. Después de cumplida, los cuerpos fueron colgados de los árboles en los caminos que iban a Guanabacoa, San Miguel del Padrón y Santiago de Las Vegas.

De este enfrentamiento entre vegueros y españoles hubo otras víctimas, pues ocho murieron a consecuencia de las heridas recibidas y más de 50 vecinos de Guanabacoa, San Miguel del Padrón y Jesús del Monte desaparecieron. Después de estos sucesos los vegueros se trasladaron hacia la zona de Vuelta Abajo donde podían cultivar y comerciar con mayor libertad.

Defensa de La Habana contra los ingleses

San Miguel del Padrón en el siglo XVIII vuelve a ser escenario de lucha, esta vez en 1762 cuando la toma de La Habana por los ingleses.

El 6 de junio la escuadra inglesa se presentó frente al Puerto de La Habana e inició su ataque y posterior, toma de la ciudad.

Por parte de la oficialidad del ejército y la marina españolas se realizó un plan de defensa, a los que se le fueron sumando poco a poco milicianos de varios puntos de la capital y de otros lugares del país, donde se destacaron las milicias de Guanabacoa.

La participación de los vecinos de San Miguel del Padrón en este hecho se pone de manifiesto a través de su Compañía de a Caballo y quedó expresada en el acta del Cabildo de Guanabacoa de 25 de agosto de 1762.

La dominación inglesa, se extendió por todo el territorio de la Villa de La Habana, saquearon y se llevaron cuanto pudieron de la Villa, de la ciudad de Santa María del Rosario y de San Miguel, donde fueron destinados alrededor de 50 soldados.

El mayor mérito para la compañía de a caballo del Partido de San Miguel del Padrón no radica en su encuentro con las tropas inglesas en el territorio, sino en haberse sumado a la defensa de la ciudad de La Habana contra el invasor inglés.

Ayuntamiento Constitucional

La creación del Ayuntamiento Constitucional de San Miguel del Padrón en 1820 fue sin dudas un hecho de notable importancia para la historia de la localidad.

En 1820 se inició una nueva época en Cuba. El Rey Fernando VII restableció el sistema constitucional en España. En Cuba, en forma análoga a la de España, se implantó el régimen constitucional en el mes de abril de 1820.

El 11 de junio de 1820, se creó el Ayuntamiento Constitucional de San Miguel del Padrón. De esta forma se convirtió en un municipio independiente, capaz de regir su destino político y civil.

Cada año en el mes de enero se renovaban los cargos en los ayuntamientos constitucionales, las votaciones se hacían un domingo del mes de diciembre en la Casa capitular del poblado, ubicada frente a la plazuela de la iglesia. Tenían derecho al voto todos los cuidadnos mayores de 21 años que no estuvieran bajo la patria potestad de sus padres o tutores y en pleno ejercicio de sus derechos, podían votar hasta por 9 candidatos.

Durante los años que estuvo en activo el Ayuntamiento Constitucional se mantuvo el acuerdo de reunirse cada semana con el objetivo de analizar, discutir y dar solución a los problemas presentados en el territorio, incluido los particulares de los ciudadanos sanmiguelenses. En diciembre de 1823 se recibió en Cuba la orden de restablecer el sistema absolutista, el mismo sistema de gobierno derrotado en 1820. La última Acta del Ayuntamiento Constitucional de San Miguel del Padrón corresponde al 14 de noviembre de 1823. A partir de 1824, el Partido de San Miguel del Padrón volvió a formar parte de la jurisdicción de Guanabacoa.

Guerra necesaria

A partir del estallido de la Guerra de Independencia de 1895 es que la participación del territorio de San Miguel del Padrón, se hace sentir dentro de los acontecimientos bélicos. A la llegada de la invasión a la provincia de La Habana, el régimen colonialista español imperante en Cuba, redobló las medidas de precaución y fortificaciones en los barrios periféricos cercanos a la capital como fue el caso de San Miguel del Padrón.

Principales acciones combativas

En el territorio se dieron algunas acciones bélicas como el primer ataque a los poblados de San Francisco de Paula –donde los insurrectos entraron y entablaron combate con las fuerzas españolas, quemaron varias casas y la fachada y puerta de la iglesia- y San Miguel del Padrón en la madrugada del 6 al 7 de septiembre de 1896, 19 días después, el 26 de septiembre, las fuerzas cubanas en horas de la noche, volvieron a atacar a San Miguel del Padrón acción donde fue seriamente dañada la Iglesia Parroquial.

El sábado 16 de enero de 1897 a las 10.30 pm, el tren militar que hacía el recorrido entre Regla y Guanabacoa fue asaltado por los insurrectos en el apeadero de Cambute, resultaron prisioneros varios soldados y 10 oficiales españoles, entre ellos un Teniente Coronel, Comandante militar de Guanabacoa. Este hecho constituye la acción bélica de mayor envergadura y tenía como objetivo demostrarle al Ejército Español que el ejército mambí seguía en pie de lucha a pesar de la muerte de Antonio Maceo.

El 18 de octubre de 1897, los mambises a las órdenes del General Adolfo del Castillo atacaron nuevamente San Miguel del Padrón, esta vez en el Camino a Güines en el Tejar de Otero cerca de Luyanó, de donde extrajeron 8 bestias, varias reses y otros efectos.

El día 5 de abril de 1898 el General Rafael de Cárdenas atravesó el territorio de San Miguel del Padrón, que formaba parte de la zona bajo sus órdenes.

Durante los días 2 de abril, 21 de junio y 17 de julio de 1898 se produjeron algunos enfrentamientos de las tropas mambisas con el ejército español en los alrededores de San Miguel del Padrón. Estos ataques y encuentros, así como el tránsito de fuerzas cubanas por el territorio,-a pesar de las medidas tomadas por el ejército español- se continuaron realizando. Estos actos mantuvieron en constante alarma a los vecinos y autoridades coloniales, hecho que de por sí constituía una victoria para las armas cubanas, ya que psicológicamente preocupaba al gobierno español que se veía obligado a traer fuerzas para el custodio y recorrido del territorio tan cercana a la sede del mando colonial de la isla.

El mayor logro que se alcanzó en este ambiente de agitación y guerra patriótica, fue la participación de muchos de los hijos y vecinos de San Miguel como miembros de la Primera Brigada de la Segunda División del Quinto Cuerpo del Ejército Libertador.

Reconcentración de Valeriano Weyler

Ante la rotunda victoria obtenida por el Ejército Libertador al llevar la invasión hasta el extremo más occidental de Cuba en enero de 1896, el mando colonial en la isla sugirió que el único que podía frenar al Ejército Mambí era el general español Valeriano Weyler, que al tomar el mando de la isla implantó la "Reconcentración" como método eficaz de vencer a los cubanos; por medio de las enfermedades, el hambre y el destierro forzoso de los campesinos hacia los pueblos y ciudades para impedir la ayuda de éstos al Ejército Libertador.

A partir de febrero de 1896, fue que se llevó a cabo el proceso de reconcentración de la población campesina. En el caso de San Miguel esta se hizo más cruel y violenta a partir de 1897. En el poblado de San Francisco de Paula se reconcentraron familias procedentes de Santa María del Rosario, Tapaste, La Habana, El Calvario, Guanabacoa, San José de Las Lajas, Managua, Güines, Cotorro, Cojímar, Jaruco, San Nicolás, San Antonio de los Baños, Madruga y otros poblados incluyendo a los vecinos del Partido de San Miguel del Padrón. Según cálculos establecidos más de mil fueron las personas reconcentradas. Sólo entre marzo de 1897 y diciembre de 1898 murieron víctimas de la reconcentración un total de 576 personas.

Las principales causas de muerte fueron fiebre, enteritis, paludismo, meningitis, anemia, tifo, disentería, malaria, tétano, atrepsia infantil, cólera, caquexia y otras.

Para dar sepultura al elevado número de víctimas fue necesario hacerle una ampliación al cementerio de San Francisco de Paula, pues en menos de un año fueron sepultados 460 cadáveres; y en el de San Miguel la cifra fue de 107.

Educación

En San Miguel del Padrón en un primer momento, fungieron como maestros los curas, que además de correr con todos los oficios religiosos enseñaron las primeras letras a los vecinos del poblado. Los métodos de aprendizaje eran muy rudimentarios, tenían como objetivo enseñar a leer, escribir y las más elementales reglas de la aritmética. En el caso de las niñas le impartían además principios de costuras y bordados. La primera referencia sobre una escuela en la localidad aparece en el Acta del Ayuntamiento Constitucional del 4 de agosto de 1820.

Esta solicitud quedó pendiente de aprobación para el cabildo ordinario de la semana siguiente del 11 de agosto de 1820 donde: “acordaron de conformidad ...”la creación en este pueblo de la escuela de primeras letras, que fue establecida a partir del 18 de agosto de 1820.

La preocupación por los problemas de la escuela, los maestros y la enseñanza en el poblado de San Miguel del Padrón han quedado expresados en varias Actas del Cabildo.

La primera noticia sobre una escuela establecida en San Francisco de Paula es del 28 de junio de 1857.

En 1866, en el Camino de San Miguel fue abierta una escuela para varones costeada con los fondos de la municipalidad de Guanabacoa.

El 12 de septiembre de 1872 por disposición del Gobierno Superior Político fue creada la primera escuela incompleta para niñas en el poblado de San Francisco de Paula.

También en San Miguel del Padrón residieron estudiantes universitarios: “En 1860 en San Miguel residía un estudiante de Derecho de la Universidad de La Habana y alumno también del Seminario de San Carlos y San Ambrosio, nombrado Francisco López Canosa.”

El 17 de marzo de 1896, ante la presencia de tropas mambisas en el territorio y zonas aledañas, por decreto de la alcaldía de la Villa de Guanabacoa son clausuradas todas las escuelas municipales incluidas las de San Miguel del Padrón y San Francisco de Paula. Las clases fueron reanudadas después de finalizada la Guerra de Independencia.

La falta de recursos económicos destinados a la educación y las precarias condiciones en que surgieron la gran mayoría de estas escuelas, se vieron en la necesidad de cerrar sus puertas temporal o definitivamente, por otra parte la falta de asistencia de los alumnos a las aulas, por la ignorancia de los padres, la necesidad de trabajar para ayudar al sustento familiar, la lejanía de las escuelas fueron factores que contribuyeron al elevado índice de analfabetos.

