Torneo Capablanca in Memoriam

Torneos Capablanca in Memoriam
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con sede en Cuba
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José Raúl Capablanca
País sede:Bandera de Cuba Cuba


Torneos Capablanca in Memoriam. El origen del clásico torneo Capablanca In Memoriam se remonta al año 1962, evento memorable que marca el inicio de una de las competiciones más prestigiosas de la segunda mitad del siglo XX, y sin dudas uno de los eventos más trascendentes de toda la América Latina, en el que han participado y han obtenido normas y títulos la mayoría de los ajedrecistas más notables de esta parte del mundo.

Fue el argentino de origen polaco Miguel Najdorf el primer rey de los torneos Capablanca de ajedrez, cuya historia vuelve a la actualidad a las puertas de su edición 46. Carismático y muy recordado por las simpatías que vinculaba a su excepcional clase, Najdorf logró 16,5 puntos de 21 posibles y se apoderó del cetro en 1962, cuando fue segundo el gran Boris Spassky, entonces defensor de la Unión Soviética y poseedor de 16 rayas. Con similar acumulado le siguió el yugoslavo Lev Polugaevsky, y dueño de 10 unidades se ubicó duodécimo el cubano Eldis Cobo.

Historia

La versión fundacional se disputó en el capitalino hotel Habana Libre y reunió a 22 concursantes en un mismo grupo. La línea de agrupar a sus protagonistas en un colectivo único fue mantenida hasta 1973, con variación en el número de estos, duelos por el sistema de todos contra todos y presencia de monarcas del orbe como el propio Spassky, Vassili Smyslov y Mijail Tal, también soviéticos. Smyslov intervino en cinco ocasiones y se título en dos (1965 y 1973), aunque en 1964 igualó la puntuación del luego campeón por desempate, el alemán Wolfand Uhlmann.

El honor de dos coronas también lo comparten el sueco Ulf Andersson (1974 y 1975), el argentino Carlos Horacio García (1986 y 1987) y los cubanos Guillermo García (1977 y 1980) y Jesús Nogueiras (1983 y 1984). Tres atesoran el local Leinier Domínguez (2004, 2008 y 2009) y el inglés Anthony Miles (1995, 1996 y 1999), a quien la muerte le ganó una triste partida en el 2001. Una más eleva a cuatro la colección del máximo triunfador en estas justas, el ucraniano Vassily Ivanchuk (2005, 2006, 2007.

Pero tales estadísticas se refieren solo a lo ocurrido en los grupos principales, pues algunos como Nogueiras, el argentino García y el propio Leinier suman liderazgos en otros colectivos. Volviendo a los monarcas universales vinculados al torneo, es imposible pasar por alto la sui géneris participación del estadounidense Robert Fischer en 1965, cuando las autoridades de su país le prohibieron viajar y acudió a los teletipos para hacer llegar sus movidas. Desde la ciudad de Nueva York se enfrentó a los restantes 21 convocados y se mantuvo entre los punteros antes de cerrar segundo en lid ganada por un Smyslov que fue su víctima.

El clásico ha recorrido algunas ciudades de la isla, pero es La Habana la que más veces le acogió, aunque la sureña Cienfuegos sumó varias organizaciones, incluidas 11 consecutivas desde principios de los 70 y hasta los 80. Las mujeres, que en las últimas versiones se insertan en el apartado Abierto, tuvieron por momentos su espacio diferenciado y también contaron con visitantes de nivel, fundamentalmente soviéticas. Además se midieron a hombres en colectivos denominados Mixtos.

Aportes

Entre los aportes indiscutibles de los Capablanca destaca la graduación de Grandes Maestros y Maestros Internacionales, en especial figuras del continente americano que cada año aprovechan la cercanía y hospitalidad de una isla que conoce de ajedrez y premia con respeto las buenas actuaciones. La misma que volverá a estar al tanto de lo que suceda ahora, consciente de que la categoría XIX reinante en el grupo Élite aporta un acontecimiento inédito en el expediente del más prestigioso certamen de América.

Ganadores de los grupos principales

Fuentes