Antonio Betancourt Flores

Antonio Betancourt Flores
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Nacimiento13 de junio de 1933
Artemisa, Pinar del Río, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento26 de julio de 1953
Santiago de Cuba, Bandera de Cuba Cuba
NacionalidadCubana

Antonio Betancourt Flores. Joven artemiseño que cayó en combate durante el asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953. Nació en Artemisa el 13 de julio de 1931, en la finca Menéndez, entonces perteneciente a la provincia de Pinar del Río.

Fue un activo militante de la Juventud Ortodoxa junto con Ramiro Valdés, Pepe Suárez, Guillermo Granados Lara, Severino Rosell González, Tomás Álvarez Breto y otros compañeros que participaron después en el ataque al Moncada.

Sus restos se encuentran en el Mausoleo a los Mártires de Artemisa.

Síntesis biográfica

Primeros años

Nació en Artemisa el 13 de julio de 1931, en la finca Menéndez, provincia de Pinar del Río, fue el tercero de ocho hijos que se nombraban: Ovidio. Orestes, Nicomedes, Cristina, Evelio, Berta y Jesús. Sus padres Sergio Betancourt y Asunción Flores, se trasladaron para la finca Santa Teresa en Artemisa. Matriculó en la escuela primaria Monseñor Guillermo González Arocha donde cursó hasta el tercer grado, pues la necesidad de ayudar a la familia le hizo abandonar los estudios y comenzar a trabajar como mandadero. Tenía entonces siete años de edad y le pagaban una peseta a la semana, lo que le permitía ayudar a la familia.

Posteriormente se mudaron para la finca Santa Rosa, cerca de Puerta de la Güira y por último para una humilde casa en la esquina de Narciso López y calle 19, donde vivió Antonio hasta su partida para el Moncada.

Desde niño fue callado y serio,matriculó en la escuela Monseñor González Arocha poco tiempo porque trabajaba para ayudar a sus padres en los gastos de la casa; le gustaban poco las fiestas y se preocupaba por los problemas políticos de su patria.

Durante la adolescencia comenzó a trabajar en el almacén de Carvajal, donde separaba cebollas. Más tarde, a los 16 años, trabajó como estibador en el mismo centro de trabajo, donde tuvo que cargar sacos de más de 300 libras. Posteriormente emprendió un pequeño negocio con un tío por parte de madre.

Participación en actividades revolucionarias

Fue un activo militante de la Juventud Ortodoxa junto con Ramiro Valdés, Pepe Suárez, Guillermo Granados Lara, Severino Rossell, Tomás Álvarez Breto y otros compañeros que participaron después en el ataque al Moncada.

El golpe traidor del 10 de marzo fue un impacto para Antonio, que repetía:

"Esto no se puede soportar, es necesario hacer algo y rápido para acabar con Fulgencio Batista y su gente."

Distintos documentos recogen el incremento de la preparación del movimiento a finales del año 1952. A mediados de diciembre, José Suárez Blanco y Ramiro Valdés realizan un recorrido por la provincia de Pinar del Río con el objetivo de obtener recursos económicos para la causa revolucionaria. A finales del mismo mes, se efectuó una reunión en la Logia Evolución, donde participó Fidel y otros dirigentes del Movimiento. En ella se discutieron asuntos que posteriormente incluiría el programa del Moncada. El Movimiento entra en una etapa de consolidación. Los integrantes saben que se combatirá y que la acción armada era necesaria, pero desconocen el lugar y el plan de acción. [1]

La periodista y escritora Marta Rojas, con relación a la presencia de Fidel en el territorio artemiseño, señaló:

“La presencia de Fidel en Artemisa tuvo calurosa acogida, su tesis de inaplazable acción armada contra el régimen prendió entre aquellos jóvenes artemiseños, casi todos de origen campesino; así las primeras células revolucionarias no tardaron en integrarse y robustecerse, al extremo de que casi una tercera parte de todos los hombres que atacaron —comandados por Fidel— el cuartel Moncada y el de Bayamo, el 26 de julio de 1953, eran artemiseños”. [2]
Armamento con el que realizaban las prácticas de tiro.

Durante los primeros meses del año 1953 desaparecía durante horas de su casa. Salía con el pretexto de ir a jugar pelota u otra excusa, pero en realidad iba a realizar prácticas de tiro.

Estos jóvenes se prepararon para llevar a cabo una acción armada y entrenaron en diferentes fincas de Artemisa: Sánchez, Tentativa y Larrazábal.