Salud Pública Debemos señalar que San Miguel del Padrón careció de servicios médicos propios durante el período colonial. Las personas que necesitaban asistencia médica eran conducidas a los hospitales de la capital o al de la Villa de Guanabacoa. Sólo en caso de azotes de epidemias venía el médico a nuestra localidad.

En 1852 una epidemia de cólera no sólo invade a La Habana sino a todo el país, ante esta crítica situación debido a la escasez de recursos, y temiendo que la epidemia causara males mayores fue implantado un hospital provisional en el caserío de San Miguel del Padrón para atender a los enfermos de los territorios aledaños.

Epidemias como el cólera, la fiebre amarilla, la viruela y otras sacudieron al país a lo largo del siglo XIX, causando grandes estragos en la población. Por parte de las autoridades sanitarias se adoptó la medida de aplicar las vacunas de forma simultánea en toda la población como único medio de eliminar las epidemias.

El 18 de febrero de 1865 fue nombrado un vacunador para el partido de San Miguel, licenciado Juan Nepomuceno Pelosa. Realizar esta encomienda no resultó fácil, unos por mala fe, y otros por ignorancia se negaron a aceptar la vacuna. En los lugares más alejados de la capital la situación fue peor, pues ante la presencia del vacunador o médico, familias enteras se internaron en la manigua como ocurrió en 1888 en el poblado de San Miguel en que el Gobierno General de la Provincia le participó al Alcalde del poblado, “... que no habrá ningún inconveniente en que se permita el regreso a sus hogares a las familias que lo habían abandonado por la epidemia variolosa, por el solo hecho de no haberse vacunado...”

Tradiciones La fiesta principal y de mayor tradición celebrada durante la etapa colonial fue de tipo religiosa. Su origen se remonta al 2 de abril de 1798, cuando los vecinos asentados en el lugar conmemoraron el día del Santo Patrono y el aniversario de fundación de la iglesia del poblado de San Francisco de Paula. Según cuenta la tradición las fiestas populares se celebraban durante dos días o sea 1ro y 2 de abril, siempre que no coincidieran con Semana Santa.

República Neocolonial

Después de la victoria de las fuerzas mambisas en la guerra iniciada en febrero de 1895, esta le fue arrebatada al pueblo cubano por la intervención del imperialismo norteamericano. El 1ro de enero de 1899, se efectuaba el traspaso de la Isla de Cuba, dejábamos de ser colonia española para convertirnos en una neocolonia de Estados Unidos. Se iniciaba de esta manera un nuevo período para los cubanos. La guerra de independencia causó cuantiosas pérdidas en las riquezas de Cuba y en su población, fundamentalmente en las provincias occidentales donde fue más enconada y efectiva, la reconcentración. San Miguel del Padrón, en los primeros años de la república neocolonial, se diferenció muy poco, de lo que pasaba en el resto del país.

Desarrollo económico

Industrias

En los primeros años del siglo XX San Miguel del Padrón se convirtió en una zona industrial. Estas condiciones fueron favorecidas por ser un territorio periférico con relación a la ciudad de La Habana, con espacios disponibles donde construir nuevas fábricas. Los capitalistas preferían estas zonas más alejadas por dos razones fundamentales: no tenían que pagar impuestos durante cinco años y el pago de los salarios a los obreros era inferior a los de las fábricas del centro de la ciudad.

En el poblado de San Francisco de Paula se estableció en 1900 “un tajo de carne y un establecimiento para billar con despacho de café, leche y refresco”.

Entre 1908 y 1930 aparecieron industrias de capital extranjero fundamentalmente norteamericano y algunas con capital nacional. “En 1908 comenzó a funcionar el Matadero Lykes, con capital norteamericano, en 1911 surgió la fábrica de latas Galván- Lobo y Cía llamada así hasta finales de la década de 1920 que pasó a formar parte del consorcio norteamericano, Continental Can Co.”. “En 1913 comenzó a funcionar la fábrica de Caroní en la cantera de San Miguel”. Por supuesto el poblado de San Francisco de Paula, no estuvo excluido de este desarrollo, pues “en la década de 1910 aparecen las fábricas de Embutidos y la de Escobas y Palmiches ambas de capital nacional”, “En la década de 1920 surgieron las fábricas de Galletas y Confituras (1923), en el reparto La Fernanda, de Licuación de Sebo, en el kilómetro 6, de la carretera de Güines; La Tenería Batán y Morán en 1927” en la carretera de Guanabacoa; la Fundición Vilo e Hijos en 1928 y la Mineral Water Co. en la finca La Piedras, ambas en San Francisco de Paula. “En 1930 fue establecida la fábrica de latas Vidal y Hnos, en la Calzada de Guanabacoa, y la fábrica de toallas ANTEX. En 1937 las fábricas de Raspaduras, en San Francisco y la de Dulce "La Fe", en el reparto Otero, en Jacomino”. Esta década se cierra con la instalación por parte de la Compañía Petrolera Shell de dos tanques, dos naves, almacén y otros servicios en la finca Los Pinos.

La red industrial se completa en la década de 1950 con la instalación de “la fábrica de Conservas La Ideal, en San Francisco de Paula, la fábrica de Fósforos y la actual fundición Enrique Varona, ambas en el reparto Dolores, y por último la fundación Cobiella en el Reparto Los Ángeles”. Fueron muy variadas las industrias que se construyeron en San Miguel del Padrón, pero tuvieron un mayor peso las vinculadas al sector de la metalúrgica.

A lo largo de los años de república neocolonial fueron instaladas un número considerable de pequeñas industrias manufacturadas que ayudaron al desarrollo del territorio. En la década de 1930 la zona norte del municipio contaba con más de 30 establecimientos de todo tipo entre los que se hallaban cafeterías, quincallas, barbería, tiendas, bodegas, carnicerías y un cine.

En 1950, el municipio contaba con 24 grandes industrias, con almacenes de: productos tóxicos; de materiales de construcción, de petróleo, de carbón vegetal, y más de un centenar de panaderías, tiendas mixtas, farmacias, café-cantinas, bodegas, fondas etc. Entre las pequeñas industrias se contaban un taller de tejidos, fábrica de gaseosas, varias hojalaterías, una fábrica de harina, una de sirope y dos fábricas de calzado, con y sin motor, la explotación de las canteras de piedras se mantuvo en activo hasta la década de 1940.

Transporte

El transporte de tracción animal va desapareciendo con la llegada del siglo XX, para dejar de existir definitivamente en la segunda década. El desarrollo del transporte en el territorio está vinculado a los nuevos núcleos urbanos.

En 1918 comenzó el transporte automotor, las carrocerías de las guaguas y tranvías de tracción animal, reparadas ligeramente fueron montadas sobre chasis con motor de camiones Ford, manteniendo la misma estructura interna de asientos laterales y los mismos recorridos que con el tiempo se fueron extendiendo. Para esta nueva epóca de transporte público llega el conductor y su silbato para avisar las salidas y paradas según sexo y grupo etáreo.

Diego Otero continuó en esta nueva etapa extendiendo su recorrido hasta las calles Infanta y Vapor.

Durante la época de 1920 se concedieron numerosos permisos de circulación- lineas o rutas- a diferentes propietarios así como autorizos para cambiar el punto de salida o paraderos de los ómnibus.

En 1927 apareció la Empresa La Cuba SA., en el paradero de Beltrán y Calzada de San Miguel, con ómnibus Boradway y Dodge, con capacidad para 36 ó 40 pasajeros. Sus dueños Ortega y Fernández eran distribuidores de la Dodge y poseían más de 20 ómnibus con varias rutas hasta un total de 10.

La Cuba SA., reemplaza a La Zenaida, implanta el reloj para el control del pasaje, eliminando el silbato y sustituyendolo por el timbre, además establecen una ruta que enlazaba a Jacomino con el poblado de SanMiguel, era una sola guagua, sin horario fijo pues se movía según pasaje.

En menos de 30 años, el transporte urbano de pasajeros en San Miguel, tomó un auge considerable convirtiéndose rápidamente en uno de los sectores económicos más importantes del territorio y del movimiento obrero superado sólo por el sector metalúrgico.

A mediados de la década del 1930, se constituye la COA -Cooperativa de Ómnibus Aliados- y se inician las rutas con numeración, en el territorio surgen las representativas del mismo las que fueron la 8, la 10, la 11 y la 12.

En la década de 1940 circularon cerca de 10 rutas de guaguas por la carretera Central y la Calzada de Guanabacoa entre las que se encontraban, además de las antes mencionadas, las rutas 3, 5, 6, 7, 9 y otras que se dirigían a los poblados de los alrededores de La Habana y provincias del interior del país. El tráfico constante de viajeros y el comercio fueron las características dominantes en estas carreteras.

Obras públicas

Durante los años de la República Neocolonial, se realizaron algunos trabajos de obras públicas por parte de los gobiernos de turno. Uno de los primeros trabajos realizados en este período fue “la construcción de un tanque o depósito de agua potable en el lugar que formaba el entronque de la carretera de Luyanó a San Miguel del Padrón con el camino de Jacomino…y la tubería de repartición desde el referido tanque hasta la población de Jacomino y Rocafort y la instalación de bomba y motor en el año 1923”.

En 1927 se instaló una nueva estación de bombas para brindar un mejor servicio de agua potable en Martín Pérez.

En 1947, se construyó el acueducto de Guanabacoa con capacidad para 70 mil habitantes; éste no sólo abasteció a la villa, sino a las poblaciones de Cojímar, Jacomino, San Miguel del Padrón, San Francisco de Paula, así como los repartos conocidos por Alturas de Luyanó, Rocafort y otros. El 24 de febrero de 1945 fue inaugurado el acueducto del Diezmero. Los nuevos repartos residenciales que se construyeron en el territorio se abastecieron del acueducto de Guanabacoa, pero este preciado líquido no llegó a todos los repartos por igual.

En los primeros 30 años de República neocolonial se careció de sistema de alcantarillado, agravadas aún más por el hecho de la no pavimentación de las calles.

La primera noticia sobre un alcantarillado para San Miguel del Padrón data de 1940, cuando se solicitó permiso al Ministro de Obras Públicas, por parte de la alcaldía municipal para “llevar a cabo unas obras de construcción de pequeño alcantarillado en la Calzada de Güines y Beltrán, en Jacomino; y en la calle B, de la Rosalía, haciéndose para ello una pequeña zanja de 2 pies de profundidad, colocándose los tubos y cubriéndose nuevamente”.

