Manuel Ascencio Padilla

Manuel Ascencio Padilla
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NombreManuel Ascencio Padilla
Nacimiento26 de septiembre de 1774
hacienda Chipirina,
aldea de Ravelo,
provincia de Chayanta,
región del Alto Perú
(actual Bolivia),
Virreinato del Perú,
Reino de España Bandera de España
Fallecimiento14 de septiembre de 1816 (41 años)
aldea de La Laguna,
Virreinato del Perú,
Reino de España Bandera de España
Causa de la muerteasesinato
Nacionalidadaltoperuano
Ciudadaníaespañola
CónyugeJuana Azurduy
HijosManuel, Mariano, Juliana, Mercedes y Luisa

Manuel Ascencio Padilla (provincia Chayanta, 26 de septiembre de 1774 - La Laguna, 14 de septiembre de 1816) fue un militar «altoperuano» (boliviano) que luchó en el Virreinato del Río de la Plata a favor de la emancipación del Reino de España y murió al frente de guerrillas irregulares durante esta defensa.

El célebre guerrillero habia nacido rico, su heredad la empleó en la causa libertaria, sus propiedades fueron confiscadas por las autoridades españolas, su familia perseguida por los realistas, tuvo que vivir oculto en las serranías y en los bosques, tres hijos murieron de necesidad, de hambre, su esposa Juana Azurduy, luego de perder a sus hijos no se desprendió nunca más de su esposo al que seguía constante y solícita en todas las correrías guerreras hasta alcanzar la muerte en defensa de su patria.

Síntesis biográfica

Infancia, juventud y adultez

Manuel Padilla Ascencio nació en la hacienda Chipirina, a unos 5 a 8 km al este de la aldea de Ravelo, en la provincia Chayanta, a 204 km al noreste de la Villa Imperial de Potosí, en la actual Bolivia, que en esa época era llamada Alto Perú. Era el hijo de un hacendado local y vivió en el campo casi toda su juventud. Siendo muy joven se enroló en el ejército español, participando en la represión y ajusticiamiento de Dámaso Catari, sucesor de Túpac Amaru en la ciudad de La Paz.

Estudió derecho en la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca, pero abandonó sus estudios para casarse con Juana Azurduy en 1805. De este matrimonio tuvo cinco hijos: Manuel, Mariano, Juliana, Mercedes y Luisa; los cuatro primeros murieron en la infancia; y el último nacido en un campo de batalla, en medio del fragor del combate. Al estallar la revolución del 25 de mayo de 1809 en Chuquisaca, Padilla se unió a la misma; tras ser derrotada, huyó a ocultarse en las aldeas de indios de la sierra.

En septiembre de 1810, la ciudad de Cochabamba se plegó a la Revolución de Mayo de 1810 y reconoció a la Primera Junta de Buenos Aires. Padilla fue nombrado comandante civil y militar de una amplia zona intermedia entre Chuquisaca, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra, con centro en La Laguna, una aldea que se encuentra 133 km al sur de La Higuera (el sitio donde fue asesinado el Che en 1967). Desde allí, Padilla apoyó con sus 2000 guerrilleros indios la campaña de Esteban Arce, que venció al ejército español en Aroma (Bolivia).

Padilla alojó en sus haciendas al Ejército del Norte y apoyó la política de sus jefes, especialmente del patriota Juan José Castelli. Después de la batalla de Huaqui, sus bienes fueron incautados y su esposa cayó presa. Padilla logró rescatarla, por lo que pasó con sus hijos al campamento móvil de su esposo. El general vencedor, el corrupto José Manuel de Goyeneche, ofreció a Padilla un empleo público y el indulto para que se pasase al bando realista, pero Padilla se negó.

Si bien logró una victoria en el pueblo de Pintatora, luego fue derrotado en Tacobamba. Se retiró hacia el sur y se unió al éxodo jujeño, a órdenes del patriota Manuel Belgrano. Participó de las victorias de Tucumán y Salta.

Padilla regresó al Alto Perú a mediados de 1813 y logró reunir un enorme contingente de casi diez mil hombres. Este grupo de indígenas rebeldes fue llamado por Bartolomé Mitre la «Republiqueta de La Laguna».

El general patriota Manuel Belgrano los utilizó como guías y como transporte de cañones a través de las montañas. Aún después de su primera derrota, sólo aceptó la colaboración marginal del batallón de Leales, bajo el mando de Juana Azurduy, en la batalla de Ayohúma. Reconociendo su error, posteriormente el general la condecoró regalándole su espada.

Mientras el Ejército se retiraba, los Padilla comenzaban una eficaz guerra de guerrillas contra los realistas, en la zona de Mojotoro, Yamparáez, Tarabuco, Tomina y La Laguna. Esta última villa se llama actualmente Padilla, y un pueblo vecino (159 km al sur), Azurduy. Otros jefes, como Ignacio Warnes, Juan Antonio Álvarez de Arenales y Vicente Camargo, organizaron también guerrillas de resistencia.

Durante la tercera expedición al Alto Perú, tomó la ciudad de Chuquisaca, pero el corrupto general José Rondeau nombró gobernador de la misma a Martín Rodríguez. Como Belgrano, Rondeau se negó a emplear la ayuda ofrecida por Padilla. Pero cuando fue derrotado en la batalla de Sipe-Sipe, le ordenó cubrir su retirada y sostenerse en Chuquisaca.

La guerra continuó sin cuartel, pero los patriotas iban siendo vencidos uno a uno: de acuerdo al historiador argentino Bartolomé Mitre, de 102 caudillos que lucharon contra los realistas, al final de la guerra solo quedaban 9 con vida. En mayo de 1816 cayó el coronel Camargo en Cinti, y fue de inmediato degollado. En su honor, actualmente la villa de Cinti se llama Camargo.

Muerte

Tras una serie de batallas menores, rodeadas por un enorme número de enemigos, las fuerzas de Padilla fueron vencidas en la batalla de La Laguna, el 14 de septiembre de 1816.[1] El vencedor, el sanguinario coronel español Aguilera, ordenó perseguir a los prisioneros. Padilla fue herido de dos balazos y decapitado de un sablazo. Su cabeza fue expuesta en la punta de una lanza en la plaza de La Laguna.

El general Belgrano lo nombró coronel, sin saber que ya había muerto. Al enterarse, nombró teniente coronel a Juana Azurduy, que intentaba seguir sin su marido. Pero también Juana debió retirarse hacia el sur, refugiándose en la ciudad de Salta. Regresó a Chuquisaca en 1825, después de la derrota final realista, donde a fines de ese año la visitaron Simón Bolívar y Antonio José de Sucre. Moriría el 25 de mayo de 1863, acompañada por su única hija sobreviviente.

Honores

Años después, en su honor, la villa de La Laguna fue rebautizada Padilla.

Fuentes