Salvador Merico

Salvador Merico
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NombreSalvador Merico
Nacimiento24 de diciembre de 1886
Andria (Barletta-Andria-Trani), Italia
Fallecimiento15 de mayo de 1969
Andria (Barletta-Andria-Trani), Italia
NacionalidadItalia
OcupaciónViolonchelista, pianista, trombonista, director y compositor
PadresLuis

Salvador Merico. Violonchelista, pianista, trombonista, director y compositor italiano.

Síntesis biográfica

Salvador Merico nace en Andria, el 24 de diciembre de 1886, en esa época perteneciente a la provincia de Bari, al sur de Italia. Es el mayor de nueve hermanos y su infancia transcurre en la ciudad de Lucera, en la misma región. Su padre Luis es músico, toca el corno.

En su adolescencia, estudia en un conservatorio de Dresden, Alemania, donde integra diversas formaciones, actuando en Londres, Inglaterra y, finalmente, parte rumbo a Sudamérica.

Trayectoria

Hace dos viajes a la Argentina. Cuando llega por primera vez a Buenos Aires, tenía apenas 20 años, contratado para tocar en el Parque Japonés. Después de aproximadamente un año, regresa a su país para contraer matrimonio con su novia italiana.

Luego de una breve luna de miel en París, viaja a Londres para actuar en el Covent Garden y, en noviembre de 1911, retorna a Buenos Aires con su esposa, donde se afinca y permanece por el resto de su existencia.

Trae consigo una buena formación como ejecutante de trompa, trombón y violonchelo, dedicándose finalmente al trombón, primero de llaves, luego a vara.

Su experiencia y sus conocimientos musicales le permiten incorporarse como trombonista, primero a la Banda Municipal dirigida por el maestro Antonino Malvagni y después, a la Orquesta del Teatro Colón.

En 1915, bajo las más importantes batutas de la época: Tulio Serafín, Gino Marinuzzi, Ernest Ansermet, Richard Strauss, Clemens Krauss. Permanece vinculado al Colón hasta que, en 1921, se suscita un conflicto que aleja del teatro a un buen número de instrumentistas, que deciden agruparse en la Asociación del Profesorado Orquestal y fundan una orquesta.

Entre esos músicos está Merico, quien de ahí en adelante cumple una notable labor en esa entidad. Es presidente de su comisión de cultura y primer trombón, durante siete años, de la Orquesta Filarmónica de la asociación, organismo que a partir de 1922 y hasta entrada la década siguiente, lleva a cabo una actividad muy significativa.

En aquellos días, arma la Merico’s Jazz Band, que durante años actúa con éxito en el Cabaret Abdulah y resulta su principal medio de vida. En la banda están importantes intérpretes: Juan José Castro (violín), Oreste Castronuovo (piano), Enrique Castronuovo (violín), Vicente Merico ,(hermano de Salvador en saxo), entre otros.

En ese mismo año, al poco tiempo, sobrevino su etapa más importante y definitiva, cuando es contratado por Pascual Carcavallo para colaborar musicalmente en las obras del Teatro El Nacional. A partir de entonces, es instrumentador, director, compositor y descubridor de talentos de la canción porteña, convirtiéndose en uno de los especialistas más reconocidos en materia de música para teatro.

Aconseja y contiene en su primera actuación a Azucena Maizani, quien debuta en 1923, cantando “Padre nuestro” y a quien le enseña perder el miedo al público. A otra grande que descubre es a Libertad Lamarque, quien siempre queda agradecida por la ayuda del maestro y que debuta con un tango suyo, “Tanita de la proa”.Colabora con la actriz y vocalista Olinda Bozán en todas sus adaptaciones musicales. Y así, con la misma generosidad, con gran parte de las actrices e intérpretes de la escena nacional.

En 1934, es designado director de la Banda de Música de Ciudad de Mar del Plata, en la que recorre un repertorio de géneros variados.

En 1939, se estrena la película Mandinga en la Sierra, dirigida por Isidoro Navarro, en la que Merico, conjuntamente con Rodolfo Sciammarella, tiene a su cargo la producción musical. En dicho film actúan entre otros, Luisa Vehil, Pedro Quartucci y los cantantes, Myrna Mores y Francisco Amor.

Como compositor tiene páginas exitosas en el tango, algunas de ellas convertidas en clásicos del género: “De todo te olvidas”, “Cabeza de novia” ,Primer Premio de Música y Letra del Sexto Concurso del Disco Nacional de 1929, en el Palace Theatre); “Seguí mi consejo”, “Por dónde andará”, “Paquetín paquetón”, “Titiriteros”, todos temas grabados por Carlos Gardel; “Dejalo”, que registra Rosita Quiroga, “Toque de oración”, con versos del poeta uruguayo Yamandú Rodríguez Segundo Premio de Música y Letra del Séptimo Concurso del Disco Nacional de 1930, llevado al disco por la orquesta de Francisco Canaro en dos ocasiones, una con la voz de Ada Falcón y la otra con la de Charlo.

Aparte de los ya mencionados, le pertenecen los tangos: “El as”, “Alhaja falsa”, “El desdeñoso”, “Esperanza”, “Flor de rea”, “Guapo sin grupo” ,estrenado por Sofía Bozán en el Teatro Sarmiento, “No me importa”, “Para mi amigo”, “Qué tenés en la mirada”, “Sin rumbo”, “Tanita de la proa”; la canción “Raza gaucha”, grabada por Libertad Lamarque y la ranchera “Bajo la Santa Federación”.

De su obra clásica podemos citar, en la canción de cámara, “La niña del agua”, de Conrado Nalé Roxlo y “La niña enamorada”, sobre texto de Enrique Guastavino y, en el ballet, “Adrómeda”, basado en un poema de César Tiempo y estrenado en el Teatro Politeama. Se destacan dos de sus composiciones, que realiza en homenaje a la actriz, Lola Membrives, un “Intermezzo para violín y piano”, que es grabado por Enrique Francini y Atilio Stampone, y un “Preludio para piano”, que registra el concertista Oreste Castronuovo.

Muerte

Salvador Merico fallece el 15 de mayo de 1969, en Andria (Barletta-Andria-Trani), Italia.

Fuentes