En 1944, se hizo un nuevo proyecto para el alcantarillado de La Habana, donde fue incluido el territorio de Guanabacoa con sus barrios adyacentes. En San Miguel del Padrón estos trabajos se realizaron en La Fernanda para el saneamiento del reparto; en el enlace de las carreteras de Güines y Guanabacoa, se realizaron obras de drenajes y construcción de cloacas destinadas a recoger las aguas albañales de esta zona, donde se encontraban numerosas industrias, se construyó el sistema de drenaje para el Barrio Obrero y algunos repartos aledaños.

En la década de 1950 en la medida que se urbanizó el territorio, continuaron los trabajos de alcantarillado y drenaje y se hicieron otros para el mejoramiento de algunas áreas residenciales que ya existían, aunque no llegaron a todas.

San Miguel del Padrón heredó del período colonial tres caminos importantes: el Camino de Guanabacoa y Regla, el Camino a San Miguel, la carretera del Sudeste y algunas serventías más o menos importantes como la de Jacomino( posteriormente calle Beltrán) o la serventía de San Francisco de Paula al Calvario.

Sobre la primitiva red de caminos coloniales se trazaron las nuevas carreteras en los primeros años del siglo XX.

En 1911 se hacen importantes arreglos en la serventía del Calvario y fue pavimentado parte de la misma por el Dr. Varela de su peculio personal. A partir de entonces se le denominó calle Varela.

El 10 de mayo de 1912 se concluyó la pavimentación del Camino a San Miguel, entre San Miguel y El Luyanó, por el Gobierno Provincial.

Entre 1927 y 1931 fue construida la Carretera Central, en el tramo comprendido entre El Luyanó y el poblado de San Francisco de Paula, sobre el antiguo Camino de Güines.

En 1945 la Carretera Central en el tramo comprendido entre El Luyanó y San Francisco de Paula, fue contemplado dentro de un proyecto urbanístico en el Plan de Obras Públicas de Grau San Martín con el objetivo de interconectar ésta con la Vía Blanca.

Para lograr esta vinculación fue necesario abrir una calle de enlace, para ello se hizo una prolongación de la Carretera Central hacia el Norte y se demolió la loma de Los Ángeles y parte del caserío Luyanó para entroncar con la Vía Blanca.

La Vía Blanca atraviesa el territorio de San Miguel del Padrón en su porción más al norte entre los ríos Luyanó y Martín Pérez, sobre el antiguo camino de Guanabacoa. En su curso fue necesario trazar los puentes sobre los ríos Luyanó y Martín Pérez, obras de notable importancia ingenieril.

El 14 de Septiembre de 1947, se inauguró la Calzada de San Miguel, entre este barrio y el Diezmero y se pavimentó el resto hasta la Virgen del Camino.

En 1956 se pavimentó nuevamente y se amplió la Carretera Central, para ello fue necesario talar los árboles a ambos lados con el objetivo de obtener el ancho necesario de acuerdo a las nuevas regulaciones urbanísticas, todo esto favoreció las comunicaciones con otros territorios.

En 1926 fue construido en San Francisco de Paula, un parque al que se le denominó Joaquín Massip, en honor al Alcalde Municipal, constructor del mismo.

Entre 1946 y 1948 fue construida el área de la Virgen del Camino, incluido dentro de un proyecto urbanístico a escala de ciudad.

Los dos grandes parques recibieron los nombres de El Mirador o de La Virgen del Camino, siguiendo la tradición de un viejo establecimiento y de La Laguna.

En 1952, se construyó por cuestación popular un nuevo parque ubicado en el cuchillo que forma las calzadas de San Miguel y Güines dedicado al médico Tomás Tuma Iza.

Entre 1945 y 1948 fueron construidos en el Barrio Obrero varios parques como La Herradura y los de las calles 1ro de Mayo y 24 de Febrero.

Entre el 1947 y el 1948 en La Fernanda, fue construido un parque como una de las obras de saneamiento, pues fue ubicado en una manzana triangular de área pantanosa y denominado popularmente parque de Los Chivos.

El 18 de febrero de 1958, fue inaugurado el parque monumento a Doña Leonor Pérez, realizado por iniciativa de la Asociación de Propietarios y Vecinos del reparto Los Ángeles.

Entre 1944 y 1948 fueron construidos el edificio del Distrito de Obras Públicas y para oficinas, talleres, almacenes del Ministerio de Obras Públicas del gobierno de Grau San Martín.

En la década del 1950 se construyó el edificio de la Ambar Motor, representante del General Motor, en la Vía Blanca, así como los bancos Trust Company, Continental y Garrigó.

El 2 de marzo de 1929, los barrios de la Villa de Guanabacoa comenzaron a recibir servicios telefónicos por la planta instalada en la Villa.

“El 17 de Noviembre de 1924, fue instalada por la Havana Central Raibroad Co. , 40 lámparas de 25 watts cada una, en los repartos Jacomino y Rocafort, para el servicio de alumbrado público”. Estos fueron los primeros repartos en el territorio que contaron con luz eléctrica; en los años siguientes se fueron instalando postes para el alumbrado público y residencial en el resto de los barrios.

En la década de 1940, en el territorio existieron varias oficinas dedicadas al servicio de correos y telégrafos en los centros urbanos de San Miguel del Padrón, Diezmero y San Francisco de Paula, con condiciones muy precarias para trabajar por falta de máquinas para escribir, mesas de trabajo y hasta teléfonos, sin contar que no tenían un rótulo para identificarse.

Creación de nuevos núcleos poblacionales

El siglo XX trajo para el barrio de San Miguel del Padrón la transformación del territorio de zona rural en zona urbana. Para llevar a vías de hecho esta urbanización, algunas fincas desaparecen al ser parceladas para construir nuevos repartos. En menos de 20 años el área entre El Luyanó y Jacomino se vio rodeada de nuevos núcleos poblacionales.

En 1903 fue demolida la iglesia parroquial de San Miguel, sus terrenos fueron vendidos dando paso al surgimiento del reparto Mirtha alrededor del núcleo original de San Miguel del Padrón.

En 1905 fue parcelada la finca Espelius, se conoció en un principio como reparto Espelius, después fue denominado Los Ángeles a causa del nombre de la loma incluido en él.

En 1906 se parceló la finca, ubicada entre la Calzada de Güines y el río Luyanó, desde el puente Alcoy hacia el sur, para formar el reparto Población de Luyanó, conocido posteriormente como La Fernanda.

En la década de 1920 se parcelaron los terrenos de la finca Rocafort ubicada entre las fincas Espelius y Los Ricos en el caserío de Jacomino. El reparto se conoce con el nombre de Rocafort.

En 1921 fue parcelada la finca Nuestra Señora de Guadalupe compuesta de 2 y medias caballerías de tierra, ubicada entre la carretera de Güines y el río Luyanó. Este nuevo reparto se conoce con el nombre de Juanelo.

En 1924 se publicó el plano de parcelación de la finca Meireles con el nombre de La Rosalía que ocupaba el terreno entre las calzadas de San Miguel y Güines hasta llegar a los terrenos del Tejar de Otero.

Otros repartos construidos en esta etapa son Zich y Guardiola en la finca Los Ricos y Martín Pérez.

En la década de 1930 surgen el Diezmero y Las Delicias en las fincas de iguales nombres, respectivamente, con un predominio de los estilos Art Deco y ecléctico en las construcciones domésticas.

Entre 1930 y 1950 se produjo un crecimiento entre los caseríos de Jacomino y San Miguel a lo largo de la calzada, con los repartos Alturas de Luyanó, Luyanó Moderno, San Juan de los Pinos, Núñez, Residencial San Miguel, Segunda Ampliación de Luyanó, Afán y Vista Hermosa que absorbieron completamente el antiguo caserío que dio origen al municipio.

En la década de 1950 en San Francisco de Paula se formaron los repartos La Rosita, Las Piedras, Alturas de San Francisco, Reboredo, Siboney, Prosperidad, El Encanto, Vista Hermosa y Emilio Mola.

En el Diezmero los repartos Alturas del Mirador, en las fincas La Cantera y Blanquizar, El Mirador en la finca Loma Grande y Tejas.

Las construcciones se realizaron en un inicio fundamentalmente a los bordes de las calzadas y entre 1940 y 1950 hacia el interior de los mismos. Los trazados urbanísticos de estos repartos son regulares, aunque en sentido general tuvieron que adaptarse al trazado irregular de las calzadas. Sus construcciones eran modestas, en su gran mayoría de madera y tejas, y mampostería y tejas, con techo a dos aguas, con predominio en las calzadas de construcciones de aire ecléctico con sus portales techados y las sucesiones de las columnas.

Estos repartos fueron residencia de la nueva clase obrera que se conformó en las primeras décadas del siglo XX. Entre 1944 y 1948 se completó la ocupación de la zona norte del municipio con la parcelación de la finca Aranda para la urbanización del reparto denominado en un inicio Parcelación Vía Blanca conocido posteriormente como Barrio Obrero. Este reparto se terminó de construir en la década de 1950. Sus calles están orientadas de norte a sur y de este a oeste para facilitar la circulación del aire y las brisas. Esta nueva urbanización está formada por casas aisladas y edificios con abundantes áreas verdes; con zonas de parques y de establecimientos de servicios y comercios para los residentes del lugar.

En 1951 se aprueban los planos para la construcción de los repartos Mañana ubicado entre los kilómetros 6 y 7 de la carretera vieja de Guanabacoa - perteneció hasta 1963 al barrio de San Miguel del Padrón- y Dolores, distribuido en 32 manzanas ubicado en las fincas La Rosita y Los Fernández, del barrio El Lucero en San Miguel del Padrón.

En 1953 son aprobados los expedientes para la urbanización de las fincas rústicas La Americana para construir el reparto Ciudamar; la finca Los Machines para la construcción del reparto residencial La Cumbre y el de la finca titulada San Juan de Río Hondo para el reparto María Cristina.

En 1955 se crea el reparto residencial Carolina en las fincas rústicas La Cantera y La Purísima Concepción.