El incremento de la preparación incluyó, además, la intensificación de los entrenamientos y las prácticas de tiro en diversos lugares dentro y fuera del territorio, principalmente en las fincas Larrazábal, cerca de Candelaria, San Miguel, del barrio Capellanías, donde vivía Carmelo Noa Gil; La Tentativa, entre Artemisa y Guanajay, donde vivía Ismael Ricondo; Las Tumbas, Cayajabos; la finca Sánchez, perteneciente a Francisco Chirino, padre de la novia de Santana y otros lugares. [3]

Fidel Castro y parte de la dirección del Movimiento asistieron a las prácticas de tiro:

En la primavera de 1953, un domingo, asistió Fidel Castro y la dirección del Movimiento a una práctica de tiro que se realizó en la finca Sánchez para comprobar la calidad de la preparación realizada por los artemiseños y se marchó satisfecho por la organización y disciplina existentes. Esta fue la última que se realizó antes de recibir el aviso para partir a cumplir la misión. [4]

Ricardo Máximo Santana Martínez, veinte años después del asalto al Moncada, recordó:

“Aquel día llegamos a sumar 28 hombres y, como siempre, entramos por la línea del ferrocarril y por el camino de la finca, pero coincidió que el grupo entero volvió a reunirse casi frente por frente a la casa del campesino Fernando Lazo, que vivía detrás de la línea del ferrocarril. Del grupo había gente conocida por él, entre ellos yo. ”Al llegar al sitio, como siempre, se situaron hombres en los dos caminos de entrada y comenzó la práctica. Como éramos 28, ocupábamos la línea de fuego en parejas, de dos en dos, tirando en las tres posiciones con el calibre 22 y además con pistola 32 y 38”. [5]

En otro momento Santana Martínez señaló:

”Ese día llovió y tronó de lo lindo. Por eso digo que nos ayudó la naturaleza para que no se detectaran los disparos, que fueron muchos. Aun así, en un momento dado, Fidel dice que era oportuno retirarse ya, porque se había hecho mucho ruido. [6]

En el mes de julio de 1953, le anunció a su familia que iría a Las Villas a hacer un negocio de ganado y dijo:

"Este negocio conviene mucho a todos", y recalcó a su hermano: "Atiende bien la carnicería y cuida la matanza si no estoy aquí los próximos días".

El viernes 24 de julio se levantó muy temprano, le pidió al hermano que le entregara un pantalón y un pulóver de puntos, el reloj y la cadena. A cambio le dejó su ropa. Ese mismo día por la mañana invitó a su hermano a tomar una cerveza, lo cual le extrañó mucho, puesto que Antonio no tomaba y no le gustaba que él lo hiciera.

Con su partida el hermano quedó preocupado, la situación en Artemisa era cada vez más difícil y Antonio muchas veces manifestó su inconformidad con la realidad existente cuando decía a su familia:

¨Esto tiene que cambiar, estoy seguro que cambiará, no es posible tanta injusticia, vendrán días muy buenos para todos, pero tenemos que luchar para que puedan llegar estos día.¨

En la misma mañana del 24 de julio, Antonio Betancourt se dirigió a la esquina de Martí y Maceo, donde lo esperaba un grupo de jóvenes para partir hacia La Habana y continuar hacia Santiago de Cuba.

Muerte

El 26 de julio de 1953 cayó combatiendo durante el asalto al Cuartel Moncada.

En 1959 su madre se encargó de traer el cadáver de su hijo a su pueblo natal, donde se le rindió un merecido homenaje y honores militares los días 17 y 18 de octubre de 1959, acompañándolo hasta el cementerio local.

Sus restos se encuentran en la Cámara mortuoria del Mausoleo a los Mártires de Artemisa, monumento inaugurado el 16 de julio de 1977.

Referencias

Fuentes

  • Archivos de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.
  • Beltrán Colunga, Ángel L.: Con los pobres de la tierra, Ed. Oriente, Santiago de Cuba, 1988.
  • Castro Ruz, Fidel: La Historia me absolverá, Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 2001.
  • Datos aportados por la Lic. Mabel Martínez Deulofeu, directora del Mausoleo a los Mártires de Artemisa, en julio del 2023.
  • Dirección Política de las FAR: Moncada: Antecedentes y preparativos.
  • Elsa Claro: Con Fidel en el Moncada, Bohemia, 29 de julio de 1988.
  • Enrique Garcés Montero: El artemiseño que rescató a Fidel. Editora Política, Ciudad de La Habana, 2012.
  • Ignacio Ramonet: Cien horas con Fidel. Segunda edición cubana. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, Ciudad de La Habana, 2006.
  • Lazo Pérez, Mario: Recuerdos del Moncada, Editora Política, La Habana, 1987.
  • Marta Rojas: El juicio del Moncada, Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 1988.
  • Mencía, Mario: El grito del Moncada, Ed. Política, La Habana, 1986.
  • Plegable realizado por Agenzia Giornalistica Televisiva Italiana-Roma, Italia. Director Responsable Ivano Selli de la “Associación Nacional de Amistad Italia-Cuba”.
  • Salvador Escalona Virgil: Los campesinos también ayudaron a asaltar el Moncada, Granma Campesino, La Habana, 7 de noviembre de 1973.