Palacio de la Condesa de Lebrija

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Palacio de la Condesa de Lebrija
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica
Lebrija- palacio1.jpg
Descripción
Uso inicial:Casa de la familia Paiba
Uso actual:Museo
Datos de su construcción
Inauguración:Principios del siglo XX
Otros datos
Arquitecto(s):Remodelada por la apasionada arqueóloga D. ª Regla Manjón Mergelina


El Palacio de Lebrija

Ubicado en una de las calles más concurridas del centro de Sevilla, la calle Cuna, paralela a la famosa calle Sierpes, es uno de los mejores palacios del casco histórico. En él se exponen multitud de restos arqueológicos de incalculable valor: vasos, ánforas, columnas, vasijas y esculturas.

Sus paredes son un auténtico muestrario de estilos arquitectónicos poseyendo elementos como arcos de traza árabe, adornos platerescos, zócalos de azulejos procedentes de un convento en ruina, artesonado de un palacio del siglo XVI, un friso renacentista, la fachada y planta al estilo andaluz sevillano.

Historia

Este Palacio comienza a construirse como casa señorial con el estilo propio del siglo XV, la fachada es de estilo sevillano realizada en el siglo XVI. En sus orígenes esta casa perteneció a la familia Paiba, posteriormente fue propiedad de los conde de Corbos y los condes de Miraflores. En el año 1901 la historia del Palacio realmente comienza a cobrar vida cuando hace casi 100 años dicho palacio pasa a ser propiedad de D. ª Regla Manjón Mergelina, Condesa de Lebrija, una dama Sevillana culta y apasionada por la arqueología, decidió restaurar y decorar la casa familiar. A tal fin, tras los hallazgos encontrados por casualidad en una finca de olivos próxima a las ruinas romanas de itálica, decidió incorporar estos hallazgos al Palacio. La reforma de la Condesa a principios del siglo XX engalanó de verdaderos tesoros artísticos las salas, ajustándolas para acoger los mosaicos y pavimentos romanos de Santiponce, así como demás restos arqueológicos. También dotó sus habitaciones de elementos procedentes de diferentes períodos artísticos: zócalos de azulejos Sevillanos, procedentes de un convento en ruinas, artesonado de un palacio de Marchena, incorporación de un friso Renacentista, etc.

Bajo la cuidadosa supervisión de la Condesa de Lebrija se trasladó pieza a pieza el fabuloso mosaico del dios Pan que hoy en día se puede admirar en el Patio Central y que fue el mejor e inigualable de una larga serie de fabulosos hallazgos, quizás el mejor mosaico encontrado en la ciudad romana de Itálica.

Diseño

El Palacio, que tiene una superficie de unos 2000 metros cuadrados, en su construcción se dividió en vivienda de invierno, situada en la planta alta, y la de verano. Data del siglo XVI, cuando se construyó como casa señorial sevillana. Fue una Mansión vinculada en el siglo XV y reedificada en el siglo XVI.

Patio del palacio

Presenta una portada de dos cuerpos, labrada en mármol, con pilastras en los lados de la planta baja. Se accede a un zaguán con techumbre de madera, separado por una amplia reja de hierro dorado y policromado. La solería del pavimento constituye una de los elementos más destacados del palacio, se trata de un opus sectile compuesta por mármoles romanos policromos. También cabe destacar la gran colección de azulejería de toda la casa, que datan desde el siglo XVI. En el patio central, destacan las yeserías que adornan arcos con columnas de mármol, y el mosaico romano del dios Pan, que data del siglo II, como también el pavimento de las galerías de Levante y Poniente del Patio Central (formados de preciosos y raros mármoles, serpentinas y pórfido) que circundan el patio proceden de un corral de Santiponce, encontrándose en el año 1904 parte de este pavimento. Las otras dos galerías que ocupan los corredores del Norte y Mediodía fueron también encontradas en diferentes partes de los olivares que circulan Santiponce.Igualmente la planta baja está compuesta por varios salónes que demuenstra la pasión de la Condensa como arqueóloga y coleccionista.

Colección

Una de las maravillas a destacar es la solería de opus sectile compuesta por mármoles policromos del zaguán y el mosaico del Dios Pan, este mosaico apareció en terrenos propiedad de la (Condesa de Lebrija), concretamente en el Olivar de los Palacios. El medallón central representa al Dios Pan con la flauta enamorado de Galatea, a la cual dedica sus sones y sus cantos, ocho medallones representan escenas de las aventuras amorosas de Zeus y en las esquinas nos encontramos la representación de las estaciones del año.

Cuenta entre sus obras con bustos grecorromanos y representaciones mitológicas. No hay que olvidar los elementos de época árabes, sus restos pueden observarse tanto en vitrinas como en paredes, ni tampoco los de estilo chino y persa. Entre sus obras pictóricas cabe destacar piezas de Anton van Dyck, de Bruegel el viejo, cuadros de la Escuela de Murillo, asimismo posee una amplia biblioteca con un número superior a 6.000 unidades entre libros y otros objetos de lectura.

El Esplendor Español

Escalera Principal

Además de una fachada eminentemente sevillana propia del Renacimiento, existen vestigios de aquella época diseminados en diferentes partes de la casa señorial, así, la magnífica y espléndida Escalera Principal, escalera sevillana remodelada por D.ª Regla Manjón Mergelina, Condesa de Lebrija, es una escalera de estilo andaluz de tres tramos desiguales, tan frecuentes en los palacios andaluces de la época; para decorarla sólo se utilizó restos de los siglos XVI y XVII, el artesonado es procedente del espléndido palacio desaparecido que poseyeron en Marchena Ponce de León, duques de Arcos, señores de Marchena.


Palacio-Museo

En 1999, los descendientes de la Condesa y propietarios actuales decidieron abrir la casa al público como museo, para que se conociera la labor realizada por la Condesa de Lebrija. Actualmente se puede visitar la planta baja y contemplar la gran colección arqueológica de la Condesa, descubriendo la pasión de una coleccionista verdadera. También existen visitas guiadas a la planta alta, por las diferentes estancias, que se encuentran amuebladas y decoradas tal como vivía la familia, visitando salones, capilla, comedor, biblioteca… que contienen multitud de obras de arte. Además, en el Palacio de Lebrija se pueden realizar eventos de empresas alquilando sus salones y patios para presentaciones, incentivos, cenas de gala, conferencias, conciertos etc.

Fuente