Los últimos repartos creados en nuestro territorio fueron: La Florida en 1956 en la finca rústica Río Hondo y el Residencial Primavera ubicado en la finca San Pablo en San Francisco de Paula. En esta etapa aparecieron además los repartos California, Monterrey, San Matías y María Luisa.

En esta etapa el perfil social del territorio cambió considerablemente; si en las primeras décadas era una población obrera, empleada en las industrias, ahora es una población compuesta por una clase media y pequeña burguesa formada por artistas, intelectuales, profesionales, pequeños propietarios y comerciantes y algunos empleados bien remunerados, que en su mayoría proceden de la ciudad, que buscan áreas tranquilas para vivir.

Movimiento Obrero

Los trabajadores metalúrgicos, ocuparon un lugar destacado en el movimiento obrero que comenzó a desarrollarse en los últimos años de la década del 20.

Los obreros de la fábrica de envases metálicos Continental Can Co. constituyeron su sección sindical, adherida al sindicato metalúrgico de la Confederación Nacional Obrera de Cuba(CNOC), entre 1930 y 1931, pero el mismo no fue reconocido por la empresa, ante esta situación se inició una huelga por el reconocimiento del sindicato y los derechos de los trabajadores, que desató el más bárbaro terror y la persecución de los obreros con el consiguiente despido de más de 25 trabajadores, la suspensión por un mes de otros tantos y los que se mantuvieron trabajando se les rebajó el salario a un 10 %. Se dejó en el lugar de los desplazados a los rompehuelgas.

En 1933 se crea la sección sindical de la fábrica de latas Vidal y Hnos y la de la fundación Vilo e Hijos en San Francisco de Paula.

En este período ya el movimiento obrero del transporte estaba enfrascado en la lucha contra la tiranía machadista con el joven José María Pérez, a la vanguardia.

En 1932 la Empresa "Cuba S.A." despide a más de 700 conductores y José María participa junto a los trabajadores en el reclamo de sus derechos y frente a los atropellos patronales.

En 1933 los chóferes se lanzan a una huelga, movimiento que atrajo el apoyo de la CNOC y en el que José María incluyó en las demandas planteadas, la reposición de los conductores desplazados y que todas las empresas de ómnibus emplearan conductores para operar los vehículos.

En esta etapa se sucedieron muchas manifestaciones como las ocurridas el 1ro de agosto de 1933, donde un grupo de trabajadores recorrió las calles desde Jacomino a Juanelo y desarmaron al capitán, Jefe de la Demarcación y otro grupo marchó desde Jacomino hasta el hospital Hijas de Galicia, lugar donde fue disuelta a tiros. La huelga del transporte desemboca en el pujante movimiento que paraliza la vida económica del país con la huelga general del 12 de agosto de 1933 que acabó con la dictadura machadista.

Esta se mantuvo durante varios días; la fábrica de toallas ANTEX, distribuyó su producción entre el pueblo; la fábrica de gofio "Izquierdo", repartió gofio, harina y velas a los trabajadores; a través de los Comités de Auxilio, radicados en la calle Rita # 20, en Juanelo y en la calle Beltrán esquina a San Miguel, en Jacomino, mantuvieron su ayuda a la clase proletaria. Las demandas planteadas por los trabajadores del transporte son alcanzadas en su mayoría.

La solidaridad entre los trabajadores de diferentes empresas y ramas de la economía en medio de esta situación siempre estuvo presente, ejemplo de esto fue la huelga de los trabajadores de la Continental Can. Co., que en solidaridad con los trabajadores del matadero Lykes Co. no permitieron la salida de los envases metálicos destinados a este último.

En marzo de 1935 fue convocado el Sindicato Metalúrgico a una huelga general, la cual fue violentamente reprimida y fracasa por problemas entre los sectores revolucionarios que la dirigieron. Esto trajo la ilegalización de la CNOC. La participación de San Miguel del Padrón en la huelga nacional revolucionaria de 1935 no se hizo esperar; se regaron tachuelas en las calles para impedir el paso del transporte. A pesar del fracaso de la huelga, la acción popular demostró el espíritu revolucionario del pueblo y su inconformidad con la reacción en el poder.

El movimiento obrero revolucionario de San Miguel del Padrón tuvo en los trabajadores del transporte –que tenían como mascota a El Chivo Perico-, en los sindicatos metalúrgico, del calzado – dirigido por Luciano Guerra Michelena- y del resto de los sectores un fuerte baluarte en la lucha contra la explotación, la tiranía y contra los lucros que impedían el desarrollo del proletariado.

Fundación del Partido Comunista de Cuba en San Miguel del Padrón

En 1925 se fundó el Partido Comunista de Cuba. En este mismo año surgieron en San Miguel del Padrón, las dos primeras células representativas de la pujanza de su pueblo. Fue en la fábrica de latas Continental Can Co. donde se formó la primera célula comunista # 13 que agrupó a los mejores y más aguerridos obreros de la fábrica. Al unísono, se formó en el área residencial otra célula conocida como "célula de calle" por no pertenecer a un centro determinado.

Estas células estuvieron integradas en sus inicios entre otros compañeros por Ramón Reyes, Ángel Santana, Andrés Almeida, Herminio Molina, Rogelio Mirabal, Juan Llovio, Rafael Camut, Ramón Molina, Bartolo Surís Comesañas, Arsenio Gómez, José González y Leonelo Abello.

Con la creación del Partido Comunista, el movimiento obrero creció y se fortaleció. En más de una ocasión se enfrentó a los manejos de las patronales de los diferentes centros fabriles del territorio y apoyó la creación de los sindicatos obreros ayudados por la Liga Juvenil Comunista (LJC) que surgió en 1926, su presidente en la localidad fue el joven Luis Melián Hernández.

Muy rápido comenzaron los contactos entre la Liga Juvenil y el Partido en el café El Recreo, situado en la Calzada de Güines esquina a Meireles; burlando constantemente la persecución de las fuerzas represivas, ambas organizaciones lucharon y fomentaron la unidad de las masas proletarias, lo que hizo que en 1927 algunos obreros asistieran a la Universidad Popular José Martí creada por Julio Antonio Mella.

En 1929, la LJC fundó el Club Juvenil Obrero de Cultura y Deportes, situado en la calle Matos # 29, en el Reparto La Fernanda. A su alrededor se núcleo toda la juventud comunista de San Miguel del Padrón. Con una fachada puramente cultural y deportiva, ocultaron los verdaderos intereses, formar política e ideológicamente a verdaderos cuadros.

Aquí la dirigencia de la LJC, se reunía para coordinar y realizar mítines, manifestaciones, huelgas, pintura de paredes y carteles, guardaban documentos relacionados con las actividades partidistas y sindicales, fue un lugar muy frecuentado por dirigentes de ambas organizaciones entre los que se destacaron Lázaro Peña, Manuel Luzardo, José María Pérez, Luis Melián, Severo Aguirre y otros.

A finales de la década del 30 la casa de Fernando Fernández, sita en Fernanda esquina a Matos, La Fernanda, fue otro punto de reunión del Partido Comunista a las que concurrieron Fabio Grobart, Pedro Servía y Severo Aguirre. Estas reuniones también se hacían en la calle Rita # 20 del reparto Juanelo.

En esta época se fundó la Sección de Defensa Obrera Internacional de Luyanó, cuyo objetivo fundamental fue brindar ayuda económica a los presos políticos que se encontraban en el Príncipe e Isla de Pinos. Este Comité tuvo su sede en la calle 1ra e/ Gabriel y Calzada de San Miguel, en la Rosalía.

Dirigidos por el Partido Comunista y La Liga Juvenil Comunista se realizaron innumerables manifestaciones revolucionarias que se hicieron sentir como la pintura de carteles en ómnibus y diferentes lugares del territorio, sabotajes al transporte urbano y otros establecimientos.

Durante la Guerra Civil Española, por iniciativa del Partido se formó un Comité de apoyo a la lucha del pueblo español. Se encargó de organizar veladas, recaudar ropas, zapatos, dinero, medicinas. Muchos hombres se alistaron para luchar como soldados, se ayudó de igual manera a la URSS cuando la Segunda Guerra Mundial y al gobierno progresista de Jacobo Arbens en Guatemala.

En estos años el Partido inició la lucha por la amnistía de los presos políticos y a favor de la asamblea constituyente y estuvo siempre presente en todos los combates contra los gobiernos de turnos, los auténticos y frente a la tiranía batistiana.

Revolución del 30

Un hecho importante dentro de la historia local acontecido durante la dictadura machadista fue los sucesos de la finca La Josefina, el 10 de agosto de 1931, cuando fuerzas del ejército, al mando del Capitán Pilar Jorge, Jefe del Departamento de la Villa de Guanabacoa sorprendieron a un grupo de hombres que estaban reunidos en la finca para alzarse en armas contra el gobierno. Allí cayeron, asesinados por la espalda después de una vil delación Tomás Lima, Santiago Duró Rodríguez, Manuel García, Abilio Guerrero Mayor y Benito Álvarez, resultó herido de gravedad José González Llerena. El dueño de la finca Antonio León conocido como "Manco León", apareció muerto al día siguiente cerca de su casa.

Educación

Al finalizar la guerra de independencia fueron reanudadas las clases el 30 de septiembre de 1899, en la única escuela de primera enseñanza para varones existente en el poblado de San Francisco de Paula. La escuela de San Miguel a consecuencia de la guerra no pudo abrir sus puertas.

Durante los primeros años de la república neocolonial, se crearon varias escuelas en San Francisco de Paula, una de varones y otra incompleta para niñas y una para varones en el poblado de San Miguel del Padrón.

Las escuelas radicaron en casas alquiladas, sin las condiciones necesarias. Los profesores de las escuelas públicas nunca tuvieron el respaldo oficial para desempeñar su trabajo y en ocasiones no recibían sus salarios; sólo por el esfuerzo y la iniciativa de algunos maestros se logró algún desarrollo en esta noble tarea.

La urbanización del territorio en los primeros años de la etapa republicana, hizo que a partir de la década de 1930 surgieran algunas escuelas.

Salud Pública

El presupuesto asignado por el concepto de sanidad resultaba insuficiente para cubrir las necesidades; por lo que siempre se veía afectado el salario de los médicos y el pago de los alquileres de las casa que servían como consultorios.

En el siglo XX, se estableció por primera vez el servicio médico en San Miguel del Padrón.

A partir de la década de 1940 comenzaron a aparecer algunas farmacias en el territorio, así como algunos consultorios privados, que en cierta medida suplieron la ausencia de un adecuado servicio médico costeado por el gobierno.

Debemos señalar que los pocos servicios médicos existentes, estaban concentrados en la zona Norte del territorio, en los demás núcleos de población la atención médica no llegaba. No obstante se hicieron algunas gestiones por diferentes asociaciones de propietarios y vecinos para suplir estas necesidades.

Cultura

Con los inicios de la república neocolonial los festejos de San Francisco de Paula, fueron reanudados con nuevos matices.

A partir 1899, después de finalizada la guerra de independencia, se inicia en el poblado de San Miguel del Padrón una tradición relacionada con la imagen de San Isidro El Labrador.

En 1908 en el reparto Juanelo, fue construida una plaza de toros que se le conoció con el nombre de Los Zapotes. Su conserje fue Eduardo Orta, padre de Jesús Orta Ruiz, El Indio Naborí. Funcionó hasta 1940.

“La Bien Aparecida, en el reparto Juanelo, fue en las primeras décadas del siglo XX una zona de gran movimiento sociocultural, pues se hacían romerías de inmigrantes canarios, aunque se presentaron actividades vinculadas a otras regiones de España y prueba de ello lo da la presentación de “Encarnación Martínez"; notable bailarina y tonadillera Sevillana que tomará parte en la gira andaluza que se celebrará en la Bien Aparecida el domingo 15 de agosto de 1915”.

Las asociaciones de propietarios y vecinos que fueron surgieron desde las primeras décadas del siglo XX, propiciaron la construcción de instituciones culturales.

A partir de la década del 1930, el panorama cultural sanmiguelino se amplía con la inauguración del Cine Teatro Gardel, en la década del 1940 el cine Vanidades, y en la década del 1950 los cines Continental, Jorge y Real Cinema.

Otra tradición de la municipalidad lo constituyó Las Candeladas del San Juan, en el Diezmero a partir de la década de 1940.

Entre 1945 y 1957 San Miguel del Padrón contó con tres periódicos dedicados a la vida local, ellos fueron: el periódico Cuba, el Cooperación y el Heraldo.

Dictadura y lucha rebelde

El 10 de marzo de 1952, se instaló en el poder Fulgencio Batista tras un golpe militar que fue repudiado por todo el pueblo de Cuba. Este golpe militar encontró en San Miguel del Padrón el repudio de la población, del Partido Comunista y de todos los sectores del territorio.

Principales acontecimientos

Desde el primer en esta lucha se destacaron los trabajadores de la Quinta Balear, de las fábricas de latas Vidal y Hermanos, del calzado y los choferes de las rutas de ómnibus 10 y 11.

En enero de 1953 se fundó la sociedad Unión Martiana de Rosa Blanca en el cine Vanidades; al acto de constitución asistieron Wilfredo Sánchez, Rolando Machado Cárdenas, Carlos Carrasco, José Ramón Funes, estuvo presidido por el Dr. Waldo Medina y los poetas Jesús Orta Ruiz y Raúl Vera.

Los preparativos a nivel nacional para una acción definitiva no se hicieron esperar. Un grupo de jóvenes asaltó el 26 de Julio de 1953 a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo, liderados por el joven abogado Fidel Castro Ruz.

En estas acciones participaron por San Miguel del Padrón los jóvenes Félix Rivero Vasallo y Julio Trigo.

Después del ataque al Cuartel Moncada, el Partido Socialista Popular en San Miguel del Padrón, se movilizó para darle a conocer al pueblo la verdad sobre este hecho y pidieron respeto para Fidel y sus compañeros, a través de Tomasito Calzadilla, se repartió La Historia me Absolverá.

Entre 1953 y 1954 el pueblo de San Miguel apoyó de manera firme y absoluta a este movimiento que el régimen en esos momentos tenía a su jefe preso.

El 16 de abril de 1954 fue detenido el Secretario General del PSP de la Ruta 8 Domingo González; su detención provocó una repulsa popular: se golpearon ómnibus, se pintaron carteles y se sacaron varias manifestaciones a la calle, como la realizada en el busto de Martí en la Virgen del Camino donde hizo uso de la palabra Armando Mirabal, esta manifestación fue disuelta a palos por la policía y él fue detenido y fichado por el SIM.

Entre mayo y junio de 1955, se constituyó el primer Comité de la Juventud Socialista de los barrios de Juanelo y La Fernanda y también apoyaba al barrio de Luyanó; sobresaliendo Pedrito Valdés que llegó a ser dirigente de San Miguel, Guanabacoa, San Francisco de Paula y parte del Cotorro; José Ramón Funes fue elegido Responsable de Propaganda.

La salida de los moncadistas del presidio hizo que la lucha se revitalizara y se prepararan las condiciones para la creación del Movimiento 26 de Julio.

En la creación de la primera célula del M-26-7 efectuada en el Término Municipal de Guanabacoa, en casa de Rolando Castaño Calderilla, participaron por San Miguel del Padrón, los compañeros Indalecio y Enrique Fernández (padre e hijo). Asistieron entre otros los compañeros Armando Hart Dávalos y Antonio Ñico López. En diciembre de 1956, se fundó otra célula en Juanelo, su jefe fue Carlos Carrasco, el radio de acción se extendió a los barrios de Luyanó y Lawton. Mientras que en San Francisco de Paula fueron organizadas otras células por el compañero Juan Miranda Valdés.

En los repartos Rocafort y Zich se organizaron células dirigidas por parte del compañero Tomás López.

El jefe de todo el M-26-7 en San Miguel del Padrón fue el médico Wilfredo Fernández Wichy.

Entre el Movimiento Revolucionario 26 de Julio y el Partido Socialista Popular se realizaron grupos de trabajo conjuntos, que operaron en toda la localidad y llegaron a nuclear a un considerable rupo de compañeros. Se destacaron los Comité del PSP en la Rosalía y en las rutas de ómnibus 10,11 y 12.

Las actividades principales desarrolladas por estos grupos estuvieron encaminadas a la propaganda revolucionaria, distribución de publicaciones clandestinas como la revista Sierra Maestra, la recogida de medicinas, ropas, alimentos, dinero para la Sierra Maestra y el Escambray que se guardaban en casa de Julio Suárez en Calzada de San Miguel # 1206.

En 1957 se realizaron varias manifestaciones importantes en Calzada de Güines y Calzada de San Miguel (Parque Tomás Tuma Iza); Calzada de Güines y Mayor; Calzada de San Miguel y Beltrán y Calzada de Güines y Guadalupe.

En el asalto al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957, participaron los combatientes sanmiguelenses miembros del Directorio Revolucionario, Orlando la Madrid y Fernando Izquierdo; en el traslado de las armas fue herido otro compañero Dagoberto Castro Pellado, las que conducía en carro de repartir flores, que fue interceptado por la policía en la Virgen del Camino.

En este periodo se debe destacar la participación de la mujer sanmiguelina, representada por Perla Castro, Nancy, Waldina y Eulalia Restano, Aurora Díaz, Alicia Alberto, Gladys Montes de Oca y otras, que trabajaron en la elaboración de banderas y brazaletes, repartieron propaganda, trasladaron armas y explosivos, asistieron a heridos, propiciaron encuentros entre los combatientes.

Durante 1957 importantes acontecimientos se desarrollaron, como la reunión efectuada el 4 de septiembre en la Peluquería Yin donde se informa el levantamiento militar que se realizaría el 5 de septiembre de ese año y el apoyo que San Miguel del Padrón, brindaría a esa acción.

Otro lugar destacado en la lucha revolucionaria en San Miguel del Padrón lo ocupó la casa de los hermanos Ameijeiras, ubicada en el Diezmero, donde se realizaron importantes y trascendentales reuniones y sirvió de refugio a un elevado grupo de combatientes revolucionarios entre los que se encontraron Sergio González "El Curita", Rogelio Perea y Angelito Platt.

El año 1958 fue decisivo para el avance final de la Revolución, en el que el Movimiento 26 de Julio en las ciudades realizó importantes acciones apoyando la lucha del ejército rebelde en la Sierra Maestra.

Se destacan entre otras acciones la Huelga General Revolucionaria del 9 de abril y los sucesos del 12 de septiembre de ese año.

El avance del Ejército Rebelde apoyado por la lucha clandestina en las ciudades provocó la huida del tirano Fulgencio Batista el 1er día del año 1959.

Revolución en el poder

El 1ro de enero de 1959 triunfó la Revolución. Fidel formó en Santiago de Cuba el Gobierno Revolucionario e hizo un llamado a la huelga general. El pueblo bajo las órdenes de las organizaciones revolucionarias se lanzó a la huelga el 2 de enero de 1959.

En San Miguel del Padrón este llamado no se hizo esperar y la huelga se convirtió en un paro total; así los sanmiguelinos demostraron la disposición de apoyo resuelto a la Revolución.

Entrada de la Caravana de la Victoria

El 2 de enero de 1959 entró en La Habana la Columna No. 2 “Antonio Maceo” al mando del Comandante Camilo Cienfuegos.

En San Francisco de Paula, hizo una parada para saludar a familiares, amigos, compañeros revolucionarios y pueblo en general, continuando por la Calzada de Güines hasta Dolores, donde tomó rumbo al Campamento Columbia y así cumplir con las órdenes de la Comandancia General.

El 8 de enero de 1959 la entrada del máximo líder Fidel Castro con la Columna No. 1 “José Martí” y a su paso por la Carretera Central marcó hito en la historia local. A la Caravana de la Victoria se le sumaron los Comandantes de la Revolución Camilo Cienfuegos y Juan Almeida, el pueblo contempló jubiloso su recorrido por el territorio.

Cumplimiento del Programa del Moncada

El triunfo de la Revolución Cubana dio inicio a una etapa de grandes cambios y profundas transformaciones en la estructura política, económica y social del país que respondía a los intereses de las masas populares y tenía como objetivo el cumplimiento del Programa del Moncada.

El 17 de mayo de 1961, se constituyó la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, meses después en San Miguel del Padrón se creó la primera base campesina.

En noviembre de 1960 fue nacionalizada la Fábrica de Latas Continental Can Co., meses después fueron intervenidos el Matadero de Luyanó y los Bancos Trust Company, Continental y Garrigó. Muy rápidamente el proceso de nacionalización de las principales industrias, las Leyes de Rebaja de los Alquileres y de Reforma Urbana fueron una realidad en el territorio.

Gobierno local y su organización

Con el triunfo de la Revolución se producen cambios sustanciales en todos los aspectos de la vida del país, estas nuevas condiciones se reflejan también en las instituciones representativas del poder y el gobierno.

El 20 de enero de 1959, se dictó la Ley de Reforma Constitucional mediante la cual se establece la organización inicial de las instancias provinciales y municipales.

“La Ley 106 de 26 de Febrero de 1959 estableció que en el municipio debía existir un Comisionado que regiría sus funciones sobre la base de las disposiciones legales que normaba el funcionamiento del territorio antes del triunfo de la Revolución.” 75 Los Comisionados fueron designados por el Ministro de Gobernación, con ellos, desaparecieron los alcaldes.

El Comisionado nombrado en Guanabacoa, fue el encargado de hacer cumplir las funciones en los barrios pertenecientes al municipio y por tanto, en San Miguel del Padrón por ser un barrio del mismo.

En 1963 los gobiernos provinciales y municipales encabezados por los Comisionados fueron sustituidos por las Juntas de Coordinación, Ejecución e Inspección (JUCEI), que estuvieron integradas por representantes de las organizaciones políticas y de masas y de las delegaciones de los organismos de la Administración Central del Estado en cada territorio.

Las JUCEI fueron un intento de establecer un gobierno local capaz de coordinar las actividades de las dependencias estatales encargadas de las distintas actividades económicas y sociales que habían pasado a manos del Estado producto del proceso de nacionalización.

En 1963 se realizó una división política administrativa en el país. La provincia de La Habana se dividió en La Habana Metropolitana, La Habana Interior e Isla de Pinos; La Habana Metropolitana fue considerada como una Región Administrativa y en su territorio se suprimieron los municipios, dividiéndose en regiones y éstas a su vez, en seccionales.

La Habana Metropolitana se estructuró en siete regiones que fueron: Calzada de 10 de Octubre, Boyeros, Plaza de la Revolución José Martí, Puerto-Regla-Guanabacoa, San Miguel-Cotorro, Marianao y Centro Habana.

El Regional San Miguel-Cotorro tuvo una extensión territorial de 79,6 km2 y estaba formado por cuatro seccionales: San Miguel del Padrón, San Francisco de Paula, Cotorro-Santa María y Antillana de Acero.

El espacio que ocupa actualmente el municipio San Miguel del Padrón, quedó integrado por los seccionales San Miguel y San Francisco de Paula.

El Seccional San Miguel abarcaba toda la zona norte hasta el entronque de los elevados con la Vía Blanca, por el costado del reparto Mañana hasta el río Martín Pérez y por éste hasta la carretera de Guanabacoa a Santa María del Rosario, hasta el entronque con la carretera de San Miguel, de aquí bordeaba el reparto Diezmero encontrándose con la Carretera Central y de la misma a la línea del Ferrocarril Central hasta el río Luyanó y por éste hasta el puente Alcoy. Tenía una extensión territorial de 17,8 km2.

El Seccional San Francisco de Paula abarcaba toda la zona sur, incluía los repartos Cruz Verde y Vedado del Cotorro, pertenecientes hoy al municipio Cotorro, llegaba hasta el puente del río Almendares en la Vía Monumental, por el río hasta la línea del Ferrocarril Occidental y continuaba por ésta hasta el camino de la Cruz y de aquí al entronque con el Camino de Barbosa hasta la Carretera Central. Tenía una extensión 13,8 km2.

La Administración Local o Poder Local surgió en 1966 a nivel Regional y Municipal, tenía como objetivo la participación de la población en la actividad estatal y estrechar el vínculo con las masas populares.

Los seccionales de San Miguel eran representados por el Delegado del Regional Guanabacoa, los cuales eran elegidos por la asamblea de militantes del PCC.

En 1969 se realizaron cambios en la estructura política de la Región de La Habana Metropolitana; las regiones San Miguel-Cotorro y Puerto-Regla-Guanabacoa, quedaron unificadas en una sola región denominada inicialmente Región Guanabacoa-San Miguel-Cotorro y después solamente Región de Guanabacoa, compuesta por siete seccionales: La Habana del Este, Guanabo, Regla, Guanabacoa, Vía Blanca, San Miguel y Cotorro.

Seccional San Miguel se dividió en San Miguel 1 y San Miguel 2, luego el Seccional San Miguel 1 se comenzó a llamar Vía Blanca y el San Miguel 2, simplemente San Miguel. El Seccional San Francisco de Paula desapareció y su territorio se integró al Seccional Cotorro.

El seccional Vía Blanca tenía una extensión de 5,3 km2. Comprendió los repartos: Los Ángeles, Rocafort, Ciudamar, Barrio Obrero, Martín Pérez, Luyanó Moderno, Alturas de Luyanó y Monterrey.

El seccional San Miguel tenía una extensión de 8,25 km2, y comprendió los repartos: La Fernanda, Juanelo, California, La Rosalía, Jacomino, Carolina, María Cristina, La Cumbre, Dolores, San Matías, Diezmero, Núñez, Afán, San Miguel y Alturas de San Miguel.

San Miguel del Padrón, como municipio independiente

Mediante la Ley 1304 de 5 de junio de 1976 se aplicó una nueva división política administrativa; el país quedó dividido en 14 provincias y 169 municipios. San Miguel del Padrón surgió entonces como uno de los 15 municipios de la también nueva provincia Ciudad de La Habana. El barrio de San Miguel del Padrón fue el que dio nombre al nuevo territorio.

Órganos del Poder Popular

Con la división político administrativa quedaba establecida una nueva forma de gobierno: el Poder Popular, con carácter electivo.

Entre el 16 y el 19 de agosto de 1976 se celebraron las primeras asambleas de candidatos a delegados del Poder Popular en todo el país y del 10 al 17 de octubre del propio año se celebraron la primera y segunda vueltas electorales donde quedaron elegidos los integrantes de las asambleas municipales, los cuales elegirían de su seno, los comités ejecutivos municipales del Poder Popular, los delegados a las asambleas provinciales y los diputados a la Asamblea Nacional.

Los Poderes Populares se crearon con el objetivo de dirigir las actividades económicas y administrativas del territorio, tomar acuerdos y dictar disposiciones sobre cuestiones que tengan trascendencia local, trabajar para satisfacer las necesidades económicas, sociales y culturales de la población y ejercer gobierno.

Creación de los Consejos Populares

El 10 de octubre de 1990 se crearon los Consejos Populares, como una estructura nueva de los órganos locales del Poder Popular, intermedia entre la circunscripción y el municipio.

El municipio está dividido en seis consejos populares que son: Rocafort, Luyanó Moderno, Diezmero, San Francisco, Dolores Veracruz y Jacomino.

Los Consejos Populares están compuestos por los delegados de las circunscripciones de una localidad, entre los cuales eligen un presidente y un vicepresidente, más los representantes de las organizaciones de masas y de entidades económicas de las demarcaciones donde actúan.

Al crearse los órganos del Poder Popular en San Miguel del Padrón había 56 circunscripciones de ellas 3 especiales (militares), después fueron 91 circunscripciones y en la actualidad son 80 en total.

El 24 de febrero de 1993, el pueblo de San Miguel del Padrón, como el resto de los municipios, votó por primera vez de forma directa por sus candidatos a delegados a la Asamblea Provincial de Ciudad de La Habana y a diputados a la Asamblea Nacional.

En 1995 se creó el Consejo de la Administración Municipal (CAM) que se subordina a la Asamblea Municipal del Poder Popular, en sustitución del Comité Ejecutivo de la misma, que dejó de existir. Está compuesto por el Presidente, Vicepresidente, Secretario, Directores Municipales y Directores de entidades no subordinadas a la estructura municipal.

Entre otras funciones, la Asamblea y el CAM controlan y garantizan todo lo relativo a la política de cuadros que tracen los órganos superiores, dando prioridad al fortalecimiento de estructuras como los Consejos Populares, entre otros.

A partir del 2020, cambia nuevamente la nomenclatura gubernamental retomándose los términos de Gobernadores e Intendentes.

Organizaciones políticas y de masas

Evolución del PCC en San Miguel del Padrón

En 1961 se creó la Dirección Nacional de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI)) como resultado de la unión de las direcciones del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, el Partido Socialista Popular y el Directorio Revolucionario 13 de marzo. Su Secretario General fue Fidel Castro Ruz y su segundo secretario Raúl Castro Ruz.

El Comité Regional de las ORI San Miguel-Cotorro, se encontraba en calle C No. 10 entre 1ra y 2da, Reparto California y estaba dividido en cuatro seccionales: San Miguel del Padrón, San Francisco de Paula, Cotorro-Santa María y Antillana de Acero.

Uno de los primeros regionales que comenzó a trabajar en la reestructuración de las ORI en base a las opiniones de las masas para seleccionar a los obreros ejemplares que serían las canteras del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC) fue Guanabacoa seguido por San Miguel del Padrón.

En 1965 se constituyó el Partido Comunista de Cuba. El 1ro de octubre se creó su Comité Central y su Buró Político, como Primer Secretario a Fidel Castro Ruz.

El 20 de noviembre de 1965 se realizó la primera Asamblea de Balance del Partido donde quedó constituido el Partido Comunista de Cuba en el Regional Guanabacoa-San Miguel-Cotorro.

En 1969 se realizaron cambios en la estructura política de la provincia y las regiones: Guanabacoa-San Miguel-Cotorro y Puerto-Regla, se estructuraron en el Regional Guanabacoa.

En 1976 luego de aplicarse la nueva división político-administrativa, se creó el Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba de San Miguel del Padrón. Como Primera Secretaria fue electa, la compañera Mercedes de la Cruz.

Central de Trabajadores de Cuba

En 1962 fue fundado el Regional de la CTC San Miguel- Cotorro, primero en el país, por su Secretario General Nacional, el compañero Lázaro Peña, en el cine Continental.

Los primeros sindicatos en organizarse en el regional fueron el metalúrgico y el transporte, debido a la concentración de industrias de este tipo. Paulatinamente se fue formando el resto de los sindicatos obreros.

En 1976 se creó la Dirección Municipal de la Central de Trabajadores de Cuba en San Miguel del Padrón, teniendo relevancia los sindicatos del transporte y las industrias básica, ligera y alimenticia.

Se ubicó en Calle 1ra e/ Miranda y Pepe Prieto, reparto La Rosalía, trasladándose posteriormente en la unión de las Calzadas de Luyanó con la Güines en la Fernanda

Milicias Nacionales Revolucionarias

Con la Revolución surgió la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) integrada por los compañeros del M-26-7, Ejército Rebelde y pueblo en general.

El 26 de octubre de 1959 se crearon las Milicias Nacionales Revolucionarias con el apoyo resuelto de las Casas Bases del M-26-7 y el objetivo de hacerle frente al enemigo interno y externo. Entre sus principales tareas estaba las prácticas de arme y desarme, guardias permanentes en los centro de trabajo y la protección de objetivos económicos.

Innumerables fueron las tareas y misiones realizadas por los batallones de las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR) a lo largo de la historia de la Revolución Cubana.

Herederas de las MNR son las Milicias de Tropas Territoriales (MTT), constituidas el 16 de noviembre de 1980 en San Miguel del Padrón. Integradas por cederistas, federadas, trabajadores y pueblo en general, las MTT surgieron ante un llamado del Comandante en Jefe a raíz de los sucesos de la Embajada de Perú y de las distintas maniobras del imperialismo yanqui contra la soberanía nacional.

Comités de Defensa de la Revolución

Los Comités de Defensa de la Revolución surgieron el 28 de Septiembre de 1960, rápidamente comenzaron a crearse los CDR en San Miguel del Padrón; primero en el ámbito de manzanas y centros de trabajo y luego las cuadras.

Entre 1962 y 1970 aproximadamente el Distrito de los CDR de San Miguel se encontraba en Calzada de Güines entre Beltrán y Otero, Jacomino. El 17 de junio de 1963 se creó un Distrito de los CDR en San Francisco de Paula debido a la cantidad de comités, habitantes y mala atención del Distrito de San Miguel.

Entre 1963 y 1964 existieron dos distritos de los CDR: San Miguel del Padrón y San Francisco de Paula.

En 1965 al reestructurarse el Regional en Guanabacoa - San Miguel-Cotorro, los CDR se dividen en 4 distritos. En 1972 se unifican en dos distritos: Vía Blanca y San Miguel del Padrón coincidiendo con la estructura del Partido.

En 1976 surgió la Dirección Municipal de los Comités de Defensa de la Revolución ubicada en la Calle Perkins y Fernanda, Repto. La Fernanda antigua sede de Los Marmolistas.

En 1991 debido al trabajo realizado por el CDR Rubén Martínez Villena fundado el 25 de septiembre de 1961, fue declarado primer CDR histórico en el país. Al finalizar el milenio San Miguel del Padrón tiene 98 comités de zonas y 1 259 comités de cuadras.

En 2009 se le otorga a María Belén Duquesne, gestora del Proyecto sociocultural Capullos de abril el Premio Nacional del Barrio, así como la Medalla por la Defensa y Unidad del Barrio, por su abnegada labor comunitaria.

Los CDR desde un inicio lucharon para combatir, prevenir y detectar las conductas delictivas y antisociales, han realizado importantes tareas en las esferas políticas e ideológicas de movilización de las masas en todas las tareas de la Revolución, en las vacunaciones, donaciones de sangre, campañas contra epidemias como el dengue, conjuntivitis y otras.

Federación de Mujeres Cubanas

La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) surgió el 23 de agosto de 1960. En este propio año se creó la primera Delegación de la FMC de San Miguel del Padrón, en la calle Rita No. 54, en Juanelo.

En 1962 se constituyó el Comité Regional de la FMC San Miguel-Cotorro, la primera secretaria fue María Teresa Zulueta.

En 1963 el Comité Regional estuvo compuesto por las siguientes compañeras: Lourdes García, Secretaria General; Irma Caballero, Secretaria Organizadora; Esther Torres, Secretaria de Educación; Iredia Barroso, Responsable de Producción; María Teresa Zulueta, Responsable de Asuntos Sociales y Norma González, Secretaria de Finanzas. 

En 1965 al reestructurarse el Regional, la Secretaria General fue la compañera Marta Delgado.

La estructura entre 1965-1972 fue de tres seccionales: San Miguel 1, San Miguel 2 y San Francisco de Paula, debido al elevado número de delegaciones existentes.

En 1972 se unifican los seccionales San Miguel 1 y San Miguel 2 en el Seccional San Miguel del Padrón del Regional Guanabacoa. El Seccional San Francisco de Paula se mantuvo con la misma estructura.

Se organiza en 1976 el Comité Municipal de la Federación de Mujeres Cubanas, siendo electa su primera Secretaria General la compañera María Teresa Zulueta. Su sede se encuentra en Avenida California e/ 1ra y 2do Reparto California.

La calidad del trabajo de las federadas ha ido en ascenso desde su fundación hasta la actualidad; han trabajado en la incorporación de las amas de casas a la Batalla por el 9no. Grado, el apoyo a las tareas de la escuela, incorporadas al movimiento de madres combatientes por la educación, en campañas de vacunación y sanitarias, en las tareas de la Patria al incorporarse a las Milicias Nacionales Revolucionarias primero y MTT después, en cumplimiento de misiones internacionalistas y en la incorporación de la mujer a los puestos de dirección.

También su presencia se ha visto en la labor vinculada al Programa Educa tu hijo.

Transformaciones económicas y sociales

Con el triunfo de la Revolución profundos e importantes cambios se realizaron desde el punto de vista económico en el país.

A principios de 1960 comenzó la construcción del reparto Central (ubicado entre California y El Lucero), pequeña área residencial que dio albergue a parte de la población residente en el antiguo barrio Las Yaguas.

De la década de 1960 data la construcción de los mercados de La Fernanda, Diezmero, Barrio Obrero y Reboredo en San Francisco de Paula.

Entre 1960 y 1963 se llevó a cabo el proceso de nacionalización de las principales industrias del territorio. El Seccional San Miguel se caracterizaba por la producción de envases metálicos, en él radicaban la casi totalidad de las fábricas de este tipo en Cuba, así como el transporte de carga local y por carretera.

Los centros fundamentales de trabajo en 1963 eran: la fábrica de envases metálicos Luis Melián, Control de Tráfico Nacional de Transporte por Carretera, Combinado Ciro Redondo (Matadero), Unidad Plástico Habana y Unidad Habana de Transporte Local. Posteriormente se crean nuevas industrias y centros de gran importancia económica.

Como resultado de la aplicación de la primera Ley de Reforma Agraria, se les entregó el título de propiedad de la tierra a un grupo de campesinos arrendatarios y subarrendatarios. Al cumplirse el segundo aniversario de la ley, se constituyó en el país, el 17 de mayo de 1961, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, meses después se constituyó en San Miguel la primera base campesina, ya en 1976 existían tres.

A principios de la década de 1970 por iniciativa del Comandante en Jefe surgió el movimiento de microbrigadas destinado a la construcción de viviendas para los obreros y obras sociales para la población. Con este movimiento surgió el área residencial Veracruz. A diferencia del reparto Central, Veracruz contó con 24 edificios multifamiliares de 4 y 5 niveles, distribuidos en 12 manzanas irregulares, rodeados de áreas verdes y parques para el disfrute de todos. Cuenta con establecimientos de comercios y servicios para sus residentes.

En 1976 se terminó la construcción de la nueva Terminal de Ómnibus del Diezmero, que reunificó en uno solo los tres paraderos existentes.

Este municipio se caracterizó por la concentración de producción industrial, teniendo relevancia el transporte y las industrias básica, ligera y alimenticia.

El auge de los servicios sociales generó un gran número de empleos al crearse nuevas escuelas, centros asistenciales y otros que trajeron una incorporación de la mujer a la vida laboral.

El 7 de noviembre de 1989 fue inaugurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro, el Combinado de Hormigón y Terrazo Contingente "Juan Ramón Milián Milián”, que se dedica a la fabricación de pasos de escaleras, mesetas, bloques y baldosas.

Como consecuencia del derrumbe del campo socialista y la desintegración de la URSS en la década de 1990, la economía nacional se vio afectada. La falta de materias primas, tecnologías obsoletas o procedentes de antiguos países socialistas, la pérdida de mercado para los productos elaborados fueron razones para que importantes fábricas cerraran sus puertas; buscándose soluciones para garantizar el trabajo y el ingreso básico a cada familia.

La fuerza laboral del territorio está compuesta por obreros, técnicos, trabajadores de servicios, administrativos, dirigentes profesionales, incorporándose una nueva categoría que son los trabajadores por Cuenta Propia.

Al triunfo de la Revolución sólo el 60% de la población de San Miguel tenía acceso al agua potable, incrementándose a partir 1999 a la mayor parte del territorio, gracias al proceso inversionista desarrollado en este sentido, situación similar que presenta la red de alcantarillado del municipio.

Después del triunfo de la Revolución fueron construidos cuatro embalses de agua o represas, ellas son: El Pitirre, Hemingway 1, Hemingway 2 y Río Hondo con una extensión de 48,4 km2.

Las casas electrificadas en San Miguel en 1959 ascendían a un 95%, en estos momentos el 100% de ellas ya cuentan con ese servicio a pesar de la falta de recursos materiales y el deterioro de las líneas.

En la década de 1990 fue instalada una central telefónica en el reparto La Cumbre, servicio que continua en aumento dentro de la municipalidad.

En 1986 se inicia el denominado Proceso de Rectificación de errores y tendencias negativas y como parte del mismo, la revitalización del movimiento de microbrigadas.

El sistema de microbrigadas lograría su máximo desarrollo, a partir de entonces comenzó con un considerable auge constructivo y un incremento en la construcción de edificios multifamiliares de 3, 4 y 5 niveles en diferentes repartos como Monterrey, Ciudamar, Carolina, Barrio Obrero, Ampliación de San Matías, California y otros, para residencias de los obreros.

Educación

En 1959 San Miguel del Padrón “contaba con 10 escuelas públicas y con 14 escuelas privadas” radicaban en su casi totalidad, en casas alquiladas, con las condiciones mínimas para poder enseñar al alumnado. Estas escuelas resultaban insuficientes para la población residente en nuestro territorio.

Con el triunfo de la Revolución Cubana, se inició un programa de reforma educacional, “... por la ley 561 de septiembre de 1959 fueron creadas 10 mil escuelas en todo el país”.

En el caso de San Miguel del Padrón para dar cumplimiento a dicha ley, se utilizaron algunas casas y locales, que fueron adaptados y convertido en escuelas, lo que facilitó el acceso a las aulas de todos los niños en edad escolar. También se construyeron nuevas escuelas, a saber, José Smith y Menelao Mora, en Juanelo; Abraham Lincoln en Barrio Obrero, Pepe Prieto, en California, por citar algunos ejemplos.

Para dar mayor impulso a la reforma educacional que se venía desarrollando el Gobierno Revolucionario se propuso la erradicación del analfabetismo. La Campaña de Alfabetización se inició el 28 de enero de 1961.

San Miguel del Padrón contó con cientos de jóvenes y decenas de maestros que brindaron su apoyo y esfuerzo en esta noble tarea de alfabetizar. “Sólo en la zona de San Francisco de Paula fueron alfabetizados en un primer momento 906 personas”. Debemos destacar dentro de las brigadas creadas la que dirigió el profesor Sergio Martínez compuesta por un grupo de sus alumnos, que con muy corta edad alfabetizaron en la zona de La Cuevita.

El 6 de junio de 1961 se dictó la Ley de Nacionalización General de la Enseñanza y el carácter gratuito de la misma, que hizo que las escuelas privadas fueran intervenidas y puestas al servicio de la población. Esta ley sin dudas ayudó a acelerar la Campaña de Alfabetización.

22 de diciembre de 1961, Fidel Castro expresó al mundo que el compromiso contraído por la Revolución de erradicar el analfabetismo en el país se había cumplido.

El 14 de abril de 1964 se creó la Dirección Regional de Educación San Miguel-Cotorro, en un local de Santa María del Rosario.

En el curso escolar 1964-65, se libró la Batalla por el 6to grado.

Para los cursos de superación obrera de Secundaria Básica se crearon las escuelas Máximo Gómez, Olo Pantoja, David Alfaro, 28 de Octubre y Tony Santiago con el objetivo de ganar la Batalla por el 9no grado. Se crearon aulas además en los centros de trabajo Andrés Luján, Planta Amistad Cubano-Soviética, fábrica de toallas ANTEX y Talleres de Maquinado por solo citar algunas. Estas aulas y escuelas fueron desactivadas al cumplirse la meta de la Batalla del 9no grado.

A partir de 1976 comenzó la construcción de una serie de edificaciones destinadas a escuelas y círculos infantiles y el surgimiento de otras instituciones educacionales que no existían con anterioridad en el municipio. Se creó el Instituto Preuniversitario Urbano (IPU) Fernando Chenard Piña, en San Francisco de Paula, que funcionó hasta finales de la década de 1980 – cuando estas instituciones pasaron a convertirse en Institutos Preuniversitarios en el Campo (IPUEC)- posteriormente pasar a ser la secundaria básica del mismo nombre.

Antes de 1976 sólo existían en nuestro territorio tres círculos infantiles: Lucerito, Leovigildo Sierra y Liu Ju Lam y 2 jardines de la infancia. A partir de este año se construyeron los círculos Iskra, en 1976; Caritas Alegres, en 1981; Pequeñín, en 1983; Alegre Despertar y Goticas de Miel, en 1987; Camioncito del Campo en 1988; Lucecitas del Mañana, Amiguitos del Campo, Carrito Lindo, Yatecito de la Felicidad y Sonrisas de la Victoria, en 1989.

En 1978 surge el Instituto Politécnico de Economía, Andrés Luján, al que se le agregó posteriormente la especialidad de Gastronomía. Se crea también la Escuela Taller Bernardo Posse, que se convirtió en 1987 en Escuela de Oficios Mártires de La Coubre.

Se construyeron 4 escuelas dotadas con los medios, equipos y personal especializados para la atención de los niños con problemas de retraso, retardo, conducta, sordos-mudos y el Centro de Reeducación de Menores de San Francisco de Paula. Estas escuelas fueron: Solidaridad con los Pueblos, Batalla del Ogadén, Victoria de Enero y Omar Torrijos.

Se construyeron además las secundarias básicas 28 de Octubre en Monterrey, Mártires del 12 de septiembre- que con posterioridad se convierte en IPU- en el Barrio Obrero y Félix Rivero Vasallo en el Diezmero.

En 1980 se crea el Palacio de Pioneros de San Miguel del Padrón en el barrio el Diezmero. En 1993 fue trasladado para el reparto California y atiende a los alumnos de escuelas primarias y secundarias de los Consejos Populares Jacomino, Rocafort y Dolores-Veracruz.

En la actualidad San Miguel del Padrón cuenta con:

  • 14 Círculos Infantiles y 3 Jardines de la Infancia.
  • 42 Escuelas Primarias
  • 11 Secundarias Básicas.
  • 4 Escuelas Especiales.
  • 1 Escuela de Oficio.
  • 4 Escuelas de Adultos, 1 de ellas para Idiomas.
  • 1 ETP: Educación Técnico Profesional.
  • 2 Centros Preuniversitarios Urbanos
  • 1 Centro de Diagnóstico y Orientación.
  • 1 Palacio de Pioneros

Desde 1995 existen la Casa del Pedagogo y el Centro de Documentación e Información Pedagógica (CEDIP). También contamos con el CDO (Centro de Diagnóstico y Orientación)

Salud Pública

En 1959 San Miguel del Padrón sólo contaba con una Casa de Socorros (inaugurada en 1942) para dar atención a toda la población del territorio y con la Cooperativa Médica de Dependientes exclusiva para asociados. Con el triunfo de la Revolución Cubana se realizaron grandes transformaciones en la Salud.

Numerosas enfermedades existentes se erradicaron o se redujeron considerablemente al crearse un plan de vacunación. Con este sistema se eliminaron enfermedades como la poliomielitis, el paludismo, difteria, tuberculosis, tétano y otras enfermedades infecciosas.

En estos primeros años se inició la construcción de una red de hospitales y policlínicas en todo el país, fundamentalmente en lugares donde no existían o éstos eran escasos; en algunos casos se instalaron en locales y casas adaptadas para cubrir dichas funciones como la policlínica Hermanos Ruiz Aboy, en San Francisco de Paula; Bernardo Posse, en San Miguel y Luis Carbó en el reparto California. De nueva creación fue la policlínica California del reparto Central.

Los hospitales y clínicas privadas se pusieron al servicio de la población como fue el caso de la Cooperativa Médica de Dependientes (Quinta Balear), convertida en Hospital General de la localidad. En la década de 1970 pasó a ser el hospital Pediátrico de Guanabacoa que da atención a los actuales municipio de Regla, Guanabacoa, Cotorro y San Miguel del Padrón y a muchos residentes del interior del país. Ya en 1976 pasó ser una unidad docente, mientras que en la década de 1980 fue ampliado y se creó una nueva policlínica de especialidades donde radican las consultas externas del hospital.

En 1978 fue construida la policlínica Wilfredo Pérez en el reparto Martín Pérez. En la década de 1980 fueron construidas dos nuevas edificaciones para las policlínicas Bernardo Posee y Hermanos Ruiz Aboy.

De la década de 1960 data la clínica estomatológica Marcelo Salado, primera especializada en ese servicio en el territorio. El municipio cuenta además con cuatro servicios estomatológicos escolares que radicaban en las policlínicas: Wilfredo Pérez, Luis Carbó, Bernardo Posee y Hermanos Ruiz Aboy.

Desde septiembre de 1986 se instauró el sistema del "Médico de familia"; la primicia la tuvo la policlínica Wilfredo Pérez.

Existen dos Hogares de Ancianos: Bernarda Toro de Gómez y Shung Wha construidos antes de 1959.

El 3 de diciembre de 1990 se creó el Hogar Materno que atendía las cinco áreas de salud del municipio, en la actualidad existen dos uno ubicado en la Siboney en San Francisco de Paula y el otro en la Calzada de San Miguel y Avenida Ciudamar.

Cultura

En la década de 1960 comenzó a desarrollarse un movimiento de artistas aficionados en la CTC, CDR, MINFAR, MININT y ANAP. En San Miguel del Padrón se formaron grupos de aficionados en las manifestaciones de teatro, danza, música, cuyo florecimiento tuvo lugar en las décadas del 1970 y 1980.

La primera institución cultural en crearse fue el Museo Hemingway, en San Francisco de Paula.

En 1963, se crea la Casa de la Trova, el 19 de marzo de 1974, reabre sus puertas la biblioteca Dr. Tomás Tuma Iza, en San Francisco de Paula.

En 1976 se crea la Dirección Municipal de Cultura; ésta trajo la necesidad de crear instituciones culturales que no existían y dio la posibilidad de comenzar a trabajar en el rescate de las tradiciones culturales del territorio. En 1980 fue inaugurada la Casa Comunal de la Cultura en el antiguo Liceo de San Francisco de Paula.

Al calor de Ley 23 surgió el 24 de julio de 1982 el Museo Municipal y el 1ro de marzo de 1985 el Museo Memorial Mártires del 12 de Septiembre.

La Galería de Arte fue inaugurada el 23 de diciembre de 1985; desde su creación ha desarrollado un amplio trabajo en la promoción y desarrollo de los artistas plásticos del territorio y de la técnica del Papier Maché.

En la década de 1990 fueron reanudados los Festejos de San Francisco de Paula y las Candeladas de San Juan en el Diezmero; interrumpidos en la década de 1960, como forma de revitalizar las tradiciones más genuinas de la municipalidad incorporándose los festejos de San Isidro El Labrador.

Se crearon otras instituciones culturales como: Centro Promoción Patio de la Salsa, Centro de Promoción José Tejedor, Biblioteca Sucursal Conrado Duany, Disco San en Luyanó Moderno, los cines Lídice y Real Cinema que han sufrido cambios de uso, mientras continúan el Centro de Promoción Girasol, Librería Luis Melián, Casa Taller Antonia Eiriz y el cine Continental.

Durante el XIV Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, celebrado en La Habana en 1997, la Casa sede de los mismos en San Miguel del Padrón fue el Centro Recreativo La Pista, importantes actividades políticas y culturales se realizaron con la participación de delegados cubanos y extranjeros que se alojaron en casas de familias del Consejo Popular Rocafort.

En el 2010 se suma el Centro Juvenil La Corea